Este relato que a continuación podrán leer y espero disfrutar
tanto como yo, es totalmente fantasía. Sin embargo espero con la verga bien
parada que pronto, muy pronto se pueda llevar a cabo en la realidad. En el
involucra a una de las mejores escritoras de todorelatos.com, Carolina Cruz.
Este relato se lo dedico y sinceramente espero que pronto se pueda realizar
aunque sea parcialmente.
Yo había contactado por Internet a Carolina Cruz, una mujer
atrevida con una de las mentes mas fantasiosas que he leído. Al principio
solamente habían sido algunos correos electrónicos, contándonos nuestros gustos,
deseos, algunas experiencias y sobretodo nuestras fantasías. En esos mensajes
tuve la oportunidad de platicarle mi locura por los siguientes temas, negras,
transexuales, vergas grandes, pornografía en revistas y video de los anteriores
temas y juguetes sexuales. Varios de estos temas teníamos gustos en común, lo
cual me alegro, sin embargo por razones que no vivíamos en la misma ciudad el
arreglar algún encuentro siempre había sido un tanto difícil.
Antes de continuar déjenme me describo, yo soy de piel
blanca, mido aproximadamente 1.75, soy delgado, ojos claros, mi verga mide
aprox. 18 centímetros y esta sin circuncidar. Mi culo aunque ya a gozado las
delicias del sexo anal, aun esta cerradito y apretadito.
Afortunadamente pasaron algunas semanas y logramos fijar una
fecha aprovechando un viaje mío de negocios. En esa cita de acuerdo a lo
planeado, podríamos estar ella y yo junto con una transexual amiga de ella que
conocía de algún tiempo. Cuando llegue a la ciudad de México me apure a terminar
todos los detalles de mi trabajo para poder despejarme y concentrarme en lo que
estábamos a punto de disfrutar. Debo decir que durante ese día a cada rato que
me imaginaba la situación se me despertaba la verga. La cita era en un
departamento en la zona rosa con Carolina y una amiga suya llamada Vanity. Un
poco antes de llegar al lugar indicado, se me ocurrió pasar por una sex shop
para comprar algún atuendo sexy que llamara la atención en aquella tan deseada
primera cita. En esta ocasión compré una tanga roja delgadita que apenas
cubriría mi pitote y por detrás seguramente se encajaría entre mis dos nalgas.
A la cita llegue un poquito temprano, toque el interfon, y me
contesto una voz sexy y algo ronca, yo le dije que era el amigo de Carolina y
enseguida me dejo pasar. Cuando vi el edificio, sin llegar a ser súper lujoso,
estaba bastante bien adornado, toque el timbre de la puerta y apenas unos
segundos mas tarde, la puerta se abrió dejándome deleitarme de la vista de
Vanity. Y tomando en cuenta la belleza de esta mujerona, déjenme les cuento como
es ella. Ella debería de medir aproximadamente 1.70 sin tacones, era morena
clara con un rostro tremendamente sexual, ojos claros que probablemente serian
por los pupilentes, unos senos infartantemente grandes, duros, firmes redondos,
hermosos. Estos se podían ver fácilmente debido a la ropa que llevaba que
continuación les explicare. También las grandes y gruesas piernas bastante bien
bronceadas se podían ver. La ropa era una tanga que por arriba tan solo eran un
par de triangulitos que apenas cubrían los deliciosos y obscuros pezones que
tenia. En la parte inferior el triangulo era bastante pequeño, no tanto como los
anteriores, sin embargo no dejaba imaginar nada mas. Por encima de esto traía
una batita corta de color blanco, bastante suelta por el nudo flojo que traía,
por lo que los senos y las piernas se asomaban. La cabellera negra era preciosa
y le caia a media espalda. Ella me invito a pasar y procedimos a las
presentaciones, ella se llamaba Vanity. Luego, luego me invito una copa y
pasamos a la sala. Al verla caminar por el alfombrado departamento,
inmediatamente me fue calentando mas y mas. El departamento estaba bastante
amplio y por el pasillo se alcanzaba a ver la entrada a las habitaciones. Yole
pregunte por Carolina ya que aun no llegaba y ella me respondió que acababa de
hablarle al celular y que se demoraría apenas unos 20 minutos mas. Mi
nerviosismo iba en aumento y mas cuando se sentó enseguida mío y dejo casi al mi
alcance esas deliciosas piernas. Mientras platicábamos de cómo nos habíamos
conocido Carolina y yo, sonó el timbre del interfon. Ella fue a contestar y
rápidamente les dijo que podían pasar. Tan solo unos segundos después sonó el
timbre de la puerta y me sorprendió la belleza de Carolina. Una mujer morena
delgada con unos senos deliciosamente sabrosos y unas finísimas y suculentas
piernas. Sus ropas eran una blusa de licra de color negro con los hombros
descubiertos tal y como lo atestiguaría después. Una minifalda con manchas de
leopardo y un saco cortito del mismo estampado. Las piernas eran impresionantes
y al final unas zapatillas negras. Era una verdadera diosa. Detrás de ella
también entro un hombre que después me enteraría que era un viejo amigo de ella.
