Daniel
Caminaba desde mi trabajo a casa con una gran sonrisa en mi
cara. Había sido un gran día, venía de una reunión con mi jefe y me informó que
estaba haciendo hecho un gran trabajo y que me habían aumentado el sueldo en 100
dólares semanales. Sólo había trabajado seis meses en Web Wonders, una compañía
de diseños de páginas web y mi jefe me dijo que estaban muy impresionados con el
trabajo que estaba haciendo. Innecesario es decirlo, era un feliz hombre de 25
años. Me llamo Randy, Randy Davidson y me sentía muy afortunado de haber
conseguido este gran trabajo.
Ya estaba cerca de mi casa cuando de pronto un viejo Station
Wagon Ford se acercó hasta mi, haciéndome casi golpearme en la muralla. Luego de
mi sorpresa inicial me vi choqueado de oír una brusca frenada hasta llegar a
unos 10 metros de mí y la puerta del pasajero se abrió bruscamente y una pequeña
forma fue expulsada bruscamente del auto. Observé con horror como trastabillaba
hasta la muralla y luego rodaba por el pasto de la vereda. Me di cuenta que era
un chico cuando escuché una fuerte voz masculina desde el auto "¡YA NO ERES MÁS
MI HIJO... NO QUIERO VERTE NUNCA MÁS, ... TÚ, PEQUEÑA PUTA!" y con un portazo el
auto partió precipitadamente con chirriar de neumáticos.
Tan pronto como me recuperé de la impresión, corrí hacia la
pequeña figura que estaba curvada en posición fetal al lado de la calle y me
arrodille a su lado. Era un chico de 12 a 13 años con los ojos muy abiertos.
Me incliné un poco hacia él y le pregunte "¿estás bien?",
despejé un poco su hermoso y largo pelo oscuro y limpié sus lagrimas de la cara
y lo pregunté de nuevo "¿estás bien?"
Sólo siguió sollozando y movió su cabeza negativamente. Me di
cuenta que tenía una gran rasmilladura en su rodilla, probablemente por el golpe
contra el suelo al ser expulsado de la camioneta. Sabía que tenía que hacer algo
por el pobre chico.
Me incliné hasta su oído y le dije "Necesitamos ver qué pasa
en esa rodilla y sanarla. Mi casa está cerca, tranquilízate y te llevaré allí".
Me levanté, di la vuelta alrededor de él y tan delicadamente
como pude lo alcé en brazos y caminé tan rápidamente como pude la media cuadra
hasta la puerta de mi casa. Lo sujeté con un brazo y busqué las llaves para
abrir la puerta. Una vez dentro lo dejé en un sofá y e incliné hacia él. Sus
lágrimas aún corrían por su hermosa y suave cara, lucía asustado y completamente
confundido.
Despejé el hermoso pelo de su cara de nuevo y le dije
"quédate aquí y tranquilízate, iré arriba a buscar algo para ponerte en esa
rodilla. No te preocupes, ya terminó todo, no dejaré que nadie te haga daño".
Con eso me miró por primera vez y me dio una pequeña sonrisa y asintió
levemente.
Corrí al segundo piso para buscar algún aerosol antiséptico y
algunas vendas, pensando para mí ... Ese HIPO DE PUTA, cómo alguien puede tratar
de esa manera a una criatura tan bella, ni siquiera a un animal se le puede
tratar de esa forma. En ese momento me prometí a mí mismo, que si encontraba a
ese monstruo, no dudaría en matarlo.
Encontré el aerosol y las vendas y corrí escala abajo. Mi
hermosa nueva carga estaba recostado en el sofá tratando de controlar sus
lágrimas pero sin mucho éxito. Me incliné sobre él nuevamente y le dije
suavemente, "Esto no te dolerá. Se sentirá un poco frío pero ayudará a aliviar
el dolor y mejorará esa fea magulladura."
Eché el aerosol antiséptico a su rodillas causándole un
pequeño sobresalto. Desde sus hermosos labios vinieron las primeras palabras
desde que lo tomé en la calle. Su voz era tan dulce que casi me derretí en el
lugar.
"Gracias, se siente mejor ahora."
Limpié algunas lágrimas de su cara con las vendas que había
llevado. Me incliné hasta su preciosa cara y sentí mi respiración perderse en su
cuerpo. Tuve una buena visión de sus ojos por primera vez y me enamoré
instantáneamente. Tenía los mas hermosos ojos esmeralda que yo haya visto nunca.
Era como si el creador hubiera tomado dos de los más hermosos ojos esmeralda en
el universo y los hubiera puesto en esa dulce cara.
Debí luchar con mis lágrimas que limpié de mi cara y en su
cara se dibujó una expresión asombrada y me preguntó, "¿algo anda mal, esta
bien?"
Cuando fui capaz de hablar le dije, "sólo se me fue la
respiración al verte. Tienes los ojos esmeralda más hermosos que haya visto
nunca, y me perdí en ellos por un momento".
