[ Inicio ] [ Novedades ] [ Top100 ] [ Relatos Hablados ] [ SexShop ]
 Enlace Recomendado del día: [ Emotik MSN ]
 1,140,578 Miembros | 12,800 Autores | 53,802 Relatos | 3,593 Usuarios Online Bienvenido a TodoRelatos.com! 
TODORELATOS
RELATOS
AUTORES
PANEL / INFO
VARIOS
 
 
SEXSHOP
RELATO HABLADO

Penélope actúa y folla
TODORELATOS » RELATOS » ZAPATOS (1)
[ En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada. ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 15 de Octubre, 2008.
Fecha: 22-Sep-03 « Anterior | Siguiente » en Dominación (576 de 3450)

Zapatos (1)

Daryus
Accesos: 3,310
Valoración media:
Tiempo est. lectura: [ 7 min. ]
 -   + 
Un rayo de luz comenzaba a juguetear sobre sus ojos. Se resistía a la realidad del nuevo día. Todo su cuerpo le pesaba, se sentía cansada... Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a Ver ficha del autor

ZAPATOS (Cap. 1)

Un rayo de luz comenzaba a juguetear sobre sus ojos. Se resistía a la realidad del nuevo día. Todo su cuerpo le pesaba, se sentía cansada. No quería despertar. Poco a poco sus ojos se entreabrían, la pesadez hacia que se volviesen a cerrar, en ese duermevela se percató de la realidad, y se fue haciendo consciente de lo que acontecía. Elena vio como la luz se filtraba entre la unión de dos gruesos cortinajes de un color gris
metalizado. Estaba tumbada de costado en una cama, notó los brazos adormecidos junto a su pecho. Giró un poco la cabeza, su Amo estaba a su lado.

 

Se sintió feliz, todavía no lo conocía, pero el calor de su cercanía le sobraba. Le vinieron ráfagas a su mente de lo que ocurrió la noche anterior.....

Tenía instrucciones de llegar frente a la puerta, vendar sus ojos y llamar.

Ya en el lugar, le entró el miedo, las piernas le temblaban, no creía que pudiesen aguantarle, y si entro y me caigo, seguro que me despide por inútil, y si no le gusto.

Las dudas aumentaban. Que lejos quedaban ahora esas dudas, esos miedos . Envuelta como se encontraba en ese halo de felicidad. Había comenzado a excitarse, y notaba como su coño se mojaba. Se decidió y llamó.

La puerta le fue franqueada, su primera sensación, el olor que ya conocía, ahora la fragancia era más intensa, más penetrante, notaba una pequeña diferencia con el frasco que ella tenía para perfumar sus partes íntimas, para ser más de su Amo. Pensar en la mezcla del olor de la colonia con el de su cuerpo, le gustó.

Notó la presión de una mano fuerte en su brazo justo cuando iba a dar un traspiés, la mantuvo erguida, con ese gesto se sintió desarmada del todo.
Iba decidida a pedir verlo y hablar antes de comenzar cualquier juego. Ahora sabía que no lo haría, le dejaría hacer. Estaba entregada. Podía sentir la calidez de su presencia, su cercanía, hacía grandes esfuerzos para no abalanzarse sobre él y besarlo, recordaba sus palabras, despacio todo llega.

Quedó parada y notó como se alejaba, como se sentaba frente a ella. Pudo oír su voz cálida, ronca, fuerte y segura, tranquilizadora. Comenzó a dar órdenes, levantaba mi falda cuando recordé que no me había quitado
las bragas, sabía que eso no le agradaría, era un fallo imperdonable que sabía que me haría pagar aunque no dijese nada.

Fui desnudándome poco a poco siguiendo sus órdenes, la blusa, mis pechos grandes, las tetas de una vaca como el decía, querían
escaparse del sujetador, sus frases jocosas me enervaban, la mezcla de vergüenza y humillación me ponía a mil. El sujetador, la totalidad de la carne a su vista. Noté algo frío que recorría mis pezones. La falda cayó, solo quedaban los zapatos, las medias y las bragas transparentes negras a juego con el sujetador. Con una fusta de doma jugaba con mi cuerpo, me hacía levantar los brazos, bajarlos, separar las piernas cerrarlas y
todo sin decir una palabra solo con la fina varilla. Me dijo que no podía tocar el cuerpo sucio de una puta, me sentía arrastrada a lo más bajo.

Oí lo que me parecían los chasquidos de unos guantes de látex poniéndose en una mano. Antes de llegar a más, tengo que comprobar que el ganado es de calidad. Eso es lo que mis oídos oyeron. Me machacaba más y más, y mi coño cada vez se mojaba más. El tacto del látex recorrió mi mejilla, la acarició mientras me susurraba palabras al oído. Abrió mi boca, repasó los dientes, tapándome la nariz con una mano, metió los dedos de la otra dentro de la boca hasta que me dieron arcadas. Agarró mis tetas, las sobó, pellizcó mis pezones.

