ALEXA Y LA CHINA
Me tocaba hacer un viaje por trabajo a una ciudad de la
serranía peruana muy nombrada turísticamente, era la primera vez que llegaba,
había estado anteriormente en otra ciudad mas grande y con mucho ambiente en
todos los aspectos por lo que pensé que sería igual pero la delincuencia había
dejado sus huellas y el atraso era notorio; la actividad nocturna durante la
semana era nula solo restaurantes y nada de algún lugar donde tomar un buen
trago con buena música.
Fui recibido amigablemente por quienes iban a trabajar
conmigo, el frío era soportable por las noches y cálido en el día todo ello
presagiaba una estadía agradable y sin contratiempos.
Los fines de semana, viernes y sábado, los lugares obligados
eran una peña turística y una discoteca, en ambos habían conjuntos estables que
tocaban música variada y regional, uno bailaba, tomaba cerveza de litro y por
ahí hacía algo más, cosa que no estaba en mis planes porque tanto por imagen
como para evitar problemas no pensaba entablar una relación visible.
Pero después de una semana de full trabajo ese "algo más" era
lo que yo quería, sin necesidad de tanto rodeo con las chicas, que no eran tan
difíciles tampoco, donde tenía que guardar la cordura debida por lo expuesto
anteriormente.
Así fue que estando algunos de mis colaboradores de regreso
de sus viajes me invitaron –jefe, vamos a un sitiecito a tomar un trago,
el local resultó ser un night, el mejor del lugar según me dijeron, donde las
niñas estaban dispuestas a tomarse unos tragos, bailar y toquetearse un poco. Ya
dependía de cada cual sacarlas, eso si previo pase por caja para pagar la salida
a la casa y el pago a la ninfa por sus servicios.
Se me acercó una hembra de 1.70 –te acompaño amor,
tenía unas exuberancias pectorales tremendas, un poco robusta no gorda, y un
vestido que fácilmente dejaba ver sus redondeces posteriores tapadas por una
diminuta tanga que dejaba poco a la imaginación.
Era muy "amorosa", tanto que a los pocos minutos, y después e
haber hecho el respectivo pedido de tragos, estabamos conociendo nuestras
intimidades, especialmente yo ya que me había entrado una obsesión por tomar la
medida exacta de su busto, palmo a palmo, así como la de sus glúteos. A la vez
que ella se habían acercado otras féminas para acompañar a mis anfitriones,
ellas algunas tan y otras menos mimosas departían con mis amigos.
Estuvimos bailando y tomando hasta las tres de la madrugada
aproximadamente donde dos de ellos salieron con sus cueros, yo la verdad que no
quería un toque y saca quería mas por lo que le propuse llevarla a mi hotel,
ella me dijo que para salir del todo tenía pagar una suma que me pareció
excesivo, yo era de la capital y me querían tomar de cholito en provincia !!!
Así que seguimos con las exploraciones, la verdad que sus
senos no cabían en mi mano y eso que las tengo grandes, y ni que decir de sus
protuberancias posteriores, donde no me dejaba llegar totalmente era a su
intimidad profunda –cochino, me decía, luego se puso a bailar sola
delante mio, todos estabamos ganándonos con sus movimientos ondulantes y sus
pezones erectos que se dibujaban a través de la tela del mini vestido a la vez
de las tetazas que desbordaban y cobraban vida con el baile, asimismo cada
vuelta que daba dejaba un panorama espectacular de su enorme trasero.
En la mesa estaba entre otras una chica achinada, Roxana, de
mediana estatura y con un derrier impresionante, hasta ese momento no me había
percatado totalmente entretenido en los dos juguetes que tenía entre mis manos
en todo momento, ella estaba conversando y tomando con uno de mis acompañantes
no tan engolosinada como nosotros, reía, conversaba, bailaba pero no dejaba que
la tocaran, a lo mas dejaba que la abracen, la verdad dije está perdiendo el
tiempo.
