- Sientes desprecio hacia mi?
- No, muy al contrario, pero me
cuesta aceptarlo.
- Pero no te importa venir hasta
aqui y pedir mis servicios ?.
- Contigo me siento realmente confusa.
Reconozco que eres distinta a como me habia imaginado.
- Como te habias imaginado ?.
- No se, he tratado a otras putas
sabes? Y siempre he visto que con ellas se puede hacer casi lo mismo que
con los negros.
- Pues conmigo no. Dijo Blanche
queriendose olvidar de tiempos pasados.
- Ya, ya lo se. Sosiegate Blanche,
no tenia intencion de ofenderte. -
Sera mejor que en el futuro no olvides
con quien estas hablando y que puta o no, tambien tengo mi amor propio
y mi orgullo.
- Es que una vez vi como una puta
era fornicada por tres hombres al mismo tiempo y en publico sin que ella
hiciera el menor gesto de reproche o asco. Realmente mas parecia una negra
que una mujer.
- Cualquiera sabe sus circunstancias,
a lo mejor la gustaba.
- Eso precisamente es lo que pense
yo, que la gustaba que la tratasen como a un animal.
- Por que no cambiamos de conversacion,
siento que si seguimos hablando terminaremos por estropearlo.
- Si, tienes razon. Estoy deseando
que termines de comer.
- Ten un poco de paciencia, ya estoy
terminando pero si quieres puedes entretenerte gozando de un espectaculo
que no se ve todos los dias.
- Cual ?.
- Dile a Jack que traiga los perros
y la negra. Ordeno a Tiara.
- No, El loco que no venga. Dijo
Hanna con vehemencia.
- Bueno, dile a Jack que mande a
la negra y a los perros.
Tras terminar de servir los postres
a su ama Tiara salio a cumplir su encargo y poco despues la negra llegaba
acompañada de los perros.
- Sabes para que te he mandado llamar
?. Pregunto Blanche a la negra mientras observaba la tension que la presencia
de los perros desataba en Hanna.
- No ama, contesto la hembra con
la mirada clavada en el suelo.
- Para que le demuestres a esta
señorita tus habilidades con los perros.
Sumisamente la negra se sento en
el suelo y tan pronto como los mastines la vieron en esa actitud uno de
ellos vino a ponerse sobre ella. Los perros sabian lo que aquella postura
de la negra significaba y colaboraban gustosamente.
Al parecer Jack habia amaestrado
tanto a la negra como a los perros de una forma mas que aceptable.
- No ahi no, ponte un poco mas alla
para que las dos podamos verte. Dijo Blanche haciendo que la negra cambiara
de sitio.
El mastin se movio tras ella volviendose
a situar en la postura adecuada.
Blanche pudo comprobar que la negra
habia avanzado mucho en el arte de dar placer a los perros ya que sin mas
preambulos tomo en sus manos el sexo del animal y procedio a retirar con
delicadeza la piel que cubria el sexo antes de comenzar a lamerlo.
Luego se lo introdujo en la boca
y mientras sus manos le acariciaban alternativamente los testiculos y el
vientre comenzo a mover la cabeza hacia atras y hacia adelante.
Momentos despues el enorme mastin
colaboraba abiertamente en la obtencion de su propio placer subiendo y
bajando rapidamente sus cuartos traseros.
Minutos despues descargaba su semilla
en la boca de la negra. Esta parecia haberse acostumbrado a ello porque
sin hacer la menor muestra de rechazo lo trago e incluso despues saco su
lengua para recoger las ultimas gotas que colgaban del rigido e hinchado
sexo.
Blanche observo que Hanna hacia
una ligera muestra de asco al ver como la negra absorbia el semen del animal.
Casi sin transicion el segundo mastin
sustituyo al primero y el juego empezo de nuevo.
Hanna seguia atenta el desarrollo
mientras apuraba una copa de licor.
No habia querido comer pero si un
poco de licor al que parecia ser altamente aficionada.
El segundo animal apenas si colaboro
con la negra, simplemente se estuvo quieto, parecia comprender que si el
no hacia el trabajo la esclava lo haria por el.
Tardo mucho mas e incluso fue necesario
que la hembra le acariciara repetidamente el ano antes de los potentes
chorros de semen salieran de su sexo.
Al terminar la negra ofrecia un
aspecto desagradable. Espatarrada en el suelo mostraba descaradamente el
sexo y en su rostro se podia distinguir algunas gotas de semen que habian
saltado incontroladas.
Mirando a Hanna, Blanche se dio
cuenta que era presa de una gran turbacion. Sus ojos no se habian apartado
de la escena y su mano se aferraba a la copa ya vacia.