Me mantenía inmóvil, incapaz de hacer cualquier movimiento, solo me dedicaba a sentir. Rezaba para que esos dedos fuertes entrasen en mi coño. La braga estaba chorreando, me daba vergüenza que lo estuviera viendo. Sin quitarme la braga, metió dos dedos de golpe en mi coño, entraron sin dificultad, otra vez sus comentarios jocosos. Los dedos salieron y uno de ellos hizo lo propio en mi culo. Lo sacó y noté como algo rígido entraba otra vez primero en el coño y luego en el culo, pensé que lo estaría midiendo y el rubor de la vergüenza volvió a mí.

Hoy veremos si tu culo es capaz de aguantar, si has cumplido con tus ejercicios o todo lo que me has dicho es mentira, esas palabras..........

Me giró y me hizo apoyar las manos sobre la cama, bajó las bragas y dejó las nalgas al descubierto, las separó hasta dejar el ano a la vista. Jugueteaba con una fusta, la pasaba por mi coño, por mis tetas que estaban colgando. Algo duro comenzaba a penetrar mi ano, quise que fuera su polla, pero era frío, así que supe que era un plug. Notaba como mi culo se abría, me quejaba y llegaban sus amenazas, seguía quejándome. Las bragas mojadas de mi celo, fueron metidas en mi boca, una cinta de empaquetar ancha las mantenía dentro, mis manos fueron atadas a los laterales de la cama y mis piernas a las patas, así inmóvil y sin poder quejarme me preparé para que el plug abriera mi culo, fue su polla la que
entró, el miedo que yo tenía de no poder dar la talla se disipó, poco a poco fue entrando en mí, me hacía mucho daño, las lágrimas caían por mis mejillas, era la única muestra que me permitía, la metió toda y se balanceó sobre mí, entrando y saliendo, fue soltando mis amarres, las manos las piernas, me agarró del pelo y me giró, dejándome arrodillada, quitó mi mordaza y metió la polla en mi boca, noté mi propio sabor que me causó náuseas, pero no dejé de hacer mi cometido, solo tenía que abrir la boca y sentir su presencia, su calor dentro, nada mas. La fusta cayó sobre mis nalgas, a la vez que entraba y salía de mi boca, el culo me escocía cada vez más, me gustaba cada vez más, sacó la polla de mi boca y se corrió sobre mi cara, intentaba coger semen con mi lengua, pero con la vista velada me fue imposible, me cogió en brazos, me depositó sobre la cama, quitó mis zapatos y mis medias y ato mis muñecas a la cabecera. Con
una toalla húmeda retiro el semen de mi cara y frotó mi coño, retirando el olor de puta en celo...........

Que felicidad, no quiero moverme, no quiero que despierte por mi culpa. Me dijo que hoy iríamos a comprar zapatos y por fin podré verlo.

Empezó a escrutar la habitación, desde el ángulo que ella podía mirar. En la pared opuesta había un escritorio de madera oscura, un sillón delante, ese debió ser en el que se sentó, penso. Delante vio algo negro brillante, su pulso se aceleró, no era su zapato, debía ser de él. Intentó incorporarse para verlo completamente, la fina piel negra era una imagen tentadora, el coño de Elena comenzó a humedecerse. Su pensamiento corría, no veía el día en que estaría delante de ellos arrodillada, lamiéndolos para su
señor, esa imagen una y otra vez recreada llegaría pronto. Ahora veía esos zapatos, reales, no como los había visto hasta ahora en sueños. Notaba como se calentaba con ese pensamiento. Sin darse cuenta se movió, su respiración se cortó, esperaba expectante la reacción, su Amo se giró un momento pero siguió dormido, o por lo menos eso le parecía a ella.

Siguió escrutando la habitación, notaba la débil molestia de su culo, el cosquilleo que sentía. Se sentía orgullosa de que su Amo lo hubiese usado,
de haber aguantado sin desmayarse, notando como entraba, como conquistaba cada centímetro de su cuerpo para su placer, ese recuerdo le hacía sentirse bien. Se dio cuenta que la cama tenía dosel, dos hermosas columnas de madera subían hacia el techo, se vio atada en cruz, a merced y capricho de quien la tenía perdida. Frotaba lentamente sus piernas intententando acariciarse, ya había intentado bajar las manos y subir su cuerpo pero era imposible.

Junto al escritorio había una banqueta también de madera, de algo mas de un metro de largo y casi medio metro de ancho, también se levantaba del suelo casi medio metro. Pensó en un pedestal donde ser ofrecida para su
exposición y venta, o para ser atada a cuatro patas dejando sus nalgas al aire para un buen castigo. La vejiga comenzaba a molestarle la sentía llena, aguantaba, sabía aguantar y aprovechar el momento. Dio un respingo y se asustó cuando una mano empezaba a penetrar entre sus piernas rumbo a su coño, su primera reacción fue cerrarlas, cuando se dio cuenta que solo podría ser el, las abrió de golpe, al máximo.

