Como el hombre habia indicado no
tardaron en llegar dos negros cargados con diez nuevas piquetas y sus correspondientes
martillos.
Fue entonces cuando empezo la actividad
de los negros.
Primeramente Jack marco un gran
rectangulo en cuyo centro estaba la marca hecha por el el dia anterior.
Luego distribuyo los negros poniendolos
a un metro uno de otro y comenzo la sonora danza de los martillos sobre
las piquetas.
En poco mas de dos horas habia sido
sondada una extensa area del jardin sin que la losa diera señales
de vida.
Blanche, que observaba los trabajos
se preguntaba si la piedra no estaria mas profunda de los que las largas
piquetas permitian sondar ?.
Supuso que Jack debia tener razon,
no era facil que un hombre solo hubiera enterrado la losa muy profundamente
por lo tanto si estaba en la zona que buscaban terminarian por encontrarla.
Al final del dia la losa seguia
sin aparecer y los negros estaban agotados.
Blanche hubo de suspender los trabajos
a pesar de que por la actitud de Jack parecia que queria que se continuara
toda la noche.
Continuaron al dia siguiente y antes
de llegar al medio dia dos de las piquetas detectaron un objeto solido
enterrado a poco mas de un palmo de la superficie del suelo. A partir de
ese momento fue facil terminar de localizar la losa, pero bastante alejada
del lugar que tanto Blanche como Jack habian supuesto.
Los dos estaban perplejos pero la
realidad era mucho mas evidente que lo que ellos pudieran pensar. La losa
estaba donde estaba y no donde ellos habian pensado que debia estar.
Fue facil retirar la tierra que
cubria la losa y algo mas dificil hacer que esta abandonara el alojamiento
que habia ocupado durante los ultimos setenta años pero a media
tarde la luz penetro de nuevo el aquel recinto que una noche habia sido
tapado por Hiram.
Una nueva sorpresa esperaba a Blanche
y a Jack cuando miraron al fondo del pozo.
Contra todo pronostico el fondo
se encontraba a no mas alla de seis metros de la superficie, era facilmente
distinguible a pesar de que segun ellos pensaban, aquel pozo debia tener
no menos de treinta metros.
Se sintieron decepcionados, aquel
no podia ser el pozo que comunicaba con la galeria de la cueva.
Jack se precipito hacia la casa
y poco despues sus voces fueron oidas por Blanche viniendo del pozo que
acababan de abrir.
En principio no se explico como
la voz de Jack podia llegar hasta ella pero antes de que este regresara
comprendio que debia haber alguna comunicacion que por la forma en que
entraba la luz en el pozo quedaba oculta a su vista.
Con gran alegria explico a Jack
que lo habia oido aunque no era capaz de saber por donde.
Sin pensarselo dos veces Jack se
ato una cuerda a la cintura e hizo que los negros le bajasen al fondo.
Poco despues Blanche oyo un grito
de alegria. Jack habia descubierto una galeria que saliendo del fondo del
pozo debia comunicar con otro que descendiera hasta la cueva.
Jack pidio que le bajaran una lampara
y poco despues pidio a Blanche que fuera hasta la cueva para ver si podian
comunicarse o verse desde ella.
El corazon de Blanche latio de alegria
cuando alla en lo alto distinguio la lampara de Jack.
- Te veo Jack, grito Blanche.
- Cuidado señorita no se
ponga debajo, la tierra esta muy blanda y podria desmoronarse.
- No te arriesgues Jack, ya sabemos
lo que queriamos saber, no es necesario correr riesgos inutiles. Dijo Blanche
antes de regresar de nuevo a la superficie.
Blanche subia euforica, acababa
de dar con el ultimo misterio de aquella casa. A partir de ese momento
se veria libre para siempre de los ruidos que a todos habian asustado.
La intensas corrientes de aire que
se formaban alla abajo tendrian a partir de ahora el camino libre para
entrar y salir sin molestar a los habitantes de la casa.
Tan solo la quedaba por descubrir
porque las aguas parecian volverse locas de vez en cuando pero sabia que
este era un misterio para el cual no estaba preparada todavia y quiza jamas
lo estuviera.
Fuera cual fuera la causa lo cierto
es que el fenomeno era mucho mas ostentoso que problematico ahora que sus
efectos estaban controlados.
Los dias siguientes fueron empleados
en construir un alto brocal alrededor del pozo para evitar que nadie cayera
por el.