Bueno esa noche, o madrugada, no quise darle el gusto de
dejar mi dinero en el local y seguí tomando con los patas y nos
retiramos............
Al día siguiente, o mejor dicho mas tarde, tenía que trabajar
temprano como de costumbre así que luego de un par de horas de sueño y un
despertador baño enrrumbe a la oficina. Comentamos un poco los acontecimientos y
los otros contaron algo de sus escapadas, uno se había ido con Blanca una rubia
simpaticona, ella era su punto, los demás que lo conocían tiempo decían que
estaba enamorado de ella y que la había llevado en una oportunidad a su casa y
presentado a sus padres, era delgada pero algo subida de rollos en la cintura,
las chelas y la buena vida, y su rostro demostraba el trajín de las continuas
amanecidas.
Así pasamos la mañana metidos en el trabajo cuando de repente
suena el celular y era Alexa, así se llamaba mi acompañante de la noche
anterior, ni me acordaba que le había dado el número, -como has amanecido
amor, me dijo que estaba con resaca y le provocaba comerse un cebiche. La
oferta era tentadora ya que a la vez ofrecía otros manjares posteriores los que
me habían quedado pendientes de degustar la madrugada, mi asistente había tenido
un encuentro en el ring de las cuatro perillas así que no tenía ánimos para
acompañarme, ya que Alexa me dijo que iría con una amiga, por lo que ubique a
uno de los supervisores a mi cargo indicándole que teníamos una inspección
urgente y que el debía decirnos donde iniciarla.
El era del lugar así que tenía cierto recelo en salir con
ellas a la luz del día, pueblo chico, ellas aunque nada exageradas denotaban que
no eran del lugar y su vestimenta informal y sus voluptuosidades llamaban la
atención. Las recogimos en su hotel y resultó que quien acompañaba a Alexa era
Roxana, la china que había estado un rato con nosotros, vestía short jean polera
y un sombrerito muy mono, recién me percaté que llevaba un derrier que haría el
deleite del mas exigente. Fuimos a una cebichería y junto con los pecados
pedimos un par de cervecitas negras, estas se convirtieron en una docena que ya
nos movieron un poco, eran las seis de la tarde y Roxana dijo que se retiraba a
su hotel para arreglarse para trabajar, le dijimos que se quede dijo que no
podía dejar de trabajar porque sino debia pagar una multa.
Mi amigo dijo que se retiraba que estaba movido y resaqueado
por la noche anterior, yo con Alexa acompañamos a la china al hotel y la dejamos
dirigiéndonos al mío, ahí con una noche de abstinencia, los mariscos y la docena
de chelas negras encima no dejamos mucho tiempo a los preámbulos, desde que
entramos a la habitación parados empecé a besarla por todos lados, estrujando
literalmente sus senos, ella pedía –mas despacio amor, pero al contrario
yo sobaba con mas fuerza y para que no le duela pasé al mismo tratamiento con su
culo, no era una diosa pero estaba bien, era alta de buen busto, piernas largas
y gruesas, empecé a quitarle el polo y quedó al descubierto total sus enormes
senos, me dio tal sentimiento regresivo infantil que inmediatamente procedí a
mamarlos con desesperación mordisqueaba sus pezones que rápidamente tomaron un
tono violáceo, ella me reprendía pero yo no escuchaba, fuimos avanzando por la
amplia habitación hasta llegar a una de las camas, tenía tres camas para mi solo
y pensaba usarlas todas esa tarde-noche, le quité la lycra y quedó en un
diminuto atuendo que tapaba solo las dos rayas, me quité la ropa y seguí
recorriendo su cuerpo con mis manos y la ayuda de mi lengua, ella me dijo –papito
espera quiero probar como estás, y dicho eso empezó a sobar lentamente mi
pieza acercándose poco a poco sacando la lengua y empezando una mamada que solo
quienes tienen el arte en los labios la pueden ejecutar, felizmente el alcohol
había hecho lo suyo porque sino me hubiera chorreado al instante quedando