Ya terminaba de limpiar su sonrosadas mejillas cuando me di
cuenta que no sabía aún su nombre. Dejé de limpiar su cara y le pregunté,
"parece que estamos destinados a llegar a ser buenos amigos, dime tu nombre por
favor".
Con esto fui recompensado con la segunda hermosa sonrisa de
esta magnífica criatura y sus ojos chispearon con una nueva luz y dijo "me llamo
Daniel, pero me llaman Danny."
"Bueno, Danny, me llamo Randy es estoy muy contento de
conocerte, aunque lamento mucho que fuera en condiciones tan terrible. No sé si
quieras hablarme de lo que pasó, pero si lo haces, estoy aquí para escucharte y
ayudarte de cualquier manera".
Vi su cara arrugarse un mientras secaba sus lágrimas de nuevo
y dijo entre sollozos agudos, "no puedo hablar de eso ahora... me da mucha pena
cuando piensa acerca de eso".
"Está bien" le respondí mientras secaba sus lágrimas de
nuevo, "no tienes que pensar en eso ahora o hablarme hasta que estés listo. Sólo
recuerda que estaré aquí en cualquier momento que desees hablar."
"Gracias, nadie ha sido tan amable conmigo antes y no sé qué
decir".
"Sólo permanece aquí y descansa un momento. ¿Tienes sed?, te
puedo dar algo para beber".
Fui a la cocina y en un vaso puse hielo, y agregué una
generosa porción de Cocacola y se la llevé. Lo llevé al living y me incliné
frente a él de nuevo. Le ofrecí la bebida que tenía una bombilla y sostuve el
vaso mientras sorbía la Cocacola por el tubito. Fui recompensado con otra
sonrisa conforme bebía. "Tiene muy buen sabor, no sabía cuanto los necesitaba."
Mientras sorbía por el tubito tuve mi primera buena
oportunidad de mirarlo y descubrir algo maravilloso. Su pelo café oscuro lo
tenía hasta los hombros y cortado en un estilo que acentuaba su hermosa cara
angular. Tenía una pequeña y preciosa nariz que era una hermosa base para esos
magníficos ojos... simplemente no tenía suficiente con ellos. Una vez más mi
corazón latió rápidamente y mi respiración aumentó dramáticamente. Era una
criatura delgada, no podría haber pesado más de 55 kilogramos. Vestía una sucia
polera que le quedaba chica y un par de viejos pantalones cortos de gimnasia. El
chico no llevaba zapatos. Sus piernas eran suaves, delgadas y bien formadas,
pero no debe haber sido más alto que un metro cincuenta, pero era una metro
cincuenta de pura belleza y sentí que algo se despertaba en mi conforme me daba
cuenta todo eso era para verlo. Volví a mirar su cara y me vi que me estaba
mirando.
"¿Que está mirando?" dijo tímidamente con un parpadeo en esos
ojos.
"Sólo mirándote, asegurándome que no tienes más cortes o
rasmilladuras y tomándome el tiempo para ver cuán hermoso eres."
"No soy hermoso, sólo soy un pequeño flacuchento que ha sido
expulsado por su familia."
Me incliné para acercarme a su cara, la tomé con ambas manos
y dirigí su mirada hacia mí. "Tu no eres nada de eso, tú eres tu eres la más
hermosa cosa que yo haya visto nunca y no permitiré que digas una cosa
diferente" Con ello cerró sus ojos y me incliné y besé su frente.
"Puedo apostar que las cosas han sido muy duras para ti, pero
ahora las cosas van a cambiar. Estás aquí ahora y te prometo que nadie te dañará
de ninguna manera, entiendes?" Una vez más las lágrimas corrieron desde sus ojos
y asintió con la cabeza.
"Fantástico!, ahora quédate ahí y descansa, toma una siesta
si quieres. Cuando estés listo tendremos algo para comer y nos conoceremos mejor
uno al otro, bueno?"
"¡Bueno, tengo algo de sueño. Gracias Randy, eres un buen
amigo y e siento seguro contigo."
Se relajó y cerró sus ojos. Me levanté y sólo miré esa dulce
inocente cosa respirando conforme se dormía.
Me senté en una silla opuesta a él y me senté y bebí de la
belleza que irradiaba este hermoso muchacho durmiente en mi sillón. Dejé vagar
mis pensamientos y agradecí al poder que me había llevado a este dulce ser. Una
satisfacción total de mis mayores fantasías. Esperaba poder ayudarlo a curarse
de sus heridas y torturas y poder decirle y jurarle que haría cualquier cosa en
mi poder para que pudiera superarlas con el mínimo de daño emocional posible.
Despertó más o menos una hora más tarde, bostezó y abrió sus
preciosos ojos, sonriéndome. "Me siento mejor ahora, pero un poco con hambre.
Tienes algo de comer por ahí?"
"Bueno, sí tengo, pero vamos al McDonalds y compramos algo,
volvemos y vemos ANTZ en DVD, recién la conseguí y quiero verla."
