Después de la gran follada en la ducha, me quede atónita pues
no me podía creer que lo hubiera hecho con mi propio hijo, aunque al mismo
tiempo tampoco me podía arrepentir demasiado, pues la gozada había sido tal que
mis pensamientos se debatían entre el sentimiento de culpa, lo que debería estar
pensando mi hijo y las irrefrenables ganas de repetir. Él se puso de pie y yo lo
observe desde el suelo, su cuerpo joven, mojado y su fabuloso pene fláccido pero
conservando su importante tamaño, la visión que se me ofrecía ya me estaba
excitando de nuevo, me levante y le dije:
Que piensas?, No te ha gustado?
No es eso, contesto, es que estoy confuso, eres mi madre y a
pesar de que en mas de una ocasión té observado en secreto jamás pensé que
llegaríamos a esto.
Así que me espiabas?
Si la verdad es que si, cuando té desnudas en tu cuarto y
dejas la puerta entreabierta yo miro desde el pasillo, y te he de confesar que
siempre me has gustado y que en mas de una ocasión me he hecho una paja a tu
salud.
Yo estaba incrédula escuchando lo que me decía y le pregunté:
Has estado con muchas chicas?
No , solo he jugado y toqueteado alguna amiga, pero tu me has
desvirgado. Me acerque a él y empujándolo lo estire en la cama, yo hice lo mismo
y me eché a su lado mientras le acariciaba el pelo empecé a darle besitos en su
cara diciéndole:
Te quiero tanto hijo, creo que lo que ha pasado es únicamente
consecuencia del gran amor que té profeso, piensa que eres lo único que tengo de
verdad en mi vida.
Seguí besando su cara , el paso su brazo por detrás de mi
cuello abrazándome, mis besos y caricias se fueron desviando hacia abajo por su
torso aún húmedo, mis besos cada vez eran más fuertes y al llegar su barriga me
di cuenta de que la fláccida polla de mi hijo ya había cambiado de forma y
estaba tiesa como un palo desafiante, vaya capacidad de recuperación tienen los
jóvenes, pensé y claro con aquel hermoso falo delante de mi no me quedo mas
remedio que empezar a pasar mi lengua desde el glande hasta los huevos, éstos
eran de un tamaño normal , pero la textura de la joven piel y la ausencia casi
total de bello hacían que su tacto fuera completamente diferente, mi hijo
jadeaba cada vez con mas fuerza, yo estaba de rodillas con mis piernas abiertas,
el culo en dirección a él y sus dedos jugueteaban entrando y saliendo de mi coño
, ahora uno, después dos y hasta tres me metía con sumo cuidado, mi sexo estaba
chorreante y yo a punto de tener otro orgasmo, movía mi culo como una zorra en
celo mientras me metía la polla de mi hijo hasta el fondo de mi garganta, de
golpe se hoyo :
Para no sigas.
Pare y le dije:
No me digas que estas a punto otra vez?
Si claro mama que te piensas con tu espléndido culo delante y
tú que cada vez que noto tu lengua en mi glande me parece que me voy a morir de
gusto.
No me lo puedo creer cielo, no me creo que yo a mis cuarenta
años te excite tanto.
A no? Pues a ti también parece que te gusta .
Si conteste, la verdad es acabo de tener un orgasmo de lo mas
divertido con tus dedos mi rajita.
Pues yo no me corro por que me aguanto.
No me lo creo.
No te lo crees?, metela en tu boca mami.
La tome en mi mano, mire a mi hijo a los ojos y me la trague
hasta el fondo, la introduje lentamente si dejar de mirar su cara y cuando
estuvo completamente dentro de mi boca él cerró los ojos y tiro la cabeza atrás
, yo empecé muy despacio a sacármela mientras mi mano apretaba sus huevos y
cuando pasando mi lengua por su glande estaba a punto de sacarla completamente
de la boca se oyó un.
Diosssssssssss...... me corrooooo..............