El era alto bastante musculoso y claramente se veía que tenia pelo en pecho y
mas tarde me daría cuenta que por toda la espalda y por todas las nalgas. Esto
me puso un poquito mas nervioso, ya que si bien mis fantasías involucraban
deliciosas vergas gigantescas, estas fantasías involucraban mas bien
transexuales hermosas. Pero en fin hasta en ese momento no sabia que podría
pasar y me propuse disfrutar la noche. Nos saludamos efusivamente tal y como si
nos conociéramos de hace mucho tiempo. Rápidamente Vanity les sirvió unas
bebidas y un poquito de música.
La velada continuo y al calor de las copas empezamos poco a
poco a olvidar el nerviosismo, Vanity que estaba sentada cerca de mi empezo a
acariciarme la pierna y yo a su vez la espalda. Al poco rato ella ya no traía
puesta la batita y yo empezaba a acariciar sus senos por encima del bikini. Al
tiempo que esto pasaba, Carolina ya se encontraba de rodillas enfrente de su
amigo mamandole esa impresionantemente grande verga. La verga era larga, gruesa
y cabezona, muy impresionante. Su amigo que se llamaba Rogelio disfrutaba cada
chupada que recibía. Entonces fue cuando me di cuenta que yo me estaba viendo un
poco lento, por lo que le saque una teta a Vanity y me incline a besarla
tiernamente. Note que este movimiento le encanto a ella, ya que rápidamente me
empezo a desabrochar el pantalón y metió su mano para acariciar mi verga. La
sensación era magnifica. Me levanté y mis pantalones cayeron, solamente me quede
con mi tanga roja, ella enseguida froto mi pene varias veces por encima de la
tanga y se empezaba a humedecer la tela de la tanga. En ese momento yo me quite
mi chamarra y mi suéter, quedando casi completamente desnudo. Enseguida ella se
levanto y entre que medio bailaba se empezo a frotar a mi cuerpo y yo le quite
finalmente el top del bikini. Ella frotaba sus nalgas contra mi verga y yo
empecé a acariciar sus senos y me dirigí hacia abajo hasta toparme con la tanga.
Mi mente ya quería ver que sorpresa me encontraría por debajo, así que mis manos
obedecieron y movieron la tanga hacia un lado. Debajo me encontré una deliciosa
verga que empezaba a despertar, la piel era muy obscura y el arqueo que iba
formando prometía un tamaño respetable. Yo fui besando su espalda dirigiéndome
hacia sus nalgas, grandes y redondas. Ella de pronto se volteo y su ya
completamente erecta verga estaba tan solo a unos cuantos centímetros de mi
cara. Mi boca estaba seca de la impresión, pase ligeramente mi lengua sobre mis
labios y me incline para depositarle un lindo beso en la punta. Estaba caliente
caliente, poco a poco fui abriendo mi boca, y deje que se fuera introduciendo en
mi boca. Iba a ser difícil que me entrara completa, pero lo intente. Ella por su
parte se agacho para ir acariciando mis nalgas y aprovecho para darles unas
nalgaditas por lo que empezaron a tornarse un poco rojas.
De pronto voltee para ver que estaba haciendo Carolina, y
pude verla junto con su amigo ya completamente desnudos, al tiempo que ella se
empezaba a poner un vibrador con tirantes de látex. Entonces ella me dijo ,
"esta es solo la primera de las sorpresas de la noche". Ella y su amigo se
acercaron a donde yo estaba y de pronto me vi rodeado de 3 prominentes vergas,
por cual empezar, era difícil la decisión. así que comencé a alternar mamando
una y acariciando los huevos de las otras dos. La que no me gustaba demasiado
era la de látex, por el mismo sabor plástico, sin embargo por el tamaño era
bastante atractiva.
Después de 30 minutos de mamar y mamar y mamar, Carolina
sugirió mudarnos todos para la habitación principal, en donde me encontraría un
estupendo jacuzzi enorme, fácilmente podrían entrar 6 personas. El agua incluso
ya hasta estaba lista a buena temperatura, así que todos no titubeamos para
entrar. Carolina me pidió que me pusiera de pie por que quería ver mi verga y
poder disfrutarla, no dude y rápidamente me le acerque. Algo que debo reconocer
es que ha sido la mejor mamada de mi vida, al principio suave y lenta y mas
fuerte al poco rato. Simultáneamente a esto me acariciaba mi culo aprovechando
el agua que rebotaba alrededor. El placer era grande y sin darme cuenta me gire,
exponiendo mi ano a la mejor lengüeteada de mi vida. Yo no se si era la
calentura o que, pero me daba la impresión que la lengua de Caro era larguísima,
sinceramente lo disfrute. Al tiempo que nosotros estábamos con lo nuestro, el
amigo de Caro se encontraba besándole los huevos a Vanity. Al parecer ella lo
disfrutaba bastante, y lo hacia notar con los gemidos que le salían.