"Genial, gran idea. Dónde está el baño" se lo indiqué y subió
la escalera cojeando un poco.
Luego que regresó busqué las llaves del auto y nos dirigimos
al McDonalds. Debe haber estado hambriento, pidió un Big Mac, una cocada, muchas
papas fritas y un chocolate batido. Tomamos nuestras cosas y volvimos a la casa,
pusimos el festín en frente de nosotros y la gran pantalla de TV y empezamos a
ver la película.
"Nunca había visto esta antes, dijo, mi papi no me dejaría
ver películas."
"Creo que te gustará, yo ya la he visto y deseo verla de
nuevo."
Mascamos la comida y vimos la película. Danny parecía gozarla
bastante... riéndose en los pasajes divertidos y absorto en la trama. Tomé
nuevamente mi tiempo para observar a este dulce y precioso niño. Aún no podía
creer que estuviera sentado cerca de esta magnífica criatura.
Después de la película, sugerí que debería tomar un baño y
que mientras tanto podría llevarle algunas ropas que pertenecieron a mi sobrino
que alguna vez había cuidado.
Saltó exclamando, "Gran idea, deseo lavarme de cualquier
traza del apestoso de mi papá".
"Sube al baño, y empieza a lavarte, pero debes ser cuidadoso
de esa rodilla que no se moje demasiado, te pondré más de ese aerosol cuando
termines".
Subimos a la planta alta, eché a correr el agua, calibrando
la temperatura justa "¿Quieres algo de burbujas?"
"Bien!!, nunca he tenido un baño de burbujas antes". Puse un
poco del jabón de burbujas y lo esparcí alrededor.
"Ya estamos, déjame ayudarte con esa camisa."
Estiró sus brazos y tiré la camisa por sobre su cabeza,
dándome la posibilidad de la primera mirada a su suave y aún no desarrollado
torso. Tenía la más hermosa piel, suave y aterciopelada. Sus tetillas eran
bastante grandes y de color chocolate oscuro. Quería inclinarme y lamerlos ahora
mismo, pero sabía que la paciencia era una virtud. Se volvió y me dio la
espalda, dándome una hermosa mirada a su dulce trasero antes de reírse y
deslizarse en la bañera y sumergirse en las burbujas.
"Tómate tu tiempo y goza tu baño de burbujas. Cuando estés
listo me avisas y te ayudo a enjuagarte y secarte."
Se inclinó sobre las burbujas y se sumergió entre ellas, sed
dio vueltas riendo y exclamó... "Bien, no puedo esperar."
Mientras jugaba en la bañera busqué las ropas que dejó mi
sobrino y encontré un par de lindos calzoncillos que podría quedarle bien más
una camiseta. Las puse sobre la cama y volví al baño. Estaba lavándose sus
piernas y brazos cuando entré al baño.
"¿Deseas que te lave la espalda?"
"¡Seguro!" me le acerqué y tomando el jabón empecé a frotar
ese terciopelo. Estaba en éxtasis. Moviendo mis manos por todo él, se inclinó un
poco, cerró sus ojos y empezó a ronronear.
"Eso es muy rico, por favor, no te detengas."
"Lo podría hacer para siempre" le dije e inclinándome hacia
él, lo besé en la nariz.
"Puff, tienes sabor a jabón de frutillas" le dije y le soplé
en la cara. Riéndose me tiró un poco de jabón.
Después de unos treinta minutos le dije que se saliera o
terminaría más arrugado que una ciruela seca. Se rió y se levantó de la bañera.
Dejé correr el agua y las burbujas y di la ducha para enjuagarlo. Bailó y jugó
bajo las chispas de agua de la ducha y le di la primera mirada a lo tenía al
frente. Era grande para su edad, quizás unos 15 cm, suave y circunciso y una
espléndida forma.
Me vio que lo miraba y se volvió hacia mí con un parpadeo en
los ojos, sonrió y dijo, "¿Te gusta lo que ves?"
"Más de lo que puedes imaginar", tartamudeé, "¡Bien, tiempo
de salirse", tomé una toalla y la desplegué para que se arropara en ella. En su
salida de la bañera se resbaló y rápidamente lo envolví en la toalla y mis
brazos para impedir que cayera. Lo tomé fuertemente y llevé mis labios a los
suyos y le di un suave beso. Daniel, estaba ligeramente sobresaltado.
"Ten cuidado, precioso, no quiero que te caigas"
Se sonrió y puso sus brazos alrededor mío en un abrazo y dijo
"Por favor, bésame de nuevo", lo hice, este beso fue un poco más largo,
recorriendo sus labios con mi lengua, saboreando esa dulce boca mientras bajaba
mis manos a lo largo de su espalda para acariciar esas dulces mejillas de su
trasero.
Luego de ese momento, se retiró y con una gran sonrisa en su
cara manifestó "Te amo, Randy."
"Te amo también, Dany, seremos grandes amigos sin duda."
