Trío en El Taller
Como todos ustedes saben me llamo Luis Emilio, tengo 20 años,
comenzare diciéndoles que siempre me ha gustado la mecánica, un DIA estaba
buscando como loco un trabajo en un taller por que era el trabajo que me
apasiona, hasta que lo encontré sin pensar que seria mas que un trabajo.
Todo comenzó el primer día de trabajo en ese taller, todo iba
muy normal, acomodando carros de un lado para otro, eran como las 4:00 PM,
cuando llego una señora muy atractiva, era rubia, delgada, tenia unas tetas bien
formadas, un culo bien redondo y parado, unos labios que provocaban comérselos,
y unas piernas riquísimas; llevaba una blusa blanca, una minifalda chiquita
negra y unos tacones, enseguida le calcule la edad, debía de tener unos 30 años.
Cuando llego me dijo que le acomodara la bobina que la tenia
dañada desde hace 2 dias, enseguida abrí el capo, pero no sin quitarle los ojos
den sima, en verda estaba riquísima, ella pareció percatarlo por que en seguida
se acomodo la falta que la tenia un poco arriba, era todo una hembra; yo para
que no se diera cuenta continué con mi trabajo, y le dije que por que no lo
trajo antes, ella me contesto que por su trabajo no avía tenido tiempo.
Seguí tratando de acomodar la bobina, mientras ella estaba
sentada en un taburete (silla), tenia las piernas cruzadas, se vía riquísima
desde esa posición, ya empezaba a hacer un poco de calor haci que le dije a mi
ayudante que fuera por un par de refrescos al quiosco de la esquina, yo todavía
no encontraba el sitio donde se daño la bobina, mientras buscaba me percate de
que la mujer me veía mucho, haci que me alme de valor y le pregunte que como se
llamaba, ella me contesto que se llamaba Valeria.
Nuestra conversación se hacia cada vez mas profunda, nos
preguntábamos cosas entupidas, yo ya no encontraba que decirle, pero se me
ocurrió preguntarle si tenia novio o algo por el estilo, ella me contesto con
una sonrisa un poco picarona, que no tenia pero estaba en busca de uno.
A mí enseguida se me produjo un erección tremenda que debió
notarlo, por que en seguida me dijo que si quería podía ser uno en la lista, yo
no podría creerlo, se me estaba insinuando; enseguida asistí con la cabeza, y me
dio un beso en la boca, nuestras lenguas jugaban una contra otra, al mismo
tiempo note que bajaba su mano poco a poco hasta que llego hasta mi verga que
estaba durísima, mientras yo trataba de desabrochar su blusa, cuando lo logre,
me di cuenta que no traía sostén, ella cuando ella se dio cuenta que tenia su
blusa desabrochada me dijo que nos fuéramos a un lugar mas seguro, yo acepte y
nos fuimos a la oficina.
Cuando nos encontrábamos dentro enseguida empecé a besarle
las tetas, ella no se quedo a tras y me desabrocho el pantalón, y empezó a
sobarme la verga, yo al ver tal escena le subí la falda, y le baje las bragas,
tenia su concha depiladita, unas nalgas riquísimas, al rato estuvimos en un
delicioso 69, yo le lamía su concha y le metí uno, dos, hasta tres, ella no
paraba de chuparme la verga, yo ya avía perdido la cuenta de los orgasmo que
ella avía tenido.
Ella: papi quiero que me lo metas….
No la hice rogar más y la puse en 4, se la metí de un solo
golpe por la concha, ¡ahhhhhhhhhh si cojéeme!, fui aumentando el ritmo en un
mete y saca salvaje, ¡Ummmmmmm haci papi dame duro! oír eso me éxito mocho y
descargue toda mi carga en su concha, se la saque pero seguí masturbándome
después, de repente oímos unos pasos, yo me asome y no pude creerlo era mi
compañero el que yo avía mandado a comprar unas bebidas el que avía llegado.
Yo no sabia que hacer, tenía una hembra en el sofá y mi amigo
estaba hay, el dejo las bebidas en el suelo y de dirigía hacia nosotros, yo
seguía asustado hasta que se me ocurrió la idea de hacer un trío con el,
enseguida fui a decírselo a Valeria, ella se animo y acepto, estaba ansioso por
que entrara el, al rato entro y puso una cara de excitación total, empezó a
quitarse todo hasta que quedo total mente desnudo, tu vega estaba paradísima, y
la mía también, haci que lo invite a hacerlo con ella, el se puso delante de
Valeria, y ella empezó a chapárselo, no podía creerlo en realidad era una perra
en celo esta nena.
Yo no me quede atrás, y me puse otra vez de tras de ella,
pero esta ves estaba decidido a metérselo por el culo, me puse en posición e
intente metérselo, al principio le dolió un poco, pero después de haberle metido
toda mi verga empezó a gemir de placer, ¡ahhhh si rompérmelo! El decía ¡vamos
puta chupamela! ¡ahhhhhhhh si hazme tuya ahhhhhhhhhh Ummmmmmm! Mi verga en ese
momento se avía convertido en un verdadero taladro, ya sentía que me venia y le
pedí un chance a mi compañero, quería que la muy perra probara el sabor de su
colita, no lo dudo ni un segundo y empezó a chapármela de nuevo, hasta que me
corrí en su boca como nunca lo havia echo, debo decir que la desgracia se la
trago toda.
El también se corrió pero lo hico en su concha, mientras yo
me masturbaba y descargaba un nuevo torrente de leche en su escarda, y en sus
nalgas y el también hizo lo mismo, la dejamos llenita de leche tirada hay en el
sofá, mientras nosotros nos vestimos y salimos a comprar unas cervezas, cuando
volvimos ella ya no estaba y nos dejo una nota diciéndonos que volvería por su
carro y por otra ración de sexo duro.