desairado, pero soporte el castigo, ella seguía prendida de mi pinga con un afán
que parecía quería vengarse de mi mamada de tetas, luego me dijo –echate amor,
y se montó encima abriendo su hendidura y colocándola sobre mi mástil
introduciéndoselo poco a poco, lentamente empezó a moverse acelerando
progresivamente, indudablemente esta hembra sabía lo que hacia, le dije que se
pusiera en cuatro y con el panorama de sus amplias caderas delante de mí
introduje mi animal en su cueva avanzando con fuerza y ritmo, ella empezó a
perder la seguridad con la que había tratado de llevar las cosas y aceleró un
poco sus movimientos que ya no eran rítmicos y programados ahora eran
irregulares y espasmódicos a pesar de tratarlo estaba perdiendo los estribos y
se estaba desenfrenando, haciendo que yo cabalgara con rudeza, la tiré boca
arriba y la puse piernas al hombro con lo que mi pene se fue hasta sus
admidalas, ella ya no tenía control y me decía –papito vas a ser mi marido te
voy a despertar todas las madrugadas al llegar para darte tu caramelo,
estaba extasiada y se corrió varias veces antes que yo derramara todo el marisco
del almuerzo.
Nos quedamos tendidos sobre la cama unos minutos y me dijo
que se daría un baño, a los pocos minutos seguí el mismo camino y empecé a
jabonarla con la sana intención de volvérmela a comer bajo el chorro de agua, la
incliné y la cogí sin preámbulos y empezamos el vaivén conocido con fuerza pero
con ritmo, un ritmo frenético pero acompasado estudiado ninguno de los dos
queríamos terminar sino gozar al máximo, la eché sobre la bañera le levanté las
piernas y gozamos hasta el éxtasis.
Descansamos un rato y ella me dijo – vamos a bailar a una
discoteca, voy a pasar contigo toda la noche, yo le dije –pero con mi
pieza adentro a lo que ella contestó su clásico –cochino, nos
vestimos y salimos fuimos a una discoteca escondida con mesas individuales muy
privadas ella pidió varios tragos cortos yo solo mis chelas, de ahí nos fuimos a
otra discoteca más popularona cuando derrepente me dijo –vamos al local,
me quedé sorprendido, -vamos total puedo entrar y salir a cualquier hora es
mi día libre, y ahí nos fuimos, llegamos y ella me lucía como trofeo de
guerra, tomamos un par de jarras y estabamos con algunas amigas que estaban
desocupadas, fue en esos momentos que me percaté detenidamente en Roxana, la
chinita que había almorzado con nosotros ahí noté que era algo diferente, una
"anfitriona" de lujo, ahí se encontraba con un vestido pegado y muy corto que
demostraba que tenía el mejor derrier que he visto en mi vida, y he visto
bastantes, era impresionante, tenía clase para llevar lo que tenía y buen gusto
en el vestir, no solo mostraba exageradamente como las otras sino sabia lo que
tenía y como mostrarlo para exitar a la gente.
En lo mejor de la observación Alexa me dijo para irnos y así
lo hicimos, íbamos a mi hotel pero me dijo que pasaríamos por su cuarto unos
minutos -para sacar ropa para cambiarme, así lo hicimos contrate el taxi
para el recorrido acordado y llegamos a su pensión ella bajó quedándome en el
carro – no me demoro papito, me dijo, debo haberme adormilado un rato
cuando el chofer me dice –señor y seguimos esperando, desperté y le dije
-si no sale en unos minutos nos vamos, pasaron un par de minutos y le
dije –vamos, pero no a mi hotel vamos al local.
Llegué al local solo entré y algunas chicas me preguntaron
por Alexa, les dije que se había dormido y como vi sola a Roxana le invité a
sentarnos, pedimos trago y empezamos a tomar y conversar, era muy amena en su
conversación, me dijo que porque había dejado a Alexa y le dije que era ella la
que me había dejado esperando, seguimos tomando y bailando, ya eran las cinco de
la mañana aprox. y le dije que si ya salía, - si no entra gente en un rato me
retiro, le dije para irnos juntos y me dijo que yo estaba con Alexa, le dije
que no que además ella me había dejado no yo.