Con ello lo levanté, tomándolo en brazos y envolviéndolo en
la toalla le di un gran abrazo.
"Ok, pequeño ninfo, te voy a echar un encantamiento, y te
transformaré en un sexy muchacho."
Lo llevé al dormitorio y lo puse en la cama, tomé unos
calzoncillos y la polera.
"Estos pertenecen a mi sobrino, pero yo sé a él no le
importaría si los usaras tú."
Danny, se incorporó, tomó el jockey y me hizo una pantomima
conforme se los ponía. Tomé la polera y lo ayudé a ponérsela, gozando el placer
de sólo tocarlo, a medida que deslizaba las ropas en él.
Retrocedió un par de pasos y dio una lenta vuelta, muy sexy y
atrayente. "¿Cómo me veo?, ¿ te gusta?"
"Oh, si!" Puso una encantadora sonrisa en su cara y con un
reflejo en sus ojos verde esmeralda, ronroneó como un feliz gatito y se giró
nuevamente.
"Oh, Dios, Randy, nunca he visto nada más hermoso en mi
vida."
Corrió hacia mí, saltó a mis brazos y me besó largo y fuerte.
Por primera vez nuestras lenguas se juntaron y casi caí por la dulzura de su
boca. Nos besamos por unos diez minutos cuando di una mirada al reloj. Era casi
la medianoche, adónde se había ido el tiempo! Lo llevé a la cama y suavemente lo
deposité en ella.
"Necesitamos dormirnos pronto, tenemos un día muy ocupado
mañana. Compraremos algunas ropas nuevas."
Me moví al otro lado de la cama y me desnudé dejándome los
calzoncillos y me acosté al lado de él. Inmediatamente se me acercó abrazándome.
"Muchas gracias por cuidarme. Nunca había tenido alguien que
me quisiera así antes."
Me incliné y lo besé susurrando en su oído "Gracias a ti por
llegar a mi vida! Tú eres la maravillosa persona que he estado esperando toda mi
vida. Me harías un favor antes de dormirnos?, por favor, sácate tu camisa de
modo que pueda sentir tu hermoso cuerpo de chico cerca de mí?"
Se sentó y se sacó la camisa. Se puso sobre mí y empezó a
besar mi cara y mi cuello. Lo abracé y respondí gratamente a sus acciones.
¡Cuanta afortunado me sentía!
Luego de unos momentos rodó a mi lado, me volví hacia él y lo
abracé acercándolo, olí el aroma de frutas de su cabello limpio y los sostuve.
Pronto su respiración se hizo acompasada y me di cuenta que se había dormido. Me
tomó dos horas por lo menos dormirme a mi vez, sosteniendo y respirando a este
fantástico muchacho que había llegado a mi vida.
Capítulo 2.
Abrí mis ojos a la mañana siguiente y ahí estaba. No fue un
sueño ni una fantasía. Reflexioné un momento y agradecí a aquellos que me habían
enviado este magnífico regalo.
Durante la noche había rodado y ahora yacía muy a gusto
pegado a mí, su hermosa y dulce cara anidada entre mi cuello y mi hombro, con
sus brazos alrededor de mi pecho. Cada vez que exhalaba en su sueño, su dulce
respiración me cosquilleaba en mi cuello enviándome tiritones arriba y debajo de
mi espina. Mi verga estaba muy dura y pensé que explotaría aquí y ahora. Noté
que se acomodaba contra mi cuerpo y pude sentir toda la longitud de sus hermosos
15 cm de verga que estaba dura como piedra y presionando contra la mía.
Cualquiera que haya experimentado la profundidad del éxtasis
sabrá que es lo que estaba sintiendo. Exhalé. Aquí estaba este hermoso niño
élfico yaciendo a mi lado tan sereno y pacífico como ninguna otra cosa yo haya
experimentado. Lentamente recorrí mis dedos por su largo pelo. Acariciándolo y
amando la sensación a medida que resbalaba mis dedos por esa suavidad sedosa. Me
di cuenta aquí y ahora que estaba profundamente enamorado de este chico y juré
que lo mantendría conmigo el resto de mi vida.
Allí estaba bebiendo de esa belleza, cuando sus ojos
pestañearon y los abrió lentamente, revelándome esos magníficos ojos esmeralda
(sé que soy majadero en esto pero no puedo hacer nada).
Me dio la más magnífica sonrisa y dijo, "Buenos días, amor
mío, estoy feliz de despertar y encontrar que aún estás conmigo."
Me incliné y lo besé en los labios, dejando que nuestras
lenguas jugaran, compartiendo la dulce saliva de su hermosa boca.