A medida que pasaba el tiempo Blanche
se iba encontrando mas segura, sabia que los grandes problemas de la casa
habian desaparecido y empezo a sentir curiosidad por los espacios que la
rodeaban.
No tardo en ordenar que la ensillaran
dos caballos, uno para ella y otro para Jack y fue a recorrer los campos
que rodeaban Las Cuatro Rosas acompañada de los dos inseparable
mastines.
Desde su perspectiva se preguntaba
si alguna vez aquellos campos habian sido cultivados o cuidados. El aspecto
era de total abandono y las altas hierbas y matojos aumentaban esta sensacion.
Los caminos, si alguna vez los hubo,
habian desaparecido y hubieron de cabalgar campo a traves para acercarse
a unas construcciones auxiliares que habia cerca de la casa.
Por los restos que encontraron entre
las ruinas se veia claramente que eran antiguos y amplios almacenes donde
se guardaban aperos y herramientas de labranza.
Despues se dirigio siguiendo el
curso del arroyo hacia la tapia posterior de la finca. Recordaba que antes
de comprar la casa habia estado alli con Morceb y que el agua embalsada
amenazaba con derribar la pared en algunos sitios.
Blanche se dejo embriagar por los
penetrantes olores que el verano desprendia al paso de los caballos desde
aquel terreno asilvestrado cubierto por infinidad de plantas conocidas
despues de haber conocido a Derim.
Durante un rato tuvo la sensacion
de que volvia a caminar por las tierras de Viento del Norte y que tarde
o temprano volveria a encontrarse con Richard, luego la dura realidad termino
por imponerse. Richard habia muerto y ella debia hacer frente a la vida.
Cuan distintas eran aquellas aridas
tierras de las de Viento del Norte. Recordaba los grandes arboles, los
bosques y una casi ilimitada extension de tierra.
Alli los arboles apenas si eran
una fina cinta que bordeaba el arroyo de aguas cristalinas que avanzaba
presuroso entre las rocas que con el tiempo habia ido dejando al descubierto.
Jack la precedia abriendo camino
mientras Blanche, pensaba en el dia en que pudiera empezar a dedicarse
de lleno a la actividad que se habia propuesto.
A pesar de que se sentia intensamente
feliz no podia evitar pensar de vez en cuando en que le pasaria a su cuerpo
para no quedarse embarazada?
Recordaba la preocupacion que habia
sentido en los primeros tiempos en que se habia dedicado a la prostitucion
ante la idea de quedarse preñada de Dios sabe quien.
Con cuanto alivio recibia mes tras
mes la regla como prueba de que no lo estaba.
Recordaba la enorme alegria que
sintio al saberse embarazada de Richard y la tristeza con que perdio su
hijo. Este era un capitulo pendiente en su vida.
No la importaba en absoluto si su
hijo era blanco o negro, lo unico que la importaba era saber que su cuerpo
de mujer mantenia en si la capacidad de ser fecundada y de crear un nuevo
ser.
Lo deseaba con todas sus fuerzas,
lo unico que la amedrentaba era pensar pudiera nacer tan deforme como el
otro.
Por fin llegaron a las margenes
del embalse, los carrizos y las altas cañas rodeaban las orillas
e infinidad de plantas acuaticas cubrian su superficie.
Fueron rodeando la orilla hasta
llegar a la tapia y vieron que la situacion era realmente alarmante.
Las ramas, los troncos y los materias
que el arroyo habia arrastrado durante muchos, muchos años habian
ido depositandose entre los barrotes que impedian el acceso exterior a
la finca de forma que el agua se habia salido de madre amenazando con derribar
la gruesa pared de piedra que ya habia cedido en algunos sitios.
Ni Blanche ni Jack se encontraban
muy locuaces. Habian permanecido en silencio durante todo el tiempo y en
silencio permanecieron hasta que finalmente Jack hablo.
- Jack piensa que mejor que no haya
una tormenta.
- Si, mucho mejor. Respondio Blanche
comprendiendo que una tormenta podia derribar la tapia definitivamente.
- Crees que se puede desatascar
toda esa broza?
- Por que no?
- Haria falta meterse en el agua?
- Si.
Con estas escuetas palabras quedaron
de acuerdo en lo que habia que hacer. Despues iniciaron el camino de regreso.
Cada uno volvio a sumirse en sus
propios pensamientos y no despegaron los labios hasta que en la lejania
divisaron la casa.
- Que tal tu hembra Jack?. Pregunto
Blanche
- Bien señorita, muy bien.
- Es cuidadosa y limpia. Te atiende
bien?
