NOCHE DE BRUJAS
Tenía una fiesta de disfraces y no sabía qué ponerme.
Pensé... si hace calor me visto bien de perra: shortcito de cuero rojo, remerita
transparente y corpiño rojos, medias hasta arriba de la rodilla también rojas y
botas negras... bien puta... siempre quise ir vestida a una fiesta bien puta...
No, de puta no... de travestí... me encanta que la gente crea que soy un
travestí. Pero, como hizo frío, tuve que cambiar el disfraz. Pensé... qué vuelve
locos a los tipos? Porque eso era lo que yo quería, volver locos a todos los
tipos y, por qué no, a las mujeres también. Después de pensarlo largo rato,
decidí vestirme de colegiala: Pollera cortita, zoquetes, zapatillas, camisita
blanca corbatita, pero para que todos supieran que era una colegiala muy
traviesa y calentona, me puse mucho relleno en mi corpiño y medias bien
brillosas... cosa que noté que a muchos les gustó.
Llegué a la fiesta tarde, a propósito, para ver la
reacción... cuando entré, noté como muchos me miraron con ganas de arrancarme
las medias con los dientes, mmm y desde ahí no pude sacarme la sensación de
deseo que mantuve toda la noche.
Como tuve que estar en el escenario casi toda la fiesta,
aproveché para hacer algunas travesuras, como dejar caer papeles a propósito
para tener que agacharme a alzarlos. Por supuesto, cada vez que me agachaba lo
hacía sin doblar las piernas y apuntando la cola hacia la gente. Cuando me daba
vuelta y miraba a la gente notaba que algunos hombres tenían su mando entre sus
piernas y eso aumentaba "mis ganas".
En un momento me llamó un hombre para hacerme una pregunta,
yo fui y me agaché bien cerquita de él para que pudiera sentir mis pechos cerca.
Me di cuenta como el tipo se calentó. Entonces pasó su mano por mi espalda y
lentamente empezó a bajarla. Me gustó mucho sentir esa mano desconocida
recorriendo mi cola, pero cuando estuvo por llegar al punto de mayor excitación
me alejé agarré lentamente su mano, la llevé a su propia pija, hice que se la
apretara y le dije: - dentro de media hora te espero en el baño, y me fui.
Después me acerque a otro y mirando al primero que no dejaba de mirarme, también
le acerqué mis tetas que parecían inmensas. Este fue más zarpado, sin dudarlo me
sentó sobre él, enseguida noté que tenía su pija dura. Eso me gustó mucho y me
moví un poquito sobre ella para sentirla bien apoyada en mi cola. Mmmm me
encanta que me apoyen. Me acerqué a su oído y le dije: en media hora te espero
en el baño.
Me calentaba muchísimo pensar que había dos tipos muy
calientes esperándome en el baño. La media hora pasó rápido, sin dudarlo me fui
y ahí los encontré, estaban uno adentro de cada uno de los bañitos. Los hice
salir y les dije: me van a cumplir el ratón de estar con dos tipos?, Ellos se
miraron no muy de acuerdo con lo que les estaba proponiendo, entonces me di
vuelta, me agaché un poquito apoyándome en la pileta, moví mi cola de un lado al
otro y les dije: a ver quién me apoya primero?. Los dos se abalanzaron sobre mí.
–Despacito les dije. Entonces uno de ellos me agarró de la cintura, apoyó su
pija en mi cola y empezó a moverla de un lado a otro y de arriba hacia abajo.
Mmmmm como me gusta eso!!!, Noté que el otro había sacado afuera su pija y había
empezado a pajearse. Tenía una pija perfecta, grande, dura medio curva como a mí
me gusta. Sentí muchas ganas de meterme esa pija en la boca, pero lo dejé que se
pajeara un poco más, mientras el otro seguía pasando su pija por mi culo. De
repente me pare, me di vuelta y le pedí al que me estaba apoyando que se bajara
el cierre y sacara su pija, lo hizo. Ahí estaban los dos uno al lado del otro,
moviendo con sus manos sus pijas durísimas. Entonces, me acerqué, me puse en el
medio de los dos y les dije háganme sandwichito. No lo dudaron, se puso uno
adelante y otro atrás y me apoyaron por todos lados, yo sentía esas dos pijas
recorrerme por delante y detrás. Estábamos los 3 muy calientes.
-Sacate la ropa puta_ me dijo uno. –Te vamos a coger por
todos lados- me dijo el otro. –Siiii, cójanme- entonces el que estaba adelante
mí me hizo agachar sin doblar las piernas dejando mi cola apuntando al que
estaba atrás, me agarró de la cabeza y me la acercó a su pija mientras que el
otro me bajó la tanguita y las media, cuando la pija de ese se apoyó húmeda en
mi culo dispuesta a entrar y mi lengua rozó la pija del otro, en ese momento me
paré y les dije: Tengo que seguir conduciendo la fiesta!, Me subí la bombacha y
las medias y salí rápidamente del baño. Ellos no salieron por largo rato.
Volví a la fiesta como si nada hubiera pasado, seguí
trabajando hasta que en un momento se me acercó una chica. –Vi lo que estabas
haciendo en el baño y me gustó mucho_ me dijo. No querés repetirlo conmigo. –No
sé si me va a gustar, nunca lo hice con una mujer- Vení, me dijo, me llevó a un
rincón, muy oscuro, donde nadie podía vernos. _No te gustaría chuparme las
tetas?. La miré, tenía puesto una remerita negra apretada, sin corpiño, las
tetas eran realmente grandes, redondas, tentadoras... las miré hasta que no
resistí la tentación de rozarlas con mis manos. La sensación fue espectacular.
Ella cerró los ojos y dejó que la tocara por largo rato, las apreté, pellizqué
sus pezones por encima de la remera. No pude resistir la tentación de verlas,
entonces le bajé la remera y eran tan perfectas como con la remera puesta.
Lentamente acerqué mi boca hasta sus pezones, pasé lentamente
la lengua por allí, eso me calentó muchísimo, sentí tanto o más placer que
cuando chupo una pija. Ella, bajó su mano, la metió por debajo de mi pollerita,
bajó mis medias y corrió mi tanguita. Sentí como un calor húmedo salía de mí.
Estaba muy caliente. Abrí levemente mis piernas. Ella rozó mi clítoris. Me
estremecí. Abrí más mis piernas. Ella puso un dedo sobre mi clítoris y el otro
lo introdujo un poquito en mi vagina, allí empezó a dar como golpecitos... eso
me puso loca, entonces abrí mis piernas y empujé su dedo hacia adentro mío. –No,
me dijo ella, dejame jugar con t clítoris, vas a ver lo que sentís después-
Entonces jugó con mi clítoris durante largo rato, en un momento se agachó y
comenzó a pasarle la lengua, lo humedecía mientras seguía jugando con su dedo,
yo, sólo sentía... El calor que salía de adentro mío era indescriptible, mi
cuerpo comenzó a temblar. Agarré fuertemente su cabeza... ella siguió jugando
hasta de un quejido de placer salió de mi boca. Entonces se paró y me preguntó:
-qué sentís?, le contesté sin dudarlo: -que una pija inmensa y dura esté adentro
mío ya mismo-
No lo dudé, me vestí y salí de la fiesta. Me fui a mi casa.
Cuando llegué, ahí estaba él, en la cama dormido, con una mini negra, una remera
fucsia y dos tetas impresionantes. Lo destapé y suavemente comencé a apretarle
las tetas, le subí la mini, no tenía nada debajo, sólo esa pija hermosa,
perfecta, pero blanda; entonces, suavemente para no despertarlo, me la puse en
la boca, comencé a pasarle la lengua, en círculos por la puntita, de arriba
hacia abajo, la metía en mi boca y la sacaba. Rápidamente comenzó a crecer y
endurecerse. Cuando se despertó su pija estaba inmensa y durísima, entonces, me
levanté lo becé, él me tomó de la cintura y me sentó sobre él. Yo estaba
desesperada, quería esa pija adentro mío. Él comenzó a jugar con ella en mi
clítoris, me retorcí de placer.
Él me miraba fijamente... yo agarré su verga dura con mi mano
y comencé a introducirla lentamente dentro mío, espacio, muy lentamente,
mientras me movía en círculos. Ahora los dos nos retorcíamos de placer, cuando
su pija me llegó hasta el fondo, él me agarró de la cintura y empezó a moverme
de arriba hacia abajo, con mucha fuerza, los dos estábamos excitadísimos. _siii
cojéeme, le gritaba, él se excitaba aún más.
De repente se detuvo y me puso en cuatro patas, abrió mis
piernas y sin dudarlo metió su pija adentro mío, empezó a moverse. _así te gusta
puta!?, con cuantos tipos habrás cogido esta noche!!!- -Con todos, e contesté,
él se puso más loco y más y más fuerte metía y sacaba su pija de adentro mío. De
repente la sacó, me acostó boca arriba y volvió a meterla adentro mío, me cogió
y me cogió, diciéndome cosas inmundas todo el tiempo, y mientras yo le apretaba
sus impresionantes tetas falsas pero perfectas, eso me mantuvo excitada mientras
disfrutaba de esa pija adentro mío entrando y saliendo con una fuerza y una
rapidez increíbles. –Te haces la nenita inocente y sos una puta de las peores me
decía mientras me cogía.
Hasta que un río de leche caliente saltó de adentro suyo y
rebotó adentro mío. En ese momento un grito de placer salió de nuestras bocas,
él se movió un poquito más y cayó rendido sobre mi cuerpo... Dejó su pija
adentro mío mientras se iba ablandando y achicando... yo sentía ese cambio
adentro mío y me gustaba muchísimo. Un rato después la sacó, me dio vuelta
haciendo que le dé la espalda, él me abrazó de atrás, apoyó sus tetas en mi
espalda y así nos quedamos dormidos.