Hice correr mis manos hacia su pecho suave, pellizcando esos
hermosos pezones café hasta que se pusieron completamente en atención, rogando
por más. Gimió y se movió con esta atención, causando que nuestras duras vergas
se frotaran en una fantástica unión. Lentamente me aparté de esa boca, con un
poco de reticencia y empecé a besarlo en toda su cara, lamiendo esa hermosa
nariz como un botón, a través de su barbilla, hasta su cuello luego de retorno a
sus orejas, allí succioné la suave curva de la parte alta de su oído, besé y
pellizqué su dulce lóbulo y le susurré. "Danny, eres lo más fantástico y hermoso
que haya llegado a mi vida, y no deseo perderte jamás por ninguna razón." Moví
mi lengua por el interior de su oído embebiéndome del dulce sabor de su cuerpo,
y enviando estremecimientos arriba y debajo de él.
De pronto tomó mi cabeza y me empujó hacia sus labios,
mirándome profundo en mis ojos, besándome fuerte y francamente. Luego me empujó
hacia atrás y me susurró "Te amo, con todo mi corazón y me destrozará en pedazos
si me dejas."
Lo besé de nuevo, lenta y largamente, empecé a recorrer con
mis manos su pecho de arriba abajo. Moví mi mano lentamente cada vez más abajo y
toqué esa hermosa y dura verga por primera vez. Lentamente la froté a través de
sus calzoncillos, escuchándolo aspirar aire en su respiración y estremecerse con
cada caricia que le propinaba, lentamente mi mano se desplazó a la parte
interior de su muslo mirándonos profundamente a los ojos. Ahogándonos en las
hermosas sensaciones de amor que pasaban a través de nosotros.
Noté que su mano se había movido a mi masculinidad y estaba
acariciándome a través de mis calzoncillos, enviando ondas eléctricas a través
de mi cuerpo. Aquí estaba esta extraordinaria criatura explorándome por primera
vez.
Continué mirando esa laguna esmeralda y le dije, "Danny, te
amo más que a mi vida y quiero explorar todo tu hermoso cuerpo pero no quiero
hacer nada que tu no quieras. Si alguna vez hago algo que no quieras, sólo
dímelo y me detendré. Eres tan extraordinario que necesito saber todo de ti,
hundirme en la profundidad de tu cuerpo y alma."
Me miró y me dijo, "No quiero nada más que tenerte sobre mí,
en mí entero, puedes hacer lo que desees y te aseguro que yo lo querré también
tanto como tú lo deseas."
Continuamos frotándonos y explorándonos uno al otro, cayendo
en la profundidad de nuestros ojos. Sus manos en mi verga me llevaban a desear
que no nos detuviéramos jamás, pero yo tenía una tarde entera de exploración y
sexo planeada después que volviéramos de las tiendas.
Suavemente me incliné y lo besé larga e intensamente....
complaciéndome en retorno con los besos que recibí.
Luego que terminamos nuestra pugna de besos me retiré un poco
y le dije, "Danny, tengo una hermosa tarde planeada para nosotros, juntos en la
cama aprendiendo el uno del otro y explorar cada centímetro de tu cuerpo, pero
primero necesitamos ir de compras a la tiendas para tenerte algunas ropas
nuevas, estás listo?"
"¡Si!!! No puedo esperar a tener algunas lindas ropas nuevas
para cambiarme, mi papá nunca me compró nada nuevo, sólo de segunda mano de
Goodwill. Ajj!"
"¡Bien, levanta tu hermoso cuerpo de esta cama, vistámonos y
vamos andando."
Empezó a levantarse y sólo me bastó estirar mi mano para
darle un pellizco en ese dulce trasero que apuntó a mi cara mientras se
incorporaba. Miró hacia atrás, sonriendo dijo, "Paciencia, niño, puedes tener
todo eso esta tarde."
Nos levantamos y corrimos al baño para alistarnos. Me lavé
mientras se sacaba sus calzoncillos y trataba de luchar con su rigidez para
empezar a orinar. Me incliné sobre él, se lo tomé y empecé a frotárselo.
"Hey!, no estás ayudando!" chilló.
"Disculpa, tipo, no pude resistir". Le di otro rápido
apretoncito, me moví al otro lado y eché fuera mi excitada verga. Yo también
traté de orinar.
Me miró y luego a mi verga, riendo ruidosamente. "¿Algún
problema?, déjame ayudarte" me la tomó y empezó a movérmela de igual manera que
yo se lo había hecho a él.
"Pequeño diablillo,, estaremos todo el día agarrándonos
nuestras pijas si no te detienes ahora!" Le di un pellizco en las nalgas, chilló
y empezó a orinar. Viéndolo se me propició mi propia necesidad y empecé a orinar
yo también.
Saltamos bajo la ducha y me excitó mucho cuando se ofreció a
lavarme completamente. Le pasé una esponja y el jabón y me incliné para que
empezara por mis hombros. Sus frotamientos con la esponja áspera enviaba
estremecimientos arriba y debajo de mi cuerpo.
Siguió fregándome hacia abajo hasta mi culo y me dio una
dulce sorpresa cuando sentí su otra mano introducirse entre mis nalgas y me dio
una suave frotación. Luego me di vuelta y lo dejé que empezara por el otro lado.