Quince minutos mas tarde me dijo –voy a cambiarme para
irme, a lo que contesté –te espero, te llevo, -bueno, dijo
ella.
Salió con un abrigo largo de cuero me dijo con un movimiento
mimoso de nariz –nos vamos, yo dije entre mí, esta no me la pierdo; a
pesar del cansancio de los encuentros vespertinos y los trag0os encima decidí
dar la batalla, tomé el taxi y le dije que nos llevara a mi hotel, ella me dijo
porque y le contesté, -vamos a descansar juntos.
Entramos en la habitación y empecé a besarla suavemente, ella
me correspondió de una manera que no pensé, muy cariñosa, muy mimosa, era como
si nos conociéramos de siempre. Todo cayo por su propio peso, fue muy natural,
le quité el abrigo y se quedó en su corto vestido y unas enormes botas, nos
abrazamos y empecé a recorrer su cuerpo por encima del vestido y luego acaricié
sus piernas desnudas subiendo mis manos por sus muslos llegando al gran premio,
repito, el mejor culo que había visto, era enorme y muy bien formado, y estaba
en mis manos, ella dejaba que hiciera, le levanté el vestido y se lo fui
sacando, quedó su busto al aire, dos medianos melones erectos que demostraban
una cosa, excitación, ella me fue desvistiendo delicadamente, era una delicia
verla, nos acostamos y empezamos a acariciarnos a pegarnos a sentir nuestra piel
reconociéndonos uno a otro sobaba mi pecho con su busto, acariciaba sus nalgas,
empecé a urgar en su cavidad que estaba húmeda, le saque la micro tanga para que
no se perdiera en su tremendo culo y comenzó una danza que jamas olvidaré.
No hubo poses muy especiales pero si un ardiente fuego que
hizo que como si lo hubiéramos hecho toda la vida pasáramos e una posición a
otra jadeantes, hasta la explosión final juntos.
Por la ventana del cuarto ya anunciaba el sol que estaba en
la calle. Nos quedamos dormidos no sé que tiempo, desnudos ambos, tapados con
una colcha, me desperté y la tenía a mi lado de espaldas, levanté la colcha y
aprecié el mejor espectáculo desde la llegada a la luna, inmediatamente mi pieza
tomo vida propia y le hice caso, me pegue a Roxana y empecé el jugueteo acaricié
sus senos, no por mucho tiempo porque mis manos querían llenarse de esas nalgas
poderosas, así que les di el gusto ella estaba adormilada y no reaccionaba del
todo, solo me dijo -que haces travieso, me vas a violar, yo solo
la voltee y me eché encima introduciendo suavemente mi herramienta, moviéndome
con lentitud pero hasta el fondo, a la vez que iba besando y lamiendo todo su
cuerpo especialmente su busto, le metía todito pero suave lento y ella no oponía
resistencia, gemía bajito diciéndome –que rico haces el amor, así
estuvimos por largo tiempo hasta que la sentí correrse y ese flujo caliente hizo
que fluyeran mis escasos recursos después de tantas batallas.
Ese ritmo de dormirme y despertarme con el espectáculo de esa
hembra y dar rienda suelta a mi instituto se repitió tres veces más. Incluso le
había dicho al llegar al amanecer, después del primero nos duchamos juntos. Eso
fue cuando llegamos, nos despertamos como al mediodía y ella se fue a la ducha,
yo la dejé, opte por no acompañarla.
Se vistió y se despidió con un beso cariñoso diciendome-visitame
amor, te espero de ahí nos vamos a mi cuarto..... pero esa es otra
historia, solo les diré que con ella he tenido los mejores polvos en miles de
poses y sin dejar ninguna parte de su cuerpo sin visitar.