Relaciones humedas
Hoy fue un día muy pesado, caminamos, paseamos y te mostré
lugares de mi ciudad natal, comimos en un lugar lindisimo y en nuestro paseo por
el jardín municipal compramos unos algodones de azúcar, nos sentamos cerca del
Kiosco, y platicamos de muchas cosas. Casi a las seis de la tarde el cielo se
empieza a nublar y algunas gotas de agua anuncian la venida de la lluvia.
Te propongo ir a mi casa, mi familia no esta y te digo que no
es lejos, en realidad no es muy lejos, pero caminado si lo es, mientras estamos
andando, me tomas de la mano y sigues platicándome cosas, empieza a chispear mas
fuerte hasta que la lluvia arrecia, quieres correr, pero te detengo, me gusta
mojarme, me agrada el agua de lluvia en mi cuerpo.
Pasan cinco minutos de estar bajo la lluvia y por fin
llegamos a mi casa, abro la puerta te invito a pasar, y entras al jardín, al
cerrar la puerta, te beso y te empujo hacia el zaguán de mi casa, nuestras ropas
están muy mojadas, mis pezones se marcan sobre mi playera, lo notas y me besas
mientras posas tu mano izquierda sobre mi teta, poco a poco acercas tu mano a mi
pezón y pasas tus yemas de los dedos por esa parte, esta erecto por lo frío del
agua.
Empiezas a tomar la iniciativa, me sigues besando en la boca,
al mismo tiempo que tu mano libre toma posesión de mis nalgas. Yo te rodeo con
mis brazos tu cuello, separo un poco mi cara te veo y sonrío, me vuelvo a
acercar y muerdo levemente tu labio superior, lamo tus labios y te vuelvo a
entregar mi boca. La lluvia ya no nos importa, solo lo que nos importa es
entregarnos y disfrutar.
Pasan varios minutos desde que nos dimos a la tarea de
tocarnos nuestros cuerpos, la ropa de ambos esta verdaderamente mojada, mis
pezones sigues erectos y el juego de tus manos en ellos me deja muy caliente,
después acaricias mis nalgas, tocas mi cabello con tus manos y tus dedos se
enredan en él, con voz excitada te digo que es mejor entrar a la casa, no muy
convencido aceptas, nos tomamos de la mano y nos encaminamos a la puerta, me
tomas por atrás de la cintura mientras que yo abro la puerta.
Apenas entramos y vuelves a abrazarme, me besas y acaricias,
hago otro esfuerzo y hablo, te sugiero quitarnos esa ropa y bañarnos para no
resfriarnos, tu sin pensarlo aceptas. Te guío al cuarto de baño y abro el grifo
del agua caliente.
Nos seguimos besando apasionadamente, pones tus dos manos en
mis nalgas y las tocas, luego tus manos van al frente y buscan los botones del
pantalón, desabrochas el cinturón y el primer botón, te detengo con mis manos,
nos besamos por un rato con nuestras manos entrelazadas, después te suelto y tus
manos van hacia mi cintura, empiezas a subir mi playera y te vuelvo a detener
casi a la altura de mis tetas, me separo de ti te sonrío pícaramente y me quito
yo la playera quedándome solo con el sujetador, te doy mi playera y me vuelvo a
acercar a ti, te beso y te desfajo la camisa, te empiezo a desabrochar la camisa
botón por botón, mientras doy un beso corto en tus labios por cada botón que
desabrocho.
Te quito la camisa y después la camiseta, las vuelvo a
besarte y tus manos van hacia mi cintura y bajan hasta el pantalón, te agachas y
dejas el pantalón hasta mis tobillos, los huaraches no permiten que salga el
pantalón, me volteas a ver y te sonrío y me sonríes, me das un beso en el
ombligo y quitas mis huaraches lo que permite que salga la prenda, desabrocahas
y quitas tus zapatos, te incorporas y quitas tu pantalón, yo te ayudo.
