UNA HISTORIA DE AMOR Y MUERTE (2)
Durante el resto de la semana, Eva permaneció encerrada en la
casa…casi no probaba alimentos y no le dirigía la palabra a su hermano para
nada…sólo lloraba y lloraba encerrada en su habitación. Karl se sentía incapaz
de abordarla y tratar de hablar acerca de lo que había pasado entre ambos…a
partir de esa noche, dormía en la sala, sobre una bolsa de dormir…y pasaba casi
toda la noche en vela escuchando el llanto de su hermana. Sentía tantas
emociones dentro suyo: remordimientos, culpabilidad, angustia….pero por sobre
todo eso, sentía también que otra clase de sentimiento más allá del simplemente
filial, estaba empezando a nacer…hacia su propia hermana.
Una noche, luego de finalizada la jornada de trabajo…se
dirigió (junto con el ingeniero y el capataz que dirigían las obras de
construcción) en dirección al club, estuvieron bebiendo hasta muy entrada la
noche, y cuando inició el camino de regreso a casa, Karl iba mas que borracho
perdido. Al ingresar a la casa se dio con la sorpresa de encontrar a su hermana
de pié en medio de la sala, mirándolo con angustia…Dios, como había adelgazado
en esos días, se veía tan pálida y demacrada y con los ojos enrojecidos e
hinchados de tanto llorar…al verla de ese talante, mucho de los humos de su
borrachera se disiparon…
- Donde has estado?...preguntó Eva.- Me asusté mucho
cuando no apareciste a la hora acostumbrada…pensé que algo malo podía haberte
ocurrido.
Karl quiso responder a Eva, pero no pudo…de pronto todo lo
que había acontecido durante esos días se agolparon en su cabeza, el dolor de su
hermana, su propia frustración al no poder encontrar una vía de acercamiento
hacia ella, el verla sufrir de esa manera tan espantosa sin poder hacer nada por
confortarla…sus sentimientos de culpa...su desesperación, todo estalló dentro
suyo. Avanzó tambaleante hacia su hermana y aún quiso decir algo, pero esta vez
tampoco pudo…y se derrumbó. Cayó de rodillas ante ella y estallando en sollozos
tanto tiempo contenidos, tomó sus manos con las suyas y dijo:
- Por favor, perdóname...te lo suplico hermanita, por lo que
más quieras…te he hecho un daño inmenso, lo sé…sólo quiero saber que me
perdonas…
Eva dio un paso atrás… perpleja ante la reacción de su
hermano, abrió unos ojos inmensos y se quedó un momento contemplando como el
cuerpo de Karl se estremecía por los sollozos…Aferró fuertemente las manos de su
hermano que tenían cogidas las suyas y poco a poco se dejó caer, hasta quedar
también de rodillas frente a él…rodeó con sus brazos el cuello de Karl, lo
atrajo hacia su pecho y acarició su cabeza en un gesto maternal de protección.
- Recuerdas cuando te celaba con tus amigas y noviecitas?...dijo
ella – Siempre fuiste para mi una especie de héroe. Siempre me protegiste y
cuidaste, siempre estuviste para mí…sentía una rabia inmensa y unos celos
terribles cuando te veía besando a alguna chica…pero siempre traté de meterme en
la cabeza que eso era normal, que eran simples celos de hermana…ahora sé que no
fue así, siempre me sentí atraída hacia ti de una manera diferente…no como
hermana a hermano, si no como mujer a hombre…Cuando iniciaste tus caricias sobre
mi cuerpo, yo las sentí desde la primera vez…me sentía tan confundida y
asustada…pero a la vez tan orgullosa que alguien como tu hubiera reparado en mi
como mujer, que deseara mi cuerpo y lo encontrara hermoso y digno de
admirar…traté de meter en mi cabeza que solo eran caricias, que era algo así
como un juego medio perverso, pero sin mayores consecuencias…que no permitiría
nada mas allá que eso. Pero esa noche que bebimos tanto, no sé que me pasó…al
principio, cuando noté tu sexo en contacto con el mío…quise apartarme, me
pareció tan monstruoso en esos instantes, pero a la vez me sentía tan excitada,
tan desinhibida por el alcohol ingerido…que me dejé ganar por mis sentidos…y te
dejé hacer todo lo que quisiste hacerme…no es sólo tu culpa, yo permití que
pasara y yo quise que pasara. Pero cuando reaccioné me sentí tan sucia, tan
horrorizada por lo que habíamos cometido…éramos hermanos, y habíamos cometido
incesto…mi mente se volvió un caos de remordimientos, dolor, desesperación,
angustia y pena…me sentía tan desdichada y tan culpable…pero en mi dolor me
olvidé de ti, de lo que tu pudieras haber estado sintiendo a tu vez…no fui yo
sola la que lo hice...fuimos los dos…y si los dos lo hicimos, pues los dos
debimos enfrentarlo…por eso, perdóname tu a mi...por haber sido tan egoísta y
pensar solo en mí misma y en lo que estaba sintiendo.