Recorrió la raja despacio, recreándose en el gesto. Una voz susurrada en su oído, cierra los ojos. Orden que cumplió instintivamente. La putilla ya está caliente, no espera a que su Amo se lo ordene, ella se excita y se calienta por su cuenta, como siempre sin pensar en nadie, solo en ella misma. Se acuesta mojada, se levanta mojada, oliendo a perra en
celo, que pensará el servicio el hotel cuando cambie las sábanas. Todo esto lo escuchaba llena de rabia, de vergüenza, sintiendo como un dedo masageaba su clítoris en círculos como a ella le gustaba. Sabía que no podía aguantar mucho sin correrse, hacía lo imposible por poner la mente en blanco, cuanto más lo intentaba, más sentía el efecto inverso.

Cogió su pierna de arriba y la subió hasta su pecho, ya sabía lo que le iba a hacer, se arrodilló en su espalda, una rodilla entre sus dos piernas y la otra tras su culo, se inclinó hacia adelante y la polla comenzó a entrar en su ano, no quiero una palabra, ni un sonido de tu boca, tan solo gracias cuando termine, así la poseyó de nuevo entre lágrimas de dolor y de felicidad.

Gracias.

Terminó, soltó las cadenas y en brazos la llevo al cuarto de baño. Recostó la cabeza contra su pecho, poblado de pelo, quiso que ese momento durase siempre, acunada entre sus fuertes brazos, protegida en su pecho.

Llegaron y la depositó de pie en la bañera.

- No te has corrido todavía verdad? Abre los ojos, así me veras, te vas a masturbar en mi presencia. También se que tienes ganas de orinar, bastantes, así que cuando estés a punto de correrte me pedirás permiso y te orinarás a la vez, notarás como el líquido caliente recorre tus piernas, como te ensucias, a la vez que tu coño expulsa tus jugos de puta.

Elena mantenía su mirada baja, no se atrevía a levantarla, era consciente del rubor de su vergüenza, y todas las ganas que tenía de verlo las reprimía, no se atrevía, ya habrá otro momento, comenzó a tocar el clítoris, sabía que al más mínimo roce se correría.

- Mi Amo, por favor permita que esta puta se pueda correr, por favor permítame ya no aguanto más.

- Córrete

Comenzó a emitir pequeños grititos, e intentaba orinar a la vez y el orgasmo se le cortaba y seguía masajeando el clítoris, por fin consiguió unificar las dos cosas a la vez y el orgasmo explotó, sus espasmos fueron grandes, el orgasmo largo e intenso. No notó como unos brazos la rodeaban mientras duró, y el agua tibia comenzó a caer sobre su cabeza y su espalda, apoyada contra la pared notó como sus piernas eran abiertas y desde atrás la polla de su Amo comenzó a penetrar su coño, bajo el agua, su coño fue
de su Amo, duró una eternidad y volvió a correrse sin prisas, las manos fuertes recorrían sus tetas se apoyaban en su caderas apretaban sus nalgas.

Cuando terminó, la enjabonó, la aclaró y secó con dulzura. Ahora si lo había mirado, suspiró, gratificada de la imagen que esperaba, de su amor, de un amor que sabía que nunca sería de ella. Pero como el decía hay que vivir el momento. Se afeitó y vistió.

- Te espero en el restaurante para desayunar. Te quiero sexy. Sobre la cama tienes la ropa que vestirás. No tardes

- No mi Amo en seguida estaré.

Antes de salir, entró en el cuarto de baño y besó la mejilla de Elena, unas risitas se le escaparon a ésta.

TodoRelatos.com © Daryus

SEXO EN VIVO
Nueva Webcam de Sexo de TodoRelatos!
CONTACTOS
Contacta con gente de tu misma ciudad!
SEXSHOP TODORELATOS
Tienda de confianza ideal para regalos, sorpresas...

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran y supondrá una mejora en la calidad general de la web. Gracias!
 Comentarios (1)
\"Ver  Perfil y más Relatos de Daryus
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Versión para Imprimir
 Enviar este relato a un amigo/a
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« Volver a la página anterior Ir arriba
Usuario
Contraseña

 
» Registrarse
» Recordar Clave
» Ayuda
 

Sexo en Vivo
 
 
SEXO

Galerías Porno
 

Fotos de Sexo
 

Videos de Sexo
 

Descargar Peliculas
 

WebCam de Sexo
 

Sexole
 

FisgonClub
 
 
CONTACTOS
» Red de Contactos
 
     
 
Emotik: Nicks y Emoticonos para MSN Messenger
InverForo: Comunidad sobre Dinero y Vivienda
ForoCoches: El mayor foro de coches en Internet
Copyright © 1999 - 2008 TodoRelatos.com v3.40 - LWNET. Todos los derechos reservados.
Privacidad y Terminos de Uso · Ayuda y FAQ · Contacto