Y su polla empezó dejar ir unos chorros de caliente leche en
mi boca, la cantidad era bestial y yo con una excitación inexplicable me
apresure antes de acabara la larga y soberbia corrida de mi hijo y le clavé mi
coño en su cara y mientras gritaba él y yo de placer me succiono de tal forma mi
sexo que pegue un grito al tiempo que me corría en la cara de mi hijo con una
cantidad de líquidos que no acababan nunca, debe de ser de familia pues después
de todo la polla de mi hijo seguía soltando chorros de leche sobre mi cara , ya
que no me daba tiempo de tragarla toda. La verdad es que era alucinante. Yo
estaba completamente estirada sobre su pecho mientras lamía la verga de mi hijo
para no dejar ni una gota de su sabroso liquido, él hacia lo mismo con mi
coñito, dios no lo podía creer su lengua me ponía a cien y eso que lo hacia
suavemente, a mí casi me daba vergüenza que el viera como irremediablemente mi
cuerpo se excitaba sin dar un segundo de descanso, la química que había entre
los dos supongo que solo se podía explicar por llevar la misma sangre, mi cabeza
sobre su vientre, mis ojos cerrados, totalmente concentrada en sentir como
milímetro a milímetro la hábil lengua de mi querido, joven y por lo visto
experto amante, recorría hasta el último rincón de mi excitado sexo, pasaba de
mordisquearme el clítoris a pasarme la lengua por mis labios, metiendola hasta
dentro para recoger mis jugos y arrastrarlos hasta mi ano que acariciándolo con
un dedo lo mantenía dilatado para meter su lengua todo lo que podía, yo estaba
en las nubes, sin poderme creer que llevásemos como dos horas haciendo el amor
sin parar y aún siguiésemos como si fuera la primera, además yo jamás me había
dejado tocar mi agujero trasero y el cabrito de mi hijo estaba haciendo con el
lo que quería pues sus hábiles deditos se colaban una y otra vez en mi virgen
culito y yo vencida sin remedio me sentía una esclava que sin esfuerzo se dejaba
hacer de todo sin rechistar, pero al tiempo me sentía una diosa capaz de
despertar a mis cuarenta años una excitación brutal en un joven guapísimo
entregado en ese momento a mi completo placer, abrí los ojos y allí estaba la
polla de mi hijo tiesa como si no se hubiera corrido nunca, ( y ya iban tres
veces), pase mi lengua por su glande, pero el en ese momento se levanto y me
puso delante suyo a cuatro patas con mi potente culo en pompa y siguió su
trabajo de lengua y dedos hasta que mis jadeos se convirtieron en gritos de
placer, los dedos de mi hijo entraban y salían de mi culo a placer, y para
placer el mío que a pesar del escozor y del miedo al daño que me pudiese hacer
mis orgasmos se sucedían sin parar, eran diferentes de los que había tenido
siempre, no eran tan intensos pero sin embargo eran mas largos, sumida en el
goce del momento, apretando y arrugando las sabanas con mis manos y mordiendo
una almohada para no chillar y despertar a medio hotel, note como el la punta
del enorme aparato de mi hijo apuntaba la entrada de mi culo, lo que llevaba
rato temiendo y esperando estaba a punto de suceder, sudada y temblorosa espere
la embestida del macho, y la embestida llegó arrancándome un apagado grito de
dolor, con sus manos asidas a mis caderas clavo su polla en mi virgen culo y se
quedo quieto, yo destrozada y casi saltándome las lagrimas, ni pestañeaba, él al
darse cuenta de mi dolor empezó a sacarla muy despacio, la sensación que tenia
en ese momento era inexplicable, notar como toda aquella carne estaba dentro de
mi culo aparte del dolor me producía placer, así que justo antes de que mi hijo
la acabase de sacar del todo yo empuje con fuerza mi culo hacia atrás
volviéndola clavar hasta el fondo, empezo entonces un tranquilo y acompasado
entrar y salir de los 22 cm, de pene y el dolor dejo paso al placer y los
orgasmos suaves y largos que me producían sus dedos dejaron paso a unos largos
pero salvajes y mis gritos apagados por la almohada se convirtieron en unas
ordenes concisas.
Follame así, no pares, párteme en dos, revienta mi culo,
reviéntalo, mas fuerte, mas fuerte, mas, pégame..............
Y mi hijo cambiando el ritmo empezo como una ametralladora a
darme unas rápidas y fuertes embestidas al tiempo que me pegaba en cachetes en
mis nalgas. Y empezó a decir:
Te gusta así, so guarra, perra , quieres mas puta, pues
tomala toda .
Yo me sentía morir de placer, Sus insultos me excitaban aún
mas si cabe, y me sentía como una zorra en celo, un esclava y una viciosa.
Si , si, si, así so cabron revienta de una vez.
Y gritando como un poseso empezo a correrse dentro de mí
culo, yo notaba como el caliente semen inundaba mi ano por completo y notaba
como se salía por fuera chorreando por mis piernas. La sacó y mi ano estaba
completamente dilatado y escocido , mis nalgas rojas de los golpes que me había
dado, entonces se agacho y acariciándome suavemente empezo a lamer mi dolorido
culo, introduciendo su lengua y haciendo círculos siguiendo mi esfínter y todo
esto a pesar que de dentro seguía saliendo el semen de su propia corrida.