Ambos se estrecharon en un fortísimo abrazo, y permanecieron
así durante mucho tiempo…hasta que Karl la levantó en sus brazos y la llevó al
dormitorio, depositándola sobre la cama con una ternura inmensa…le acarició
suavemente el rostro y dándole un beso en la frente le dijo:
- Buenas noches hermanita…trata de descansar…- e hizo
intento de retirarse..
- No te vayas, no me dejes sola por favor…ven, acuéstate
conmigo…- dijo Eva haciéndole lugar en la cama para que su hermano se
acostara junto a ella.
Eva se acurrucó sobre el pecho de su hermano y este rodeó su
cuerpo con su brazo…Karl no sabía lo que pasaría con sus vidas mas adelante, ni
lo que el destino les depararía…en esos momentos solo le importaba que estaban
juntos nuevamente, como siempre lo habían estado…para bien o para mal...pasara
lo que pasara en adelante…siempre estaría junto a ella, protegiéndola y
cuidándola….y pensando en esas y otras cosas, poco a poco se fue quedando
dormido.
Eva volvió a retomar la rutina de supervisar el avance de las
obras y ver todo lo concerniente a compras de material, contabilidad y demás.
Aparentemente todo había vuelto a la normalidad, pero no podían evitar sentirse
turbados ante la cercanía de sus cuerpos semidesnudos cuando llegaba la hora de
descansar y ambos yacían sobre el lecho.
Una noche (casi 2 semanas después de acontecidos los hechos),
Eva se acercó a su hermano y se acurrucó en su pecho (como le gustaba hacerlo
siempre, como buscando sentirse protegida); con una de sus piernas acomodada
sobre el muslo de su hermano…Karl trató de mantenerse frío y racional…pero al
sentir los senos de su hermana apretados contra su pecho, al sentir como el
calor que emanaba del cuerpo de Eva se mezclaba con el de su propio cuerpo, el
olor de su cabello recién lavado y la pierna desnuda de ella sobre la suya….no
pudo evitarlo, y su sexo volvió a reaccionar ante la belleza de su
hermana…provocándole una erección, que por mas que trató de evitar, se hizo
sentir sobre la pierna de ella. Notó claramente como el cuerpo de Eva se tensaba
y su respiración se suspendía…estuvieron así unos segundos, que le parecieron
una eternidad…de pronto, Eva fue levantando muy despacio su cabeza, hasta fijar
su vista en la suya…levantó una de sus manos y acarició el rostro de su hermano,
a la vez que una tierna sonrisa se esbozaba en sus labios gordezuelos y
perfectos…luego, mas suavemente aún…fue acercando su rostro al suyo, hasta que
sus labios quedaron juntos. Ella entreabrió sus labios y su lengua asomó
traviesa por entre sus dientes, forzando a su hermano a entreabrir los suyos a
la vez. Esta vez no hubo violencia ni salvajismo, solo una dulzura inmensa y un
derroche de ternura sin igual…todo fue ocurriendo de la forma mas natural
posible…fueron recorriendo sus cuerpos con besos y caricias, reconociéndose y
explorándose mutuamente. Cuando Karl entró en ella, Eva lo atrajo hacia sí y sus
bocas se fundieron en un beso desesperado…y conforme su hermano aumentaba el
ritmo de la penetración, los jadeos y gemidos de ella se iban intensificando,
sus senos se mecían al ritmo de las embestidas de Karl, y sus piernas mantenían
la máxima separación posible para facilitar la penetración. Eva se concentraba
en sentir el roce del pene de su hermano dentro se su sexo…y las sensaciones que
iba experimentando la volvían loca…sus labios entreabiertos dejaban escapar sus
jadeos y pequeños grititos de placer. Eva fue sintiendo como algo iba creciendo
desde su sexo, llenándola de un agradable calor y la envolvía poco a poco…hasta
que soltando un fuerte sollozo, su cuerpo se arqueó buscando una penetración aún
mas profunda…su sexo experimentó fuertes contracciones que atraparon el pene de
su hermano, apurando a su vez la proximidad del orgasmo de él…un sonido gutural
salió de lo mas profundo de la garganta de Eva cuando el orgasmo le llegó…a la
vez que su hermano se derramaba dentro de ella, hundiendo hasta lo mas profundo
de su vagina su sexo endurecido y palpitante…Eva por fin se desplomó sobre la
cama y entre jadeos entrecortados…llenó de besos la boca y el rostro de su
hermano.