Empezó su tarea de vuelta hasta mi todavía excitada verga y le dije "por favor,
no uses esa esponja ahora. Usa tus lindas manitos."
Sólo me sonrió y empezó a jabonarme a todo lo largo de mi
verga. Moviéndolo de arriba abajo, haciéndome sentir aún más excitado... casi
llevándome a acabar en su dulce cara... pero eso sería más tarde. Envolví mi
mano en torno a la de él y le dije que mejor se detuviera o no sería capaz de
mantener el control, además era mi turno de lavarlo. Me volví hacia él y empecé
de la misma manera que él había empezado. Me tomé mi tiempo para acariciarle
toda la suave piel hasta sus piernas y luego volver a su lindo culito.
Acariciando lentamente cada hermosa redondez y luego entremedio de ellas, para
echar una mirada y tener la sensación del redondeado y rosado agujerito entre
sus nalgas. Deslicé mi dedo meñique sólo un poco dentro de él, chilló, se giró y
me besó fuertemente.
"Eso fue muy rico", suspiró.
Salimos de la ducha y nos vestimos. Él con las ropas que
tenía cuando llegó, pero le prometí que las quemaríamos tan pronto volviéramos
de comprar nuevas y que podría modelar para mí todas las ropas nuevas y bonitas
que compraríamos.
Nos encaminamos al mall y nuestra primera parada fue en Old
Navy. Examinamos dentro de la tienda y nos detuvimos para mirar las hermosas
ropas.
Me miró y con una gran sonrisa me preguntó "¿Cuál puedo
tomar?"
"La que quieras, cariño, ciertamente la mereces."
Terminamos y salimos de la tienda con dos pares de pantalones
cortos, seis camisas, y cinco pares de calzoncillos, incluyendo una pequeña
tanga que yo le había comprado. Nuestra siguiente parada fue en Target para
mirar zapatos y algunas poleras. Encontramos unas zapatillas, sandalias y un par
de zapatos de vestir, dos camisetas muy sexis y tres poleras.
Había mirado otras cosas y de pronto apareció llevando el más
hermoso bikini rojo para bañarse y saltando a mi alrededor decía "Puedo llevar
este, si?, puedo, por favor?"
"Por supuesto, cariño, lucirás fantástico vistiendo así... no
puedo esperar para sacártelo."
Sonrió muy lindo me abrazó por la cintura y mirándome agregó
"Gracias!, te amo un montón."
"Te amo también, mi hermoso muchacho. Ahora, vamos a casa y
modelarás tus ropas nuevas para mí."
"Bien, vamos... no puedo esperar más!"
Nos dirigimos a las cajas, cargamos las cosas en el
automóvil. Tan pronto llegamos tomó la bolsa con las cosas, corrió a la casa y
subió las escalas. Viendo yo su hermoso culito, desapareció en lo alto de la
escala.
"Dame un minuto para estar listo y empezar el show de
modelos" me gritó mirándome por sobre sus hombros.
"Bien, estoy muy impaciente" le repliqué.
Llevé conmigo el resto de los paquetes y me tomé mi tiempo
para subir la escala. Cuando entré al dormitorio estaba de pie con unos hermosos
calzoncillos azules en medio de las demás cosas sobre la cama. Me saqué la
camisa y los pantalones y me senté a los pies de la cama.
"Todo esto es tan lindo que no sé por dónde empezar", exclamó
mientras se movía entre las cosas alrededor de la cama.
"Por qué no empiezas con lo básico. Me encantaría verte
modelar esos hermosos calzoncillos para mi... deja la sexi tanga para el
último... deseo ayudarte a ponértelos."
Me devolvió una de esas maravillosas miradas y con un
parpadeo de sus ojos empezó un lento strip tease mientras se retiraba lentamente
sus calzoncillos. Dándome la espalda mientras se inclinaba y se los sacaba
lentamente desde sus suaves y redondeadas nalgas. Dio vuelta su cabeza para
asegurarse que lo estaba mirando y me sorprendió agarrándome el entrepiernas de
antemano. Meneó su hermoso culito seductoramente conforme sus dulces mejillas
iban apareciendo. Luego metió sus dedos entre ellas haciéndome querer saltar y
pegar mi lengua en toda la extensión de esa magnífica raja. Me controlé,
teníamos un largo camino por delante. Se volvió y se retiró el resto de la
prenda, dejándome ver esa hermosa culebrilla de 15 cm. Se deslizó seductoramente
hacia mí y me pidió que se la besara para la buena suerte. Simplemente no pude
resistir, me incliné y lamí la punta en el lindo agujerito alargado en el
extremo. Tembló y lo sentí latiendo y moviéndose con mi lengua.
Luego modeló todas las lindas ropas que habíamos comprado y
yo me iba sintiendo más y más excitado con cada vista. Finalmente habíamos
probado cada cosa excepto la tanga sexi. La tomé y le hice señas para que se
acercara.
"Ven mi hermoso niño... quiero el privilegio de ponerte estos
yo mismo."
