Mi obsesión de imaginar a mi mujer con otro es cada vez
mayor.
Vale aclarar que amo a mi mujer es muy linda y que en la vida
familiar nos llevamos bastante bien, por supuesto que a veces discutimos y a
veces nos enojamos por un tiempo, pero en general nos llevamos bien. Como
tenemos 12 años de casados, es natural tener relaciones sexuales con cierta
frecuencia pero cuando las tenemos nos liberamos por completo.
Hace aproximadamente un año que se me metió en la cabeza que
quiero que ella se acueste con otro. En un principio le imprimía historias de
infidelidades que bajaba de "todorelatos.com" y cuando estábamos solos y
tranquilos se las daba para que las lea, por supuesto esto terminaba con unas
cogidas de primera. Poco a poco mientras hacíamos el amor le pedía que me cuente
sus fantasías, en ellas siempre se trataba de ser penetrada en la oscuridad por
un desconocido o ser penetrada por dos tipos.
Luego me confesó que me había sido infiel y cuando estábamos
haciendo el amor me contaba detalles que a decir verdad no eran muy largos
porque mi excitación pasaba a ser tan fuerte al imaginarla siendo culeada que no
podía controlar mas y terminaba rápidamente.
La ultima vez que estábamos en la cama comenzamos a conversar
sobre el sexo en su oficina y le pregunte si había tenido alguna relación de
esas. Me contesto que sí, aunque no era en el trabajo que tiene ahora. Entonces
me dijo que fue en una pequeña cocina donde se servían café. Para explicármelo
mejor me pregunto si quería repetir la escena pero conmigo, cosa que me encanto.
Se levanto y se metió en el vestidor y apareció con una camisa, una pollera muy
delgada y unos zapatos altos, recordé verla así varias veces para ir a trabajar.
Entonces nos metimos en el vestidor donde me pidió que la
sedujera y besara como lo haría un amante. Comenzamos a abrazarnos y besarnos y
luego comenzamos a acariciarnos, note que a ella también él recordarlo y
actuarlo la había excitado muchísimo porque chorreaba como pocas veces la vi. Me
pidió un preservativo y me lo coloco con la boca, se saco la bombacha y se dio
vuelta, me agache y estaba tan excitada que tenia la vajina hinchada, caliente y
húmeda, en la primera lamida pude sentir su clítoris y eso la hizo temblar de
excitación, me pidió que la penetre, mi pija fue tragada instantáneamente por
esa concha caliente y mientras la penetraba ella me contaba detalles del miembro
de su ocasional amante.
Era mas gruesa que la mía pero un poco mas corta, me contó
que luego de acabar se dio vuelta y le chupo la verga hasta que la inundo. Por
el lugar donde estaba y por como se había dado se tuvo que tragar todo el semen.
Por supuesto en ese momento acabamos con todo.
Aguardo vuestros comentarios y espero seguirles contando
sobre esta extraña fantasía de querer ser cornudo.
Gerard30@uol.com