Esta vez no hubo reclamos ni lágrimas, se mantuvieron unidos
en un abrazo íntimo y así se quedaron dormidos. A partir de esa noche iniciaron
su convivencia como pareja, no escatimaban momento para demostrarse su amor,
como si supieran que lo suyo no tenía futuro…ni mucho menos un presente. Se
amaban a veces con una desesperación inmensa...como si fuera la última vez…y
aunque Eva jamás volvió a decir nada acerca de los sentimientos que la
embargaban…Karl podía notar como algunas veces ella se quedaba callada y
pensativa…como alejada de este mundo.
Pero no todo es color de rosa en esta vida...solo en los
cuentos de hada…alguien notó actitudes sospechosas en el comportamiento de
ambos, y las murmuraciones en el pueblo empezaron…la gente los miraba con sorna,
algunas beatas rehuían su presencia y las pullas eran cada vez mas atrevidas…la
construcción del hotel había finalizado por fin y ya estaba en completo
funcionamiento…pero una nueva sombra se cernía sobre sus vidas…la maledicencia
de la gente del pueblo.
Y cuando pensaron que ya nada podía ser peor en sus vidas,
que nada ya podía sorprenderlos ni dañarlos…una nueva bomba explotó en sus
vidas:
- Karl…no estoy aun segura…pero creo que estoy embarazada…-
le dijo una tarde Eva a su hermano, con el rostro completamente desencajado y
pálido.
Karl se desplomó completamente anonadado…
- No puede ser posible…si ambos nos hemos cuidado.
- Lo sé…respondió Eva…- pero parece que algo falló…la
regla se me a atrasado casi 3 semanas y estoy realmente asustada…que vamos a
hacer si es que salgo embarazada?
- No sé…dijo Karl…- en estos momentos mi cabeza es un
caos completo y no atino a pensar en nada…no nos queda mas que esperar y rezar
porque todo sea una falsa alarma…maldita sea, y ni siquiera te puedo llevar a un
doctor….todo esto estallaría sobre nuestras cabezas.
Karl cobijó entre sus brazos el cuerpo tembloroso de su
hermana y depositando un tierno beso sobre su cabello le dijo:
- No te preocupes hermanita, esta vez no te dejaré sola,
pase lo que pase nos mantendremos unidos…ya verás como encontraremos una
solución a esta situación.
Lamentablemente el tiempo confirmó el embarazo de Eva,
sus senos crecieron y se hicieron mas pesados, sus caderas se ensancharon y su
vientre empezó a crecer…ella volvió a caer en un estado de desesperación
extrema…ya no lloraba, pero se mantenía silenciosas y retraída…como ausente y
muy lejos de este mundo. Las murmuraciones crecieron en intensidad y los
desaires y desprecios que recibió Eva de parte de las viejas beatas durante las
celebraciones dominicales en la iglesia, la decidieron a encerrarse a piedra y
lodo en su habitación del hotel…volvió a dejar de comer y su organismo acusó las
consecuencias…pero ella no quería saber nada con doctores o consejos…una gran
desesperación la invadía y su alma no encontraba sosiego ni paz.
