CASTIGADO POR UNA VECINA SEVERA
Este relato trata sobre el castigo que recibí por parte de mi
vecina, mi ventana esta justo en frente de su ventana de el baño suyo, y cuando
sentía algún ruido de su ventana me asomaba por la mía y allí estaba ella en su
baño, me encantaba espiarla y a veces la podía ver desnuda o casi desnuda, ella
era una mujer ya madura y esto de mirar por la ventana lo hice varias veces y
procura tener cuidado de que no me viera.
pero no tuve ese cuidado, en una de las veces que la estaba
espiando ella me cogió por sorpresa, y rápidamente bajo la persiana, yo creo que
era la primera vez que me había sorprendido, pero no fue la ultima a raíz de hay
ella miraba de vez en cuando por la ventana y me cogió mirando mas de una vez,
ella ya sabía perfectamente lo que hacia por mi ventana.
Una de las varias veces que me sorprendió, llamó a mi casa, me quede
impresionado cuando llamo a mi puerta, abrí y ella muy enfadada me dijo que era
un cerdo y que sabia que la miraba por mi ventana, yo estaba asustado me había
descubierto y ella me dijo que se lo iba a decir a todo el mundo lo que hacia y
a mi familia, yo la insiste que no lo hiciera, y ella me dijo que a lo mejor no
lo hacía pero que eso no podía quedar así que alguien tenía que darme una
lección, dijo que en 5 minutos quería que fuese a su casa.
A los 5 minutos allí estaba, llame a su puerta y salió ella,
ella se llamaba carmen , carmen es una mujer madura que ronda los 45 años , yo
tengo 23, ella no es una mujer especialmente atractiva pero a mi me gustaba
espiarla, es morena con el pelo corto y es algo ancha de caderas , esta algo
rellenita. Iba vestida con una falda hasta las rodillas y una blusa y unas
zapatillas.
Me dijo que pasara, yo no sabia que pretendía, al pasar por delante de ella,
ella cerró la puerta y me cogió por el pelo con agresividad, y me dijo "no me
gustan los cerdos" ,y por el pelo me llevo hasta el final del pasillo que estaba
el baño, me hizo entrar y ella después y cerró la puerta, yo la dije que sentía
lo que había echo, pero ella me propino un fuerte bofetón, y me dijo " cállate
cerdo".
Ella con agresividad me empujo hacía la pared y me cogió las
manos, y con una cuerda que tenia empezó a atarme las manos a la espalda, me las
apretó con fuerza, hubiera sido imposible desatarme, la cuerda apretaba con
fuerza mis muñecas. Cuando termino me dejo mirando hacía la pared y ella se dio
la vuelta, me dijo " te gusta ver como hago mis necesidades en el baño eh
cerdo", sentí el ruido de que estaba orinando y cuando terminó , me tiro de el
pelo con fuerza de nuevo hacia atrás y me rodeo con un brazo, me tapo la nariz y
al abrir la boca para respirar me introdujo algo en la boca, pronto averigüé que
eran sus bragas, y estaban mojadas, y supuse de que por el olor, había orinado
en sus bragas y después me las introdujo en la boca , después cogió un pañuelo y
me amordazo haciendo un nudo para que no pudiera escupirlas, sentí nauseas pero
no pude hacer nada, estaba totalmente controlado por ella. Ella me dijo que iba
a enseñarme a no espiarla nunca mas.
Ella se sentó en el baño, y me obligo a ponerme de rodillas en frente de ella, y
me dio un sonoro bofetón, "ni se te ocurra moverte",ella metió la mano en un
cubo que había y de el saco unos guantes de goma usados y sucios, se los empezó
a poner, y cuando termino de ajustárselos bien a los dedos, recibí otra bofetada
en la cara, " así se trata a los cerdos" me dijo, y acto seguido me dio otra
bofetada, yo me mantuve de rodillas delante de ella y no paro de darme bofetadas
en la cara, la goma de sus guantes se estrellaba contra mi cara una y otra vez,
me dejo ambos lados de la cara rojos y me escocia.
Cuando termino de abofetearme, me cogió por el pelo y me levanto y me tiro
encima de ella, sobre sus rodillas, yo trate de levantarme pero ella paso una
pierna por encima de mi cabeza, y ella empezó a bajarme los pantalones, me los
bajo hasta los tobillos y acto seguido se descalzo y cogió una zapatilla, y
recibí un fuerte zapatillazo, yo intente moverme de el dolor, pero ella intento
acomodarme mejor, mis manos atadas las cogió con una mano y las levanto así
inclinándome hacia ella mas, con su pie intentaba que no moviese la cabeza y
cuando me acomodo a su gusto, siguió dándome zapatillazos, uno tras otro y yo
nada pude hacer, no podía mover ni un centímetro de mi cuerpo y tampoco podía
gritar, se me hizo eterna la azotaina, me dejo el trasero ardiendo, no pude
sentarme en dos días.
Después de terminar con la azotaina, empezó a recriminarme lo
que había echo y que sería la ultima vez que la espiaría, me dijo que a los
cerdos se les trataba así, me pregunto si lo había entendido, yo no podía
hablar, pero de pronto note como cogió con fuerza mis testículos, y dijo "no te
oigo", yo intente hacer un ruido entre la mordaza, pero ella siguió apretando
"mas fuerte que no te oigo", así me humillo sabiendo que no podía hablar", ella
empezó a reírse, se lo estaba pasando muy bien, y a mi me dolía la cara el
trasero y ahora los testículos y ella continuaba apretándolo con su mano.
Ella paro y me dijo que me iba a quitar la mordaza y que
tenía que disculparme por lo que había echo, yo trate de disculparme como
buenamente pude pero ella dijo que no la convencían mis disculpas, y recibí un
fuerte bofetón y me dijo que lo intentara de nuevo y así lo hice, y ella de
nuevo dijo que no era suficiente y me tapo al boca de nuevo , me dijo " habrá
que insistir en tus modales"y me acomodo de nuevo sobre sus rodillas y me
propino otra azotaina, los zapatillazos se repetían una y otra vez, mi trasero
ya no podía mas, ella paró pero no me libero de sus rodillas y de pronto note
como me introducía un dedo en mi ano, cada vez lo introducía mas y cada vez
dolía mas, ella lo sacaba y lo metía, así estuvo un largo rato, cuando paró me
metió en la bañera y me dijo que me iba a quedar hay a reflexionar y que mas
tarde vendría para escuchar mis disculpas y si no la convencía empezaría de
nuevo. Y hay me dejo durante unas horas totalmente atado y amordazado con un
fuerte dolor en el trasero, cara, testículos. Había sido un castigo bastante
severo.
Muchas veces desde mi ventana pienso porque no se harán
realidad las fantasías , mientras seguiré fantaseando por mi ventana viendo a mi
vecina.
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