Se movió hacia mí, sacándose todas las demás ropas durante el
acercamiento. Se detuvo frente a mi y me incliné delante de él. Tomé uno de sus
piés y lo deslicé en el orificio izquierdo de la prenda, hice lo mismo con la
otra. Me detuve un momento para recorrer sus piernas lentamente hasta sus dulces
pelotitas, acariciándoselas y frotándolas. Estaba en éxtasis, gimiendo y
gruñendo. Volví a la tanga y lentamente la levanté por sus piernas. Lentamente
deslicé la pequeña bolsita sobre su saco de testículos y su erecta púa.
Estaba tan duro que la punta de su verga salía del extremo
cuando terminé de ajustar la prenda. Lo di vuelta y abrí sus lindas nalguitas
buscando la cuerda.
La encontré y la anidé en el hermoso culo y me incliné para
lamer desde arriba hasta abajo, dejando deslizarse mi lengua alrededor de los
lados para jugar con esas dulces arrugas de su ano. Danny se estremeció y empujó
hacia atrás contra mi cara, empujando mi. lengua aún más adentro de ese amoroso
agujero. Lo tomé y desplacé la cuerda de la tanga y lo empujé hacia delante
hasta curvarlo completamente, dándole mejor acceso a mi encantada lengua. La
pegué tanto más adentro como pude. Disfrutando ese fantástico sabor y olor. No
pude entrar más. Él se revolvía y gemía empujando hacia atrás mi cara aún más.
Finalmente me detuve y lo di vuelta, retrocedí y me saqué el
resto de mi ropa. Sólo me paré a admirar a esta fantástica criatura. No tenía
suficiente y mi erecta verga goteaba como si fuera una fuente. Me adelanté y
lentamente lo acaricié de arriba abajo, agachándome para lamer y besar uno a la
vez sus pezones color café. Lamiendo y pellizcándolos, recorriendo su hermoso
pecho con mi lengua. Lo sentí desfallecer a medida que esos pezones se iban
endureciendo, enderezándose como pequeños soldados esperando por más acción. Me
mantuve haciendo esto hasta que lo sentí gemir, gruñir y retorcerse. Sorbiendo
en cada uno de ellos para meter el máximo de ellos en mi boca. Continué lamiendo
y besando más debajo de su cuerpo, pegando mi lengua en su pequeño y sensual
ombligo, causando que exclamara... "eso da cosquillas!!"
Viajé más abajo hasta el extremo de su sexy tanga sorbiendo
con la cabeza de su verga asomando y empecé a lamer y besar sólo la punta, y
lamiendo hasta llegar al frente de la prenda que estaba húmeda y parcialmente se
podía ver a través de ella. Bajé Un poco más hasta su lindas bolitas, lamiendo y
chupando cada una a través de la tela.
No podía más. Tenía que tenerlo todo. Miré a sus ojos y con
una gran sonrisa en mi cara bajé la tanga a lo largo de sus dulces y suaves
piernas. Me incliné hacia él y lentamente introduje completamente su verga en mi
boca, tomando todos sus 15 cm, lentamente, muy lentamente, hasta que sentí mi
nariz cosquilleada por lo pelos de su pubis. Me detuve y sólo me mantuve allí,
chupando, lamiendo y tratando de tener más de eso en mi boca. Lo quería todo,
tenía que tenerlo. Después de un minuto en lo más profundo de mi garganta,
lentamente me fui sacando su vara, chupando sorbiendo con mis mejillas,
mirándolo a los ojos. Se estaba sacudiendo, y retorciendo, gimiendo como si no
hubiera mañana. Sus ojos se tornaron vidriosos y con cada centímetro que entraba
y salía de mi boca, se estremecía como si la electricidad le recorriera toda su
espina dorsal. Alcancé el extremo de su verga e inicié un lento viaje metiéndola
en mi boca de nuevo, esta vez un poco más rápido y lo hacía cada más rápido en
cada metida y sacada. Pronto me estaba moviendo a un buen compás y podía
sentirlo cada vez más cerca, su bolsa de bolitas estaba empujando hacia arriba a
la base de su verga y pulsaba al ritmo de los latidos de su corazón. Mantuve el
ritmo para sentirme recompensado con la única cosa por la que me sentía morir.
Su verga empezó a estremecerse, empezó a culearme la cara con fuerza. Me tomó
por la nuca y empujó esa dulce cosa tan profundo en mi cara como pudo.
Súbitamente pude sentirlo formándose en la base de su verga... sabía que estaba
muy cerca de modo que aceleré la velocidad de mi mamada, acariciando las
redondeces de su culo y enterrándome su verga en la boca tanto como podía.
Empezó a gritar... "Estoy acabando, acabo!!!", y escupió en
mi anhelante boca disparo tras disparo de la más dulce acabada que nunca antes
haya saboreado.