El cuarto se llena de vapor, lo que me recuerda que tengo que
templar el agua, me giro y te doy la espalda, abro la llave del agua fria, los
dos estamos solo con ropa interior, te acercas a mi, me abrazas por detras, me
besas la nuca, el cuello. los hombros, el agua esta en su punto, me vuelvo a
girar para quedar los dos frente a frente, te beso en la mejilla y tu empiezas
la labor de quitarme el sostén, mientras que yo bajo un poco tu trusa, me quitas
el sujetador y vas directo a mis pantaletas, las bajas y yo te ayudo.
Después de mucho tiempo, tus manos vuelven a mis tetas, me
tocas un poco y yo te invito a entrar a la ducha, debajo del agua sigues tocando
mis tetas una en cada mano, pellizcas suavemente mis pezones y nuestras lenguas
se enredan con pasión.
Me encanta estar fajando debajo del agua, me tocas todo mi
cuerpo, mis tetas, mis hombros, mi espalda, mis nalgas, mis piernas, me calienta
mucho y te beso mas la boca, mis manos acarician tus hombros, tu espalda y tus
nalgas. Subo una de mis piernas al nivel de tu cintura y la coges con una mano,
acaricias mi culo, y pasas tus dedos entre ellas, hasta que llegas a mi vagina,
empiezas a manipularla, sueltas mi pierna pero yo no la bajo, tu mano va
directamente a mi cabello, jalas hacia atrás y besas mi cuello.
Sigues tocando mi vagina super mojada, aunque no lo notas por
el agua que recorre mi cuerpo, me giras y recargas mi espalda en la pared, tu
boca baja por mi cuello, hombros hasta que se posa en una de mis tetas, mamas de
ella y mordisqueas mi pezón, yo ya estoy super caliente y te pido que me la
metas, das unos últimos lametones a mi pezón, luego alzas de nuevo mi pierna, me
abrazo de tu cuello, y alzas mi otra pierna, quedando mi vagina cerca de tu
pene, me besas y yo ayudo a dirigir tu pene hacia mi cueva del placer; estando
el glande en la entrada te pido que lo hagas, tu no te haces del rogar y
empujas.... mmmmmmm!!!!!!.... me encanta!!!!, estando toda adentro nos miramos,
besamos e inicias un mete y saca riquisimo, bombeas por un rato, sueltas una de
mis piernas toco el suelo y apoyada mi pierna me empiezo a mover yo también para
hacer mas profunda la penetración y mas salvaje, con tu mano libre en ocasiones
tocas mis nalgas, tetas o espalda, lo que me da un placer extra.
Me vuelve loca tus movimientos y me encanta estar follando en
la regadera, me encanta el agua que recorre nuestros cuerpos, te pido que te
detengas, tu dudas un poco pero lo haces, suelto mi otra pierna y te invito a
tirarnos en el suelo, te pongo boca arriba y me monto sobre ti, quiero
cabalgarte y controlar los movimientos, me gusta por que se que tienes las manos
libres y puedes tocar mis tetas mi culo y mi clítoris, y no me defraudas,
mientras yo hago los movimientos tus manos recorren esas partes, me vuelvo loca
del placer, disfruto mucho del agua cálida cayendo en mi espalda y el vapor que
nos rodea.
Mis movimientos son mas rápidos, siento que me voy a correr y
se que tu también, así que acentúo los movimientos hasta que ambos explotamos n
un maravilloso y violento orgasmo.
Nos besamos y nos incorporamos, nos dedicamos a bañarnos
mutuamente y besarnos muy tiernamente, salimos del cuarto de baño, te digo que
te puedes quedar en mi casa y dormir conmigo, tus ojos se abren, me sonríes y me
besas.
Hola soy Sara Amalia, tengo 20 años y vivo en México, espero
que les haya agradado esta historia, me gustaría saber su opinión, así que
chicos y chicas escríbanme a
sara_amalia@terra.com.mx. También pueden leer otras historias mías que se
han publicado en este portal.