Hola Carmen!!! Que gusto que te dejes ver otra vez!!! En sus
ojitos se notaba cierto brillo, pero en su proceder se observaba cierta timidez,
hasta tal vez desubicación.
Nos habíamos conocido algunos días atrás, caminando por
Polanco, ella iba acompañada de sus dos pequeños hijos, y yo la miré provocativa
y descaradamente. Su altura, sus curvas, su boca, su andar de mulata era muy
cachondo, y la verdad, no es que fuera ella rociando el ambiente de feromonas,
pero yo sí andaba con la testosterona muy arriba......y el hecho de mirarla tan
insistentemente hizo que "sintiera" mi mirada y la correspondiera,
instantáneamente le regalé un sonrisa, hecho que motivó que ella sonriera
también. Me acerqué, educadamente, y le pregunté su nombre, "Carmen", me
dijo.......
Charlamos animadamente, pero de manera muy breve,
intercambiamos teléfonos y quedamos "firmemente" en vernos.....
Firmemente estaba mi pija, pensando en tremendo par de
piernas que me comería a la brevedad............Firme también estaba
mi convicción en darle pronto trámite a una nueva cita, me
enloquecía la posibilidad de cogerme trementa hembra.
Morena, alta, buen culo, hermosas piernas, unas curvas
divinas, de aproximadamente unos 33 años, casada, era toda una gran atracción, y
algo me hacía sospechar que estaba muy mal atendida por su esposo.....cosa que
realmente no me importaba ni tampoco puse dedicación en averiguar.
Yo tenía en ese entonces 22 años, alto, cuerpo atlético, pelo
largo negro y rizado, guapo, qué más puedo decir de mi, mejor sigo hablando de
ella, y de como ella me describía: usando un modismo mexicano me decía que yo
era un "mango", y que estaba hecho un "cuero"......
En fin, luego de algunas llamadas telefónicas quedamos en
vernos......la cita fue por Polanco, cerca del Parque Chapultepec, no me acuerdo
bien por donde, pero lo cierto es que nos vimos enseguida, los dos muy puntuales
afortunadamente para ambos. Hola Carmen!!! la saludé, Hola Alberto!!! dijo ella,
mientras nos dábamos un besito inocente en la mejilla, y nos dispusimos a
caminar.....era una tarde de viernes de abril del año 1986, soleada tarde
primaveral en la que la tomé de su mano y caminamos.
Hablando trivialidades avanzábamos sin rumbo alguno, y era
tal lo trivial de la conversación que en lo único que pensaba yo era en su
hermoso par de piernas, que hoy venían cubiertas por una falta amplia, que no
por amplia dejaba de marcar su hermoso trasero, redondo y firme, falda que
cubría apenas arriba de las rodillas, dejando ver unas piernas muy formadas y
muy apetecibles.
Caminamos, hablamos, pero yo no sé ni de qué, porque mi
pensamiento no dejaba lugar a otra cosa: coger quería.
Le solté su mano y la abracé, incómoda se sentía, pero no
entendí bien porqué, si ella era casada y aceptaba salir con otro tipo
y además, mucho menor que ella, no cabía duda alguna que el
encuentro era eminentemente sexual......pero parecía que ella estaba desubicada.
Abrazados caminamos unos pocos pasos, hasta que decidí dar
por terminada la charla tan sin sentido que manteníamos, y detuve la marcha, me
puse frente a ella y decididamente acerqué mi boca a la suya y comencé a
besarla, ella respondió muy animadamente, un prolongado y apasioanado primer
beso, como para demostrar todo lo que ella me atraía, y para comprobar si ella
también sentía lo mismo: atracción sexual.
Un largo primer beso que ella coronó con una frase tremenda:
"hacía años que no me besaban de esta manera", sentencia que no hizo más que
confirmar mi sospecha: estaba muy mal atendida por su esposo.....estando tan
buena, y su esposo que no la atendía, en fin, se habría aburrido o tendría por
amante a una jovencita, eso sí que no lo confirmé nunca.
"Hacía rato que no te besaban así", pensé, ahora vamos a ver
hasta donde llegamos, y nunca mejor aplicada la palabra "donde", porque sin
rumbo fijo seguimos avanzando y besándonos mientras caminábamos, hasta que
divisé un sitio con unas bancas, bastante alejado de la gente, y hacia ahí me
dirigí, a seguir de agasajo con esta morenaza divina.
La acomodé detrás de la banca, apoyando su espalda a la parte
posterior de la banca, y yo me paré de frente a ella, abrazándola y besándola,
haciendo todo a la vez: besarla, tocarla, abrazarla y apoyarle mi verga en su
entrepierna, separando sus piernas con mi pierna derecha, para
cachondearnos......
Ella ya estaba completamente cómoda y entregada a la
situación, relajada, me abrazaba y recorría mi espalda con sus manos, y con sus
piernas entrelazadas con las mías hacía una leve presión, misma que yo
correspondía, pero la presión la hacía mi verga, que deseaba salir de su prisión
de calzoncillo, presión que ya era intolerable, mis jeans la apretaban
demasiado......y, como yo le trato de dar todos los gustos a mi verga,
pues.......decidí liberarla.