En ese momento Carolina hizo una pausa para cambiar de
posición, entonces con el vibrador que ya le colgaba de los tirantes, me pidió
que me volteara, ya que era ella la primera que quería disfrutar mi trasero.
Copiosamente le unto aceite a la verga de plástico y empezo a frotármela en las
nalgas. Ahora yo podía ver como Vanity le copiaba y le frotaba su pedazo de
carne a Rogelio. Los dos nos encontrábamos mirando hacia la ventana y éramos
siendo atacados por detrás. Al principio a Carolina le costo trabajo introducir
ese dildo hermoso. Al contrario de Rogelio que ya estaba recibiendo salvajemente
el pito de Vanity. El agua en nuestras rodillas chocaba y producía un sonido
excitante.
De pronto y sin tenerlo preparado se alcanzo a escuchar en el
fondo del pasillo como una puerta se cerraba de portazo y un gritito coqueto y
ronco diciendo " hola..... hay alguien en casa?". Yo la verdad no puse demasiada
atención ya que lo que sentía era estupendo. A los pocos segundos la misma voz
se escucho aun mas cerca diciendo " No me pudieron esperar?" Yo gire mi cabeza y
me quede completamente embobado, en la entrada de la recamara se encontraba de
pie una mujer altísima, por lo menos 1.90, negra preciosa, delgadísima, cabello
largo negro hasta la cintura, ojos negros penetrantes, labios rojos y muy
gruesos. La nariz completamente afilada, una princesa. Mirando mas abajo usaba
un abrigo negro muy largo que le llegaba casi a los tobillos, este estaba
entreabierto y permitía ver un bikini de cuero negro diminuto. Los senos eran
espectaculares negros, redondos grandes con un aire de autoridad que dejaron sin
habla a los que estábamos. El estomago súper plano con un ombligo profundo, y
mas abajo una tanga que solamente eran los bordes de piel, ya que al frente no
tenia nada, y allí, colgando una verga de por lo menos 25 centímetros que no
porque estuviera medio viendo hacia abajo significaba que estaba flácida, lo que
pasaba es que un pedazo de carne de ese tamaño debía pesar no se cuantos kilos.
La verga era bastante derecha, gruesa y circuncidada, y muy muy larga. Era como
para fotografía. Apenas mostraba un ligero balanceo a cada lado. Mis ojos no
podían quitarle la vista de encima. Yo pensé que eso nunca lo podría ver en vivo
y en la realidad.
Ella se encontraba de pie ligeramente recargada en la puerta,
y empezo a muy suavemente acariciar su orgulloso miembro. Carolina me jalo por
la espalda y me dijo, esta es la siguiente sorpresa. Y vaya sorpresa. Pasados
unos segundos su amiga que mas tarde nos fue presentada como Jennifer se había
acercado a nosotros continuando acariciando esa verga, e inclusive se me acerco
hasta a penas unos cuantos centímetros. El olor que me llegaba del delicioso
pitote era increíble, se había puesto perfume en la verga y yo lo agradecía.
Entonces me dijo, "...veo que ya te están dando rico....’ yo
no podía rebatir lo dicho, tenia aun el pito falso de Carolina en medio de mis
nalgas. Entonces me Jennifer me saco del jacuzzi y me guió hasta la otra
habitación. En esa había una cama enorme, redonda cubierta por una especie de
colcha de plástico, entonces me acostó y empezo a untarme aceite por todo mi
cuerpo. Los demás llegaron detrás de nosotros y como si fuese una súper fiesta
el aceite saltaba a chorros por todos lados, quedamos prácticamente inundados de
aceite. Nuestras espaldas, nalgas, piernas, pitos estómagos, todo estaba
completamente cubierto por el aceite, inclusive era hasta resbaloso por la
superficie de plástico.
Carolina seguía llevando el liderazgo de la reunión y nos
pidió a Rogelio y a mi que nos pusiéramos en cuatro patas, encontrados el uno al
otro y como si fuese una ruleta rusa ella, Vanity y Jennifer nos empezaron a
coger y a darnos sus vergas para mamar. Esto duro no se cuantos minutos, pero
fueron muchos. Yo no dejaba de sentir placer y escuchar sus cuerpos contra mis
nalgas al ir perforándome. La verga de Jennifer al principio me causo un poco de
dolor, pero con las embestidas, me fui acostumbrando al tamaño.
Después de unos minutos, los chorros de semen empezaron a
caernos en todo el cuerpo y en la cara, yo trataba de no desperdiciar ninguna
pequeña gota y me lo llevaba a la boca. El sabor era amargo pero sabroso.
Si te gusto el relato, espero tus comentarios, así como tus
votos. Si eres travesti o transexual, me gustaría escuchar noticias tuyas o
recibir fotos tuyas. Nuevamente les cuento que esto fue 100% imaginación, pero
ardo en deseos en que pronto muy pronto se convierta en realidad. Este relato
esta dedicado a ti Carolina, que me calientas tanto que ahora mismo me voy a
hacer una puneta.
Gracias