Tenía que tenerlo todo, chupando, succionando y lamiendo,
tratando de obtener hasta la última gota. Acabó por última vez, y cuando había
terminado su primer orgasmo, empecé mi succión de nuevo. Tomando su pelotas,
apretándoselas suavemente y chupando, por todo eso fui recompensado. Más o menos
tres minutos después fui pagado con otra gran andanada desde su verga. Esta vez
la mantuve en mi boca y no la tragué.
Cuando empujó mi cabeza hacia atrás dado que se estaba
poniendo muy sensible, lo empujé suavemente hacia la cama y trepé sobre él,
presionando mis labios contra su anhelante y expectante boca. Empecé a besarlo y
abrí su boca con mi lengua y lo dejé saborear la más maravillosa acabada en el
mundo. Me alejé y quedó respirando y jadeando, además de lamiéndose los labios.
Me pagó con la más maravillosa sonrisa que haya visto y
jadeando me dijo "Eso fue hermoso, fue fantástico,. Es mi primera vez, nadie me
había hecho eso antes... me encanta... y mis líquidos saben maravilloso.
Gracias, gracias, gracias."
Presioné mi cara contra la suya y lo besé, lo besé, lo besé.
Lo hicimos por unos 10 minutos saboreando sus efluvios y deseando estar dentro
tan profundamente dentro de él como pudiera. Deseaba adentrarme dentro de él y
rodearlo con todo mi ser.
Luego que recuperó su ritmo respiratorio me dio un gran
abrazo y susurró en mi oído, "Randy, te amo un montón, eso fue la más hermosa
cosa que nadie haya hecho por mí. No quiero dejarte nunca y haré cualquier cosa
que desees en el momento que quieras."
"Mi dulce, maravilloso, hermoso, hombre niño, yo siempre
querré complacerte y me haces feliz sólo mirándote gozar con las cosas que yo te
hago!"
Capítulo 3
Daniel se puso sobre mí, posicionándose de modo que su verga
estuviera sobre la mía, mirando profundamente en mis ojos, y con su cara
mostrando su preciosa sonrisa, empezó a deslizarse de arriba abajo. Esto causó
que las más maravillosas sensaciones recorrieran mi cuerpo. Este hermoso
muchacho, mirando profundo en mí, sabiendo que era mi verdadero amor y deseando
hacer nada más que aquello que me complaciera todo el tiempo. Tome su cara y la
acerqué a la mía, empecé a explorar su sensual boca, con mi lengua, adentrándome
tan profundo como pudiera, saboreando los dulces efluvios que tenía para
ofrecerme. Su frotamiento estaba causando que mi pico se agrandara más y más.
Sintió mi reacción y aceleró la velocidad de su movimiento.
Cuando yo ya estaba duro como una roca, me retiré de su boca
y le susurré, "Quiero que me chupes el pico, quiero que saborees mis líquidos,
necesito tu boca alrededor de mi verga, por favor hazme acabar en tu boca y yo
quiero chuparte tu precioso pico y lamer tu hermoso culo mientras me lo chupas."
Con ello la sonrisa le floreció en su cara como un capullo
nuevo "estoy feliz de lo que pides" jadeó "estaba esperando esto desde la
primera vez que te vi."
Se volvió y puso su hermoso culito y sus 15 centímetros de
verga sobre mi cara y empezó a lamerme la punta de mi inflamada verga. Su lengua
lamió aquí y allá de la rajita de la punta de mi verga, buscando mis primeros
líquidos que empezaban a fluir. Arremetió con su lengua la sensitiva cabeza,
lamiendo y pellizcando con sus hermosos dientes. Mirando hacia arriba hacia su
hermoso trasero tambaleando en mi cara, yo no sabía por donde empezar... ese
hermoso culo, esas hermosas bolitas sin pelos, o el oscilante pico, todo ello en
frente de mí.
Decidí que sus desnudas bolitas eran la mejor apuesta. Empecé
a lamer la línea entre ellas y su hermoso y deseado hoyito, recorriendo con mi
lengua ligeramente a lo largo de la línea entre ellos. Esparciendo saliva y
gozando el delicioso olor del muchacho. Alcance con mi boca una de sus bolas y
la succione dentro de mi boca, jugando con ella, chupando y acariciándola con mi
lengua. Agregué la otra, teniendo en mi boca los dulces testículos del muchacho.
Esto causó que gimiera y se retorciera un poco más, a medida que hundía en su
boca toda la longitud de mi pico. Esto hizo que agregara mis propios gemidos,
uniéndome a él y empujando aún más con mis caderas para ayudarlo a que se lo
metiera por completo en su boca. Me moví hasta la suave grieta de su culo,
lamiendo y lubricándola en toda su longitud y, por supuesto, deteniéndome y
tomándome más tiempo en el apretado y arrugado orificio. Empecé a cosquillear
rápidamente el exterior de ese agujero con la punta de mi lengua, sintiéndolo
soltarse y apretarse para ayudarme a entrar aún más en ese lugar. Abrí sus
nalgas y enterré mