Mientras ya me despojaba del uniforme,
y Elena también se quedaba desnuda, el video empezaba a mostrar
ya a los invitados a la fiesta, todos con máscara, desnudos, salvo
las mujeres, que llevaban unos tangas de color rojo. Conté unas
20 personas, 12 de las cuales eran mujeres. Ana no la incluía, pues
no sabía su grado de participación, y, como llevaba la cámara,
ignoraba si estaba desnuda o no.
El anfitrión, tras dar una
bienvenida en general, acordó las reglas: no habían, cada
cual se lo montase como desease, y, al dia siguiente, habrían los
juegos.
Evidentemente, la cinta es un resumen
de todo un fin de semana. Ana le dijo a Elena que fue filmado todo, que
el propietario de la casa dispone de las cintas, pero que ella fue autorizada
a hacerse este resumen de 8 horas (una cinta de 4 h. grabada en lp).
En las primeras 2 horas, se ven
escenas de grupos follando; como la mayoría eran mujeres, las que
no recibían polla, tenían lenguas femeninas y juguetes a
su disposición. Eva normalmente tenía los dos agujeros cubiertos.
Dos mujeres se encargaban de multiplicar sus orgasmos mientras cambiaba
de hombre cada dos por tres. Creo que los probó a todos, anfitrión
incluído. Antes de ir a dormir, todas las chicas mostraron sus coños
anegados de esperma a la cámara.
Al dia siguiente, el anfitrión
los reunió, de nuevo sin ropa, en el mismo salón, y a cada
persona le entregó un número. A continuación, sacó
dos jarrones. En uno habían los números de las mujeres, y
en el segundo, los de los hombres. Estos escogían el número
de las mujeres. Eva no fue de las elegidas, y no participó. La prueba
consistía en conseguir retardar la eyaculación en una mamada
para los hombres, y acelerarla para las mujeres. Ganó una mujer
regordeta, que en menos de un minuto hizo correrse a su pareja, y un hombre
que aguantó quince minutos antes de hacerlo.
En la siguiente prueba, participaron,
sin necesidad de sorteo, el resto de mujeres. En cuatro sillas habían
4 consoladores bestiales, lo menos hacían 70 cm de largo, por unos
8 de ancho, a los que les pusieron lubricante. Ganaba la que más
centímetros se metía por el culo. Tenían un minuto
previo para dilatarse. Cuando empezaron a empalarse, gritos y gemidos llenaron
la sala, mientras el resto las animaba. Ganó Eva, al lograr que
entraran 52 cm., seguido de otra mujer, a la que le faltó 1 cm para
igualarla. La presión ejercida por tamaño pistón abría
los labios de su vulva. Se quejó de que le faltaba muy poco para
correrse cuando se lo retiraron.
Otro corte, y aparecen las dos mujeres
ganadoras, folladas por tres tipos cada una. Por lo que parece, la prueba
es hacer que se corran lo más rápidamente posible. Cada una
tiene un cuarto hombre esperando, por lo que el esfuerzo es terrible. Ambas
tienen el culo y coño llenos, y emplean sus bocas. Primero se corre
uno de los de Eva, por lo que el suplente le taladra el culo con más
violencia que el primero. Pronto, la final se decide por los suplentes.
La otra mujer lo tiene en la boca, mientras Eva sigue con el suyo enganchado
en su ano. Por muy poco, pero se corrió antes el de mi novia. Hubo
aplausos generales, mientras se levantó, empapada en sudor, y besó
en la boca a su contrincante. Ana enfocó lo abiertos que tenía
sus agujeros.
Y la prueba final, sólo para
ella. Subieron a una habitación, en la que había una camilla
de ginecólogo. La estiraron sobre ella, y le alzaron las piernas,
atadas con correas. El resto de su cuerpo lo inclinaron para que viera
lo que la harían. No parecía nerviosa. Le pusieron mucho
lubricante por los dos agujeros, y empezó una de las mujeres, a
introducirle dedos por el coño, hasta que su mano desapareció
en su interior hasta la muñeca. Eva empezó a gemir, pero
no de dolor, sino de placer. Su mirada parecía decir: cariño,
me estás haciendo gozar como una perra, gracias. Pero ahí
no acabó todo, con la otra mano, empezó a hacer lo mismo
en su culo, hasta que, increíblemente, también fue engullida.
Entonces ya gritaba, pero la muy zorra pedía más. Tras un
par de minutos, otras manos sustituyeron a las intrusas. Cada vez que unas
se retiraban, de su coño salía un chorrito de flujo, fruto
de los orgasmos que Eva estaba sumando. La última mujer cambió,
y en vez de una mano en cada agujero, metió sin piedad las dos en
su coño. Creo que ésta le hizo daño, porque cuando
las sacó, pidió un descanso, que le fue concedido. Sus fuentes
de placer estaban tan abiertas que se le veía el útero y
el fondo de su culo sin esfuerzo. Tras la breve pausa, fue el turno de
los hombres. Estos hicieron cada uno lo mismo: anegaron su vagina y culo
de gelatina, y luego la follaron. cuando se iban a correr, lo hicieron
sobre su vientre. Cuando acabó el último, el resto de damas
limpiaron los restos de semen y gelatina de su cuerpo con la lengua, todas
a la vez. Eva había sobrevivido. La "fiesta" tocaba a
su fin, pero el anfitrión le dijo algo al oído, y, mientras
el resto del grupo se marchó, ella y él desaparecieron en
una habitación. Ahí acaba la cinta. Una hora más tarde,
salió ella, ya vestida, según nos dijo Ana. Nadie, salvo
ella sabe qué pasó. El propietario tampoco habló.
Bestial, comenté, y ví
cómo Elena estaba con casi toda su mano en su vulva, mientras se
acariciaba uno de sus senos. -Amo a esa putita, la deseo, y la envidio,
porque ha gozado como yo siempre lo deseé. Ayúdame a correrme,
por favor, imploró.
No le retiré su mano, sino
que le metí cuatro dedos míos, mientras le decía que
la semana que viene la tendría, que pensara en cómo ella
la haría correrse, cómo probaría sus licores, sus
besos... y se corrió. Estaba extenuada. Ignoraba cuántos
orgasmos había tenido mientras veíamos la cinta, pero por
su respiración pesada, creo que muchos.
Ahora había que planear la
visita de Eva...
CONTINUARA