La historia que os voy a contar es un poco fuerte, a pesar de
eso y a riesgo de pueda parecer una cosa rara, es uno de los recuerdos más
bonitos que tengo. Me llamo Miriam tengo un hijo de 16 años, yo tengo 40 años y
desde hace 15 estoy divorciada, trabajo como creativa en una agencia de
publicidad, por mi trabajo viajo bastante. Ya hacía un tiempo que le había
prometido a mi hijo un viaje a San Francisco, hace unos meses aprovechando uno
de ellos decidí que era el momento de que Marc se viniera conmigo. Nos alojamos
en el hotel que me hospedo siempre, es muy bonito y las suites son muy grandes
tipo Lofft con todo integrado en un ambiente, y de diseño puro y duro. Nada mas
entrar me di cuenta que esta vez no iba sola y que el baño estaba en medio de la
estancia cubierto tan solo de una mampara de cristal transparente. No le di mas
importancia pero pensé que posiblemente a mi hijo le daría un poco de corte,
sobre todo teniendo en cuenta su edad. Nos acomodamos y organizamos la ropa en
armarios para acto seguido bajar al restaurante a cenar, mientras esperábamos la
cena Marc me dijo:
Mamá te has dado cuenta de que la ducha no tiene cortinas?
Si ya lo sabia
le dije
sonriendo,
pero al entrar
he caído en la cuenta de que venia contigo.
Mi hijo me respondió:
Por mí me es igual.
Seguro?
Dije yo.
Si, bueno eres mi madre no?
Ya, ya, pero a lo mejor te da vergüenza como ya tienes un
cuerpo de hombrecito, estas hecho un bollicao
.
No te pases mama.
Lo decía en broma hijo pero la verdad es que si no fueses mi
hijo un cuerpo como el tuyo a una cuarentona como yo le podría hacer perder la
cabeza
.
Que cosas tienes madre, además tú si que tienes un cuerpo
para hacer volver locos a esos novios que me escondes
.
Pero bueno que te has pensado que soy tu madre
.
Y yo tu hijo.
Cenamos y nos fuimos riendo y bromeando a la habitación,
mientras subíamos en ascensor miraba a Marc y pensaba: se me ha hecho un hombre
sin darme cuenta. 1,80 de alto, atlético, moreno, ojos claros. Yo no estoy mal,
voy al gim 3 veces por semana mido 1,68 peso 62 Kg 95cm de pecho, piernas largas
un buen culo, la verdad es que no aparento la edad que tengo y cuando me arreglo
los hombres pierden el culo por tirarme los tejos. Como iba diciendo al llegar a
la habitación dije:
Me voy a duchar y a la cama.
Marc puso la tele, mientras yo me desnudaba, observe como él
miraba de reojo y yo sin saber muy bien porque empecé a recrearme, quitándome
poco a poco la ropa hasta que me quede con la ropa interior, o sea sujetador y
tanga, Marc no dejaba observarme y el hecho de que un chaval de 16 años me
estuviese espiando y que para mas morbo fuese mi hijo me estaba poniendo a cien,
me dirigí a la ducha y una vez dentro me desabroche el sujetador dejado libres
mis pechos, que he de decir que están de muy buen ver y que además debido a la
excitación y al frió de la loza estaban hinchados y los pezones tiesos y duros,
yo estaba medio de espaldas a Marc que estaba estirado en la cama disimulando y
haciendo ver que miraba la tele, pero yo reflejado en el cristal podía ver como
no perdía detalle. Despacio introduje los dedos entre la goma del tanga lo fui
bajando lentamente agachándome hacia delante de forma que mi culo y hasta mi
sexo quedase a la vista de mi querido espía, me incorpore cogiendo el sujetador
y el tanga me gire hacia Marc completamente desnuda y los tire encima de la
cama. Abrí el agua y empecé a enjabonarme todo mi cuerpo, estaba completamente
mojada por fuera y por dentro, pasando la esponja por mis pechos que parecía que
iban a estallar e introduciendo mis manos entre las piernas, sin querer me había
puesto tan caliente que en lugar de limpiarme el ano me había metido un dedo
dentro, abrí los ojos de golpe y pensé que no estaba sola, me gire y ahí estaba
Marc en la cama con su pijama corto puesto y marcando un bulto enorme. Estas
loca pensé, es tu hijo, pero la verdad es que tenia curiosidad, pues ya hacía
bastante tiempo que no lo veía desnudo y la ultima vez su miembro prometía
bastante, me tire agua por la cara y dije:
Marc cariño me haces el favor de enjabonarme la espalda?
Ahora?
Respondió él,
Si cielo debe de hacer años que nadie me enjabona la espalda.
Bueno vale
, dijo
levantándose, yo de espaldas a él esperaba temblorosa y cuando cogió la esponja
de mi mano y la poso suavemente sobre mi hombro un escalofrío recorrió mi
cuerpo, erizando hasta el último poro de mi piel, empezó a pasar la esponja por
toda mi espalda y al llegar mi culo paro y volvió a subir, así varias veces
hasta que en una de ellas yo no podía mas y apoyando mis manos en la pared y
sacando el culo hacia fuera le dije:
Por favor baja mas.
Mas abajo?
Sí por favor
.