- Te ha gustado?
- Si.
- Lo habias visto antes?
- No, nunca. Lo habia imaginado
muchas veces pero no habia llegado a verlo nunca.
- Supongo que si no se lo has hecho
a ninguna hembra es por que no has querido.
- Si te soy sincera, los perros
no son animales de mi devocion.
- Llevatelos. Ordeno Blanche a la
negra haciendolos desaparecer de la presencia de Hanna.
- Tu crees que a los perros les
gusta.
- Yo creo que si, fue facil enseñarles
y segun Jack tan pronto como ven a la negra sentada en el suelo no dudan
en ponerse sobre ella.
- Yo creo que les gustaria mas con
una perra.
- Puede que si, pero desde luego
tendrian menos oportunidades, una una perra es mucho menos receptiva que
una negra.
- Ya pero seria mejor para ellos,
al menos no tendrian que compartir a la misma hembra en tan corto espacio
de tiempo. Debe resultarles asqueroso.
Blanche se quedo pensando que Hanna
podia tener razon. A lo mejor era conveniente dotar a cada perro de su
hembra en lugar de hacerles que la compartieran.
- Por que no nos retiramos ya, sugirio
Hanna viendo que Blanche habia terminado de comer.
- Si vamos, contesto Blanche mientras
caia en la cuenta que ni ella ni Hanna habian tenido el menor pensamiento
para la hembra. Era evidente que tambien Hanna pensaba que a una negra
se la puede usar para cualquier cosa. Incluso para dar placer a un perro.
Cuando las dos jovenes se pusieron
en pie Tiara suspendio sus labores para seguir a su ama.
- No, tu sigue con lo que estas
haciendo, dile a Drilabe que se reuna con nosotras.
Por unos momentos Tiara parecio
aliviada de no tener que servir a aquella odiosa señorita que acompañaba
a su ama, pero de inmediato la expresion de su rostro cambio.
Blanche era incapaz de saber porque
pero noto que algo no andaba bien en Tiara.
No le dio ninguna importancia y
salio de la estancia acompañada de Hanna.
Tan pronto como llegaron a la habitacion
Hanna se acerco a ella y la dio un profundo beso poniendo tanto ardor como
pudiera haber puesto un hombre.
Blanche sintio que el mecanismo
erotico de su cuerpo despertaba y tardo poco en buscar con sus manos los
pechos de Hanna que con su respiracion agitada parecia incitarla a ello.
La puerta se abrio y en el dintel
aparecio Drilabe gimoteando, despues con gesto sorprendido por la escena
que tenia ante sus ojos dijo.
- Perdon ama. Procediendo a salir
rapidamente.
- Maldita negra! grito Blanche mortificada
por la absurda reaccion de la negra en presencia de Hanna.
Drilabe, pasa inmediatamente! Volvio
a gritar Blanche.
Hanna comenzo a reir, parecia divertida
por la reaccion de Blanche.
Drilabe penetro con gesto atemorizado,
no sabia porque pero estaba segura de que habia molestado a su ama.
- Me llama ama?. Pregunto entre
sollozos.
- Si zorra, no sabes entrar sin
molestar y esperar a que se te ordene algo.
- Yo creia que ...
- Tu no debes creer nada y limitarte
a hacer lo que se manda. Dijo Blanche antes de propinarla un bofeton.
- Ay! Se quejo la esclava mientras
se llevaba la mano a la mejilla dolorida.
Blanche dio por terminado el incidente
y volvio a ocuparse de Hanna.
- Quieres que tomemos un baño
?. Pregunto despues de haber dedicado unos minutos a acariciarla.
- Si, seria estupendo.
- Di que suban agua. Ordeno a Drilabe.
Momentos despues una fila de negros
y negras se encargaban de hacer llegar hasta la bañera de Blanche
el liquido elemento.
Las dos jovenes se sumergieron en
el disfrutando del abrazo del agua tibia y de la vision de sus esplendidos
cuerpos.
Blanche hizo una seña para
que Drilabe se ocupara de enjabonar a Hanna pero esta rechazo sus servicios
sugiriendo que fuera la misma Blanche quien se ocupara de ello.
A cambio Hanna hizo lo propio con
ella antes de que sus cuerpos ardientes se unieran en el lecho.
Durante mucho rato se oyeron sus
suspiros de placer y sus cuerpos se agitaron descaradamente en posturas
que permitian ver y tocar las zonas mas intimas. Los dedos y las lenguas
se agitaron buscando los puntos mas excitados y sensibles hasta que finalmente
los repetidos orgasmos recorrieron sus cuerpos.
Blanche descubrio que Hanna ya no
oponia ninguna resistencia a que la introdujera los dedos en la vagina.
Sin duda habia practicado esa forma
de caricia varias veces desde que estuvo por ultima vez en su casa. Se
habra acostado con algun hombre o algun macho? Se pregunto Blanche, descartando
a continuacion la posibilidad. No, no era posible. Hanna sentia demasiado
miedo para hacerlo.
Antes de sumirse en un corto y reparador
sueño se dijo que era necesario averiguar el porque del llanto que
agitaba a Drilabe cuando entro en la habitacion.
Durmieron durante un rato hasta
que noto que Hanna se agitaba a su lado.
- Te pasa algo?
- Nos hemos dormido?
- Si, eso parece.
- Que a gusto se queda una despues
de sentir tanto placer.
- Supongo que no es nada nuevo para
ti?.
- No, no lo es pero es distinto.
- Me alegro.
- Blanche, tengo ganas de orinar.
Dijo Hanna cambiando de conversacion.
- Espera, ahora mismo digo que te
pongan el orinal. Dijo Blanche buscando a Drilabe con la vista. Estaba
de pie en un rincon, inmovil, sin duda temia hacer algun ruido al moverse
y despertar a su ama.
- No has oido imbecil.
- Si, ama, voy ama. Contesto Drilabe
haciendo intencion de tomar el intimo recipiente.
- No, dijo Hanna, preferiria hacerlo
en su boca.
Blanche se dijo que habia hecho
bien en dejar a Tiara fuera del juego, era mejor que la boca de Tiara fuera
usada solo por ella.
Drilabe sabia lo que las palabras
de Hanna indicaban. A pesar de que llevaba poco tiempo al servicio de Blanche
habia visto como esta descargaba de vez en cuando su orina en la boca de
Tiara y supo que tambien a ella la habia llegado la hora de beber tan repugnante
liquido.
Sin atreverse a protestar se fue
acercando al lecho donde Hanna habia empezado a tomar posiciones sacando
las piernas fuera de la cama.
Drilabe se arrodillo entre las piernas
muy abiertas de Hanna, esta se movio tomando como punto de apoyo los hombros
de la negra hasta que su bajo vientre quedo fuera del lecho.
Momentos despues Drilabe sentia
como era atraida hacia el sexo de la joven Blanca.
Deseosa de acabar cuanto antes con
la humillante y asquerosa tarea a que estaba destinada ciño sus
labios a los labios sexuales de Hanna antes de comenzar a sentir como la
calida y acre orina manaba con fuerza.
Los grandes tragos que daba resultaron
insuficientes y una pequeña parte de la orina se derramo goteando
desde la barbilla.
Posiblemente no hubiera pasado nada
si Blanche no hubiera estado atenta ya que temia que la falta de costumbre
de Drilabe fuera un obstaculo insalvable para ella y vomitara.
En su interior se juro que si Drilabe
la hacia quedar mal delante de Hanna la mataria sin piedad.
Por fortuna Hanna no se dio cuenta
de nada, solo Blanche se habia percatado del minusculo reguero que se formaba
en la barbilla de la esclava antes de gotear sobre su desnudo cuerpo.
- Que a gusto se queda una. Dijo
Hanna una vez satisfizo la necesidad de su organismo.
Poco despues que Hanna abandonara
Las Cuatro Rosas, Blanche pregunto a Drilabe por que lloraba antes de entrar
en la habitacion.
- Cuando Tiara me ha avisado de
que usted me llamaba me ha dado un tremendo pellizco. Contesto.
- Por que ?.
- No lo se, no me ha dicho nada.
Blanche intuyo que Tiara se habia
sentido celosa de Drilabe. Que rara era Tiara! La encantaba tener a Drilabe
para que hiciera los trabajos mas pesados pero la recomian los celos tan
pronto como Blanche ordenaba a Drilabe algun trabajo que consideraba de
su competencia.
Era divertido tener a aquellas dos
hembras a su disposicion y jugar con sus sentimientos.
Cuando queria molestar a Tiara bastaba
con que dejara su calzado sobre Drilabe a la hora de acostarse. Antes,
mucho antes de que Blanche se durmiera oia el reptar de Tiara para recoger
lo que consideraba su pertenencia. Desde el principio habia dejado claro
que las zapatillas de Blanche tenian un lugar sobre su propio vientre mientras
el ama descansaba.
Continuara...
Datos del autor/a:
Nombre: Adela.
E-mail: aadelaa@yahoo.com
Fuente: Historia originalmente publicada
en la lista de correo "morbo".
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