Una tarde, Karl le subió la cena como era su costumbre…tocó
la puerta pero nadie respondió, entró despacio pensando que podía estar dormida,
pero no la halló por ningún lado..al tratar de entrar al baño, lo encontró con
seguro por dentro…
- Eva…abre, soy yo…te traigo tu cena…tienes que tratar de
alimentarte…
Pero nadie respondía…Karl se asustó y de una fuerte patada,
abrió de par en par la puerta del baño…la imagen que vio fue terrible…su hermana
yacía sin sentido dentro de la tina, mientras hilos de sangre que manaban de sus
muñecas cortadas iban tiñendo de rojo el agua en la que se encontraba sumida
hasta el cuello…Dando un grito de angustia, Karl se abalanzó sobre su hermana y
la alzó en brazos…la llevó al dormitorio y la depositó en la cama..le aplicó
unos torniquetes en sus brazos y pudo pararle la hemorragia…llamó a uno de sus
empleados y lo envió en busca del médico.
Cuando el médico se retiró, dejando a Eva sumida en un
profundo sopor y ya fuera de peligro…Karl arrimó una silla a la cabecera de la
cama donde yacía su hermana y se dispuso a pasar la noche velando el sueño de su
hermana y amante…Cuando abrió los ojos al día siguiente, notó la mirada de su
hermana ya despierta…por sus ojos corrían lágrimas silenciosas…
- Porqué me salvaste?...le recriminó ella…- me
hubieras dejado morir y ya no estaría sufriendo todo esto que está pasando…y
estalló en violentos sollozos.
Karl se arrodilló a la cabecera de la cama y tomando la mano
de su hermana le dijo:
- Recuerdas que hicimos una promesa?...recuerdas que
prometimos no abandonarnos uno al otro?...que pasara lo que pasara nos
mantendríamos unidos y trataríamos d encontrar una solución o salida a esta
situación?
-Sí….respondió ella…- lo recuerdo muy bien.
- Entonces porque trataste de abandonarme?...porque trataste
de irte sin mi?...porque pretendiste dejarme solo?...que piensas que voy a hacer
yo sin tu presencia?...como crees que podría vivir si tu te vas de mi lado para
siempre?
Los dos cayeron uno en brazos del otro, mientras los
sollozos estremecían sus cuerpos…Luego mas calmada…Eva dijo:
- Es que ya no puedo más…ya no deseo vivir…a donde
podremos ir sin que la gente nos señale con su dedo acusador?...este hotel era
nuestro sueño…es nuestro esfuerzo…era nuestro futuro…y vamos a tener que huir
dejando todo esto abandonado?...ya no tengo fuerzas ni ganas para tratar de
empezar de nuevo…lo siento hermanito, pero si no fue esta vez…posiblemente lo
logre una próxima.
Karl se quedó pensativo por unos minutos, luego levantó la
vista hacia su hermana y le dijo:
- Te prometí que siempre estaría contigo…verdad?...te
prometí que jamás te abandonaría…y que pasara lo que pasara nos mantendríamos
unidos.
- Sí…respondió Eva con un hilo de voz.
- Pues bien…dijo Karl….- hicimos un pacto de amor
para tratar de convivir como amantes y pareja además de hermanos…la vida no nos
ha permitido lograrlo...y la maledicencia de la gente menos aún…pues esta vez te
propongo un pacto de muerte…ya que no nos es permitido vivir juntos nuestro
amor…pues trataremos de que la muerte logre lo que la vida no nos permitió…
Todo el escenario ya estaba preparado, sobre la mesita de
noche había un vaso de agua y un frasco de somníferos…Eva se mantenía recostada
sobre la cama y su hermano se encontraba sentado junto a ella….Eva tomó entre
sus manos el frasco de pastillas y una a una las fue ingiriendo hasta vaciarlo
por completo…luego se recostó en el pecho de su hermano, mientras este la
rodeaba con sus brazos, atrayéndola hacia si.
- Tengo miedo hermanito…dijo ella.
- No sientas miedo…que estoy contigo…- le respondió él
mientras acariciaba su cabellera suelta.
- Siempre confié en ti, siempre me sentí segura a tu
lado…protegida…y pienso que te amé desde que tuve uso de razón.
- Te he amado de tantas formas…respondió Karl…- te amé
siempre como a mi hermanita pequeña…te quise como a mi compinche de juegos y
travesuras...te quise como a una amiga…te quise como a una camarada…y aprendí a
amarte como mujer…y aprendí a desearte como hembra…lo eres todo para mí: mi
hermana, mi amiga, mi amante, mi cómplice.