Y bajo la esponja por mis nalgas y la subía introduciéndola
por la raja, dejando que sus dedos rozasen mi piel, me creía morir, temblaba
como una hoja mientras Marc seguía recorriendo mi cuerpo mojado, en ese momento
hice un movimiento y le salpique de agua, mojando sin querer completamente los
pantalones de mi hijo. Él estaba medio girado, yo lo mire, estaba completamente
rojo con un corte tremendo pues su polla erecta se marcaba descaradamente a
través de la fina tela del pantalón.
Quítate eso y entra que ahora yo
te enjabonaré la espalda.
No mama ahora no, después.
Calla y hazme caso.
Me gire de espaldas a él y entró, se desnudó dándome también
la espalda, yo me gire y empecé a pasar mis manos enjabonadas por su espalda,
fuerte y tersa, mis manos recorrían desde su cuello hasta su culo, de vez en
cuando las pasaba por debajo de los brazos para acariciar o mejor dicho
enjabonar su pecho y al hacerlo "inocentemente" mis tetas se aplastaban contra
su espalda, fue entonces cuando reflejada en el la mampara pude ver la polla de
mi hijo, me quede con la boca abierta pues era un pene perfecto de unos 22cm. De
un grosor aceptable, casi si bello pubico y con una erección brutal Marc no
sabia donde mirar y le dije: no te pongas nervioso esto es normal ya eres un
hombre.
Pero mama: es que yo no sé que me pasa.
Tranquilo
soy
tu
madre y tú eres mi hijo pero también somos una mujer y hombre, nuestros cuerpos
reaccionan libremente, sin más.
Ya lo entiendo respondió él pero es que yo jamás........,
Calla y date la vuelta
.
Que?
Que te gires
.
Pero es que......
Es que nada
Lo tome por los hombros y lo voltee hacia mí.
Dios mío exclame pero hijo vaya pedazo de polla que tienes,
que preciosidad, ahora cierra los ojos y no me mires que me da corte.
Sin mas me agache y cogiendola me la introduje en la boca,
mojada, suave y dura, dura como una roca. Marc casi me grito:
No por favor, no lo hagas, que no puedo.....
Yo no le hice caso y seguí pero en menos de 5 segundos
comprendí lo que me quería decir estaba tan caliente que no me dio tiempo a
meterla dos o tres veces en boca cuando note como aquella verga empezaba soltar
chorros de caliente semen en mi boca, yo chupaba y ayudaba masturbando, estaba
derramando su juventud en mi , sus borbotones de leche eran interminables y yo
dejaba que me mojasen por completo los pechos la lengua, la cara, lamí y relamí
hasta que la polla de mi hijo quedo completamente limpia, era una pasada yo a
mis 40 tacos había conseguido que mi propio hijo se corriera como yo no había
visto a nadie correrse y casi sin tocarlo.
Me sentía satisfecha y feliz cuando
Marc se agacho y levantándome me beso en la boca al tiempo me empujaba contra la
pared sus manos pellizcaban suavemente mis pezones mientras con su pierna aparto
una de las mías y apretando note como su enorme polla no había perdido ni un cm.
Y tiesa como un palo con su glande acariciaba los labios de mi sexo, levante una
pierna y apoyándola contra la pared de enfrente dejando así mi rajita a merced
de la querida polla de mi hijo que no tardo en apretar clavándola sin esfuerzo
hasta el fondo, creí morir con toda aquella carne dentro de mí que entraba y
salía en toda su extensión al tiempo que mi hijo me mordía los pezones y yo me
estimulaba el clítoris empecé a tener una serie de orgasmos que aunque lo
intentaba no los podía controlar se sucedían uno detrás de otro, le clavaba la
uñas en el culo a mi hijo y el notar el dolor empujaba con mas fuerza, no podía
mas creí que perdía el conocimiento cuando el empezó a martillar con mucha
fuerza como una ametralladora, sus huevos golpeaban mis labios inferiores empecé
chillar: así, así, follame
mas fuerte, diosss me muero, me corroooooo,
y note como una cantidad de líquidos bestial
chorreaba por mi entrepierna, mis piernas flaquearon y casi me caigo, me quede
de rodillas pensando que mi hijo se había corrido dentro de mí, pero me
equivoque los líquidos eran míos, jamás en mis 40 años me había corrido así,
alcé la vista delante de mi los 22 cm. de polla me miraban, Marc mientras se la
meneaba delante de mí me dijo:
Quieres mas mama?
Yo conteste estirándome en el piso:
Toda, la quiero toda.
Él de rodillas encima de mí con una pierna a cada lado se la
masturbo hasta que su polla exploto con unos chorros de leche inmensos que como
antes mojaban mis tetas, mi cara y mi boca y yo exhausta y casi sin fuerzas para
moverme dejaba que mi querido hijo me embadurnase de su semen y chupaba su polla
cuando él me la metía chorreante en la boca . Al acabar mi hijo y yo nos
quedamos tendidos en el suelo del baño, me dijo:
Mama que es lo que hemos hecho?
Yo conteste enseguida:
Si hace tan solo dos horas me dicen que esto iba a ocurrir lo
hubiese negado con mi vida, pero ahora y aunque casi no me lo puedo creer, te he
de decir que ha sido el mejor de mi vida.