El día de mi cumpleaños fue algo que jamás olvidare, acababa
de cumplir los 18, aunque mi aspecto seguía siendo el de un chico de 14, tras
las típicas celebraciones familiares, me prepare y baje a casa de mi vecino
Marcos.
Marcos era un joven de 26 años, y aunque nos llevábamos
muchos de diferencia congeniábamos muy bien, el era bisexual, y me contaba
muchas experiencias y me ayudaba mucho a superar lo difícil que es para un
adolescente ser homosexual, por ningún momento se me había pasado por la cabeza
tener una relación mas allá de la amistad con él, Marcos la verdad era del tipo
de hombres que no me atraía para nada, bajito, peludo y bastante gordito, pero
tenia mucha gracia hablando y era realmente simpático.
Yo los había dicho a mis padres que el vecino me había
preparado una fiesta, y si me podía quedar a dormir en su casa, obviamente mis
padres no se negaron, y yo me alegre muchísimo.
Me pare frente a la puerta y toque el timbre, a los pocos
segundos Marcos me abrió la puerta, iba en traje, y se había puesto realmente
hermoso.
- Felicidades chaval, ya eres todo un hombre.
En realidad lo era, pero no en el físico sin duda, mis apenas
1,58 de estatura y mi imberbe cuerpo, no lo apacentaba.
Fuimos caminando hasta llegar al salón, ambos nos sentamos y
comenzamos ha charlar de temas totalmente absurdos, como el colegio, la
televisión, los deportes, note que Marcos estaba muy nervioso y me preocupe,
pero no conseguí sacarle el motivo.
- Aime – me dijo – ya eres todo un caballerete y he preparado
para ti la mas deliciosa de las fiestas, todo lo que has tenido prohibido, yo te
lo ofrezco para que tu lo pruebes si quieres.
Dicho esto Marcos se levanto, me indico que le esperara y
salio de la estancia.
Yo me impaciente al ver que tardaba pero en realidad por el
reloj solo habían pasado 5 minutos, oía mucho follón en la cocina pero no me
levante para nada, a los pocos minutos Marcos regresaba con una bandeja en las
manos.
- Esta es la bandeja del placer, elige lo que quieras pero el
regalo es lo ultimo.
En la bandeja había bebida, mucha para solo dos personas,
también había cigarrillos, y unos porros ya liados. No lo dude un instante
aquella seria una noche loca.
Comenzamos a beber al tiempo que Marcos me tanteaba, en menos
de media hora nos terminamos la botella, y comenzamos con los porros, fue en ese
momento cuando Marcos me pidió permiso para poner una película, a lo cual yo
accedí.
Apago las luces del salón, y puso en funcionamiento el video,
la película comenzó, era el hombre de la mascara de hierro, yo pensé que seria
algo mas emocionante pero me equivoque, seguimos con el fumeteo, iba por mi 2
porro cuando de pronto la cinta se corto, y tras unos segundos comenzó otra
película, yo me extrañe pero no dije nada en ese momento a Marcos le cambio la
cara, algo estaba por llegar, era un video casero de la piscina de nuestra
comunidad, en ella se veía al vecino del 4º, un chico muy atlético de 21 años,
la cámara lo seguía por toda la piscina hasta introducirse en el cambiador,
allí, Guido, que así se llamaba el vecino, comenzaba a sobarse la entrepierna
con mucha pasión, mientras su lengua jugueteaba con sus labios, aquella imagen
me sobrecogió.
- Esta es mi sorpresa para ti, espero que no te decepcione.
- Marcos, no se que decir, creo que mi cuerpo habla por mi
mismo.
Deje ver mi tremenda erección, por que si alguna parte de mi
cuerpo si era ya adulta ese era mi pene, 17 cm, eso si, sin un solo pelo.
Marcos se acerco a mi, y despacio buscando mi aprobación
comenzó a sobarme el paquete, la presión de su mano me hizo estremecer, casi me
hubiera corrido allí mismo, él lo noto y paro.
- Voy a por tus regalos espera aquí.
Se levantó y se fue.