- Claro, claro, señorita,
es una hembra muy maja y muy blanquita.
- Pero te atiende bien?
- Naturalmente. Dijo Jack como si
no entendiera que una negra pudiera hacer otra cosa.
- Como ves a los perros?.
- Jack sabe que estan bien. Son
muy buenos muchachos. Un dia los enseñare a cazar negros.
- No Jack, un perro acostumbrado
a cazar negros puede ser peligroso.
- Para los negros. Apostillo Jack.
Ademas se lo prometi cuando estaba herido. Dijo terminando de recalcar
su pensamiento.
- Crees que el perro te entendio?.
- Naturalmente que si. Si no, quiza
no hubiera sanado. Los perros tienen que tener una ilusion, sino enferman
y se mueren.
- Conozco muchos perros que no han
comido nunca carne de negro y no por eso se han muerto.
- Esos no son perros, son animales.
Blanche se quedo asombrada. Era
evidente que para Jack habia diferencias entre los perros y el resto de
los animales.
- No son animales?.
- Lo son?.
- Yo creo que si.
- Podria decirle a Jack que otro
animal la hubiera acompañado cuando entro por primera vez en la
casa?.
- No se, pero a mi los perros me
parecen animales.
- Jack se pregunta que otro animal
la haria compañia continuamente y estaria dispuesto a defenderla
y a morir por usted ?.
Blanche no contesto, evidentemente
los perros eran unos animales diferentes, pero no por eso dejaban de serlo.
Los perros son feroces por naturaleza
pero cuando se acercan a las personas empiezan a perder su fiereza. Añadio
Jack.
Yo lo se bien, saben que nosotros
somos mejores que ellos y se someten pero dejan de ser perros.
- Entonces esos no son perros?.
Pregunto Blanche señalando hacia los dos mastines.
- Jack piensa que no lo son.
- Que te hace decir eso?
- Jack piensa que un autentico perro
no se deja pegar ... y menos por una negra.
Blanche monto en colera al oir las
palabras de Jack.
- Que negra ha pegado a mis perros?
- Una.
- Sabes cual?
- Claro que Jack lo sabe.
- Por que le pego ?.
- El perro estaba orinando y la
negra le pego y le llamo guarro.
- Que hizo el perro?.
- Nada, se marcho sin gruñirla
siquiera.
- Como es posible eso?.
- Jack piensa que estan acostumbrados
a estar con los negros y empiezan a considerarlos igual que a los blancos.
- Te aseguro que castigare a esa
zorra como se merece.
- Hagalo delante de el, asi se dara
cuenta de que hay diferencias entre unos y otros.
- De eso puedes estar seguro. Dijo
Blanche apresurando el paso de su montura deseosa de llegar a casa para
ajustar las cuentas a la negra.
- Mañana cogeras a los negros
para que desatasquen la charca?.
- Claro señorita, Jack ya
pensaba hacerlo si es que usted no ordenaba otra cosa.
- Pero que lo hagan ellos, no quiero
que tu corras riesgos inutiles.
El rostro de Jack se ilumino en
una sonrisa de agradecimiento, aquella sonrisa que no se sabia bien si
era de niño o de orate.
- Esa Derim es muy vieja ?.
- Si que lo es, es la negra mas
vieja que he conocido.
- Jack piensa que ni siquiera produce
lo que se come.
A Blanche la hizo gracia el razonamiento
de Jack, seguramente estaba pensando en como deshacerse de ella.
- En que estas pensando ?.
- Ha sido una buena negra?
- Si ha sido una gran negra.
- Venden unos polvos blancos que
las deja dormidas antes de morirse, no sufren nada, nada.
- Blanche penso que Derim podia
dar cien vueltas a Jack sobre polvos y venenos.
- No Jack, Derim se ha ganado el
poder vivir en paz hasta que ella quiera.
Jack la miro unos instantes sin
comprender muy bien lo que Blanche queria decir, para el no era posible
que una negra se ganara algun derecho.
- Pero si no sufren nada, ademas
los negros empiezan a pensar que es un poco bruja.
- Escuchame Jack, de Derim aprendi
yo buena parte de lo que se y te recomiendo que tengas cuidado con ella
y con su hija Barza. Las dos serian capaces de matarte mucho antes de que
pudieras darte cuenta.
Continuara...
Datos del autor/a:
Nombre: Adela.
E-mail: aadelaa@yahoo.com
Fuente: Historia originalmente publicada
en la lista de correo "morbo".
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