Eva esbozó una débil sonrisa y acarició con su mano el rostro
tan querido de su hermano y amante…pero de pronto un escalofrío sacudió su
cuerpo y su cuerpo se desmadejó en los brazos de Karl.
- Siento mucho frío hermanito…y siento mucho sueño
también…
- No te preocupes amor mío… respondió él….- duerme,
que yo velaré tu sueño…no sientas temor, porque tu hermano siempre te protegerá
para que absolutamente nadie en este mundo sea capaz de hacerte daño.
Eva cerró sus ojos, y poco a poco se fue abandonando a su
sueño sin despertar…hasta que dejando caer su cabeza sobre el pecho de su
hermano, dejó escapar un último suspiro y su cuerpo quedó inerte…Karl contempló
ese rostro tan hermoso y adorado; depositó con un amor inmenso el cuerpo ya sin
vida de su hermana sobre el lecho, acomodó su cabellera y depositó un suave beso
en su frente.
Esta vez le tocaba el turno a él, tomó una cuerda con lazo
que ya tenía preparada pero escondida a la vista de su hermana y la pasó por una
de las vigas del techo…acomodó una silla justo debajo del lazo y se subió sobre
ella. Colocó el lazo alrededor de su cuello y ajustó el nudo corredizo…y dando
una última mirada al cuerpo inanimado de su hermana…pateó la silla sobre la que
estaba encaramado…
Sus cuerpos fueron encontrados al día siguiente, y el
escándalo consiguiente dio material a las viejas chismosas del pueblo para
hablar durante un buen tiempo.
Cuando nuestro interlocutor terminó su narración, todos nos
quedamos en silencio…sin saber que decir…su voz nos volvió a la realidad:
- Durante algún tiempo nuestro pueblo se volvió famoso..el
hotel no se daba abasto en su capacidad ante la afluencia de turistas…pero a
nadie le interesaban las bondades de nuestro pueblo…lo único que los atraía era
la curiosidad morbosa de pernoctar si se podía en el mismo cuarto donde los
hermanos habían dado rienda suelta a su amor y pasión…eran una bestias
asquerosas, ensuciando con su podredumbre algo tan maravilloso y sublime como lo
fue el amor entre esos dos pobres hermanos…Pero no les duró mucho el gusto…a
poco los huéspedes abandonaban el hotel despavoridos…según manifestaban, a eso
de la medianoche se escuchaban lamentos y sollozos de mujer…que recorrían las
instalaciones del hotel, llamando entre lamentos desgarradores al que fue además
de hermano…su amante…Y es que la gente no se apiadó de ellos ni después de
muertos, pues fueron enterrados en terrenos distintos…muy lejos uno del otro…y
en terrenos no sacros….pues la iglesia no quiso saber nada del asunto…Como a los
2 meses aparecieron unos extranjeros por el pueblo, que se identificaron como
parientes de los hermanos…hicieron algunos trámites, exhumaron los cuerpos, y se
los llevaron de regreso a su país.
Decidimos pernoctar en el hotel de todas maneras, no podíamos
permitir que creyeran que 4 hombres hechos y derechos se dejaban asustar por
leyendas locales…pero por si acaso, dormimos en habitaciones dobles…dos en cada
una lógicamente…pero no pasó nada…es más...dormimos plácidamente y nada perturbó
nuestro sueño…Al día siguiente nos despedimos de nuestros anfitriones y
continuamos viaje.
Aún ahora pienso algunas veces en ellos, y en su historia de
amor, pasión y dolor…sólo espero que esta vez la gente haya sido mas piadosa con
ellos y les hayan permitido permanecer uno al lado del otro aunque sea después
de muertos.
Mucha gente ve una relación incestuosa como algo sucio,
asqueroso y monstruoso…se le vilipendia, se le señala y se le persigue…ojalá
pudieran comprender todo el caudal de amor que puede nacer de una relación de
esa naturaleza...sin las bajezas ni las malas pasiones que adornan muchas veces
una relación "normal"…Deseo con toda mi alma que esos pobres hermanos hayan
podido por fin encontrar la paz para sus almas atormentadas…y que el amor que no
se les permitió vivir en este mundo, puedan desarrollarlo juntos (como siempre
lo estuvieron) por el resto de la eternidad. Mis respetos para ellos y al amor
que lograron engendrar en sus corazones, por encima de todos los inconvenientes
y trabas de esta sociedad hipócrita…Descansen en paz.