Yo decidí ponerme como y me quedo solo con los calzoncillos
que apenas tapaban mi erección, y esa imagen pensé que calentaría aun mas a
Marcos, mientras no me había percatado que en el video, Guido, estaba en una
paja plena y su enorme polla, le calcule 20 cm no dejaba de moverse, me acaricie
el paquete, buscando mis nalgas y Marcos me interrumpió.
- Bueno, déjate de pajas solitarias, ya has tenido muchos
años para eso, lo que te espera hoy si tu quieres es sexo del bueno.
Corto el video, se quedó también solo en calzoncillos y saco
un papel.
- Ahora presta mucha atención, yo seré el maestro de
ceremonias de un desfile muy especial para ti, adelante Joan.
Y un hermoso chico entró a la habitación, Marcos comenzó a
describirle.
- Joan es catalán, tiene 19 años, mide 1, 74, y lo que mas le
gusta el tomar crema de postre.
Joan se quedo de pie al fondo de la habitación, solo llevaba
un calzón tipo slip, y se le marcaba perfectamente el paquete, tenia el pelo
rapado y cara de tipo malo.
- Adelante Cris, Cris es Venezolano, tiene 18 años y mide 1,
64, reconoce que tiene una parte de cuerpo que le crece demasiado, y aunque
breve espero que el desfile te haya gustado, ahora solo déjate llevar.
Ambos chicos se dirigieron a mi, uno me agarro la pierna
izquierda y el otro la derecha, y entre ambos también me agarraron por la
espalda, levantándome a pulso, en ese momento Marcos se desnudo, no pude ver
apenas nada, solo note sus manos despojándome del calzoncillo, inmediatamente
note un liquido pegajoso y frió en mi ano.
- Acercarlo ya.
Y los dos muchachos me sentaron lentamente sobre el pene de
Marcos, me dolió poco pues Marcos no la tenia muy grande, el placer era
grandioso, sentí de un golpe como me entraba todo el pene de mi amigo, y después
los robustos muchachos me subían y bajaban, tras unos minutos me soltaron, caí
de golpe y note llegar hasta el fondo el pene de Marcos, que me agarro por la
cintura mientras Joan y Cris, se agachaban para mamarmela.
El placer era indescriptible, mi polla succionada por dos
expertas bocas y mi culo recibiendo una incada de muerte, me deje llevar y gemí
como perrita en celo. Marcos no aguanto mucho ese ritmo, y pronto note su
esperma luchando por salir de mi culo, pero yo no me moví ni un ápice, unos de
los chicos se levanto, era Cris, se bajo su tanga y dejo caer el colgajo, aun no
estaba dura, y seria difícil hacerlo.
Me la metí en la boca aun blanda y con dificultad entraba, no
calcule el tiempo de mi mamada pero se me durmió todo el cuerpo, incluso deje de
sentir la mamada que me estaba dando Joan, que estaba siendo masturbado por
Marcos.
Aquella orgía adolescente era cada vez mas pasional, con el
culo aun húmedo, me di la vuelta dejando salir la ya polla blanda de mi vecino,
y se lo ofrecí a Joan que con sumo placer me la metió, esta tampoco dolió, pues
como he dicho tenia el cuerpo totalmente anestesiado, mi boca ya había
conseguido poner dura la polla de Cris, que alcanzaba los 20 cm, pero era de un
grosor descomunal, seguí y seguí mamando hasta que note los espasmos de mi
amigo, y al momento comencé a tragar leche, aquel hombre no paraba de eyacular,
y fue la mejor medicina que nunca he tomado pues me despertó el cuerpo, justo
para el mejor momento.
Las embestidas de Joan ya eran puros golpes, y mi polla no
aguantaba mas la mamada que sin darme cuenta me estaba dando Marcos, note la
tensión en el pene de Joan, un gemido, otro, y mi culo de nuevo era inundado por
el semen de un hombre, fue tal el placer que grite y me deje hacer, mi cuerpo
dijo basta y termino con 6 chorros de la leche mas espesa que jamás había
eyaculado que Marcos trago sin complejos.
El salón parecía el escenario de una batalla, y llegaba el
momento de asearnos pare seguir con la fiesta, en ese momento termino mi primera
orgía, pero la noche era muy larga.
chicoescritor@hotmail.com
Se que es un relato corto, espero que os haya gustado.