Mientras decidía liberarla, tocaba a Carmen por todo su
cuerpo, haciendo hincapié en su culo y sus tetas, tetas pequeñas por cierto,
pero bien formaditas, y de tanto tocar su culo (como me gustan los culos!!!)
pasé a tocar su concha, siempre por encima de su falda, pero tocarla toda,
enterita, y tanto tocar que la presión de mi verga debajo de los jeans era cada
vez mayor.
Le tocaba la concha por encima de la falda, sin dejar de
besarla, sentía como Carmen gemía, su temperatura era cada vez mayor, le pasaba
la mano por la concha y se deshacía en suspiros y gemidos, yo tenía pensado
cogérmela ahí mismo......ella aceptaría?
Sólo era cuestión de intentarlo, era un tanto arriesgado,
estábamos en un lugar público, pero, la calentura era enorme. Ella ya estaba más
"ubicada", pero yo no sabía si daba para tanto..........
Tocándole la concha, bajé mi mano hasta la parte inferior de
su falda, la levanté suavemente, como era muy amplia seguía cubriéndole bastante
sus piernas....dirigí mi mano a su concha, directamente y sin escalas, para
tocarla por encima de sus bragas, mismas que ya estaban más que húmedas,
completamente mojadas...........le metí un dedo, y luego otro más, y mientras la
besaba, y con la otra mano la abrazaba, delicioso, mientras yo miraba a nuestro
alrededor, situación que suponía se debía ver como una "pareja besándose", nada
más......o sí?
Gente caminaba, pero lejos, y nadie miraba, por lo que me
animé a más, mientras la masturbaba con dos dedos y sentía todo su calor y su
humedad, deliciosa por cierto, con la otra mano me desabroché mi cinturón, bajé
el cierre de mi pantalón, y liberé a mi verga, ansiosa de sentir la húmeda y
rica temperatura que sentían hasta ese momento mis dedos.
Sin preguntarle nada, dirigí mi verga a la entrada de tan
rica entrepierna, ella me preguntaba "que haces", como no le contestaba, me
decía que estaba loco, le dije que quería apoyarle la verga en la concha, que se
la quería meter, y me decía que estaba loquísimo, pero nunca me dijo que la
guardara, que me quedara quieto........Decidido en el intento, apoyo la verga en
la entrada de esa deliciosa concha, mirando siempre a nuestro alrededor, ya no
tanto por "controlar" la situación, sino por el morbo que la misma me provocaba,
estaba a punto de penetrar a Carmen, que estaba buenísima, y a plena luz del
día, en el Parque Chapultepec.....
Y la penetré, primero la cabeza, luego media verga, y en el
siguiente empujón, se la enterré toda, todita la verga, mientras la seguía
abrazando, ella con las piernas ligeramente abiertas, apoyada sobre el respaldo
de la banca, y yo de frente a ella, con mis piernas levemente flexionadas,
metiéndosela hasta el fondo, meneando suavemente las caderas, besándole su
deliciosa boca, y mirando, siempre mirando alrededor, pero nadie nos dirigía la
mirada......nadie nos miraba, pero yo veía gente caminar, cosa que hizo mi
placer mucho mayor, por lo morbosa de la situación.
Le tocaba el culo, las tetas, ella me abrazaba, me decía que
le parecía completamente increíble la situación, yo le hacía creer: somos
nosotros dos, que estamos cogiendo ahora mismo, nada de increíble, es la más
pura verdad!!!!!!! Gozamos, nos apretamos fuertemente, sentía que me venía, no
quería hacerlo hasta estar completamente seguro de que ella también lo hiciera,
aguanté mi explosión hasta que ella me hizo saber que ya había alcanzado un
medio silencioso orgasmo, con unos ahogados gemidos, y luego de eso desaté mi
explosión, liberando toda la leche que tenía apretada en los huevos, fue un
polvo divino, la llené de leche, misma que conservó en su interior. Seguimos
besándonos, debíamos aparentar una pareja besándose, simplemente, por lo que no
nos separamos inmediatamente, debíamos subir su calzón, guardar mi verga, subir
mi cierre, bajar su falta, cosas que hicimos paulatinamente.
Una vez acomodada la ropa, ella se "desubicó" inmediatamente,
diciendo que lo que acabábamos de hacer estaba muy mal, que mejor se iba, y así
lo hizo: se fué sin más que decir "hasta luego".
Me despedí, la miré irse, caminando rápidamente, alejándose
de mi, sin dar vuelta la cabeza para mirarme se fue, dando apurados pasos que
hacían que su falda bamboleara.........
Sonreí mientras la miraba irse, evidentemente estaba
sorprendida de lo que había pasado, yo también lo estaba.......
Pasaron cuatro años, nos volvimos a ver.......volvimos a
coger varias veces más, pero ella ya no quería caminar por Chapultepec.....solo
aceptaba vernos si íbamos a algún hotel.....le di el gusto, nos dimos el gusto.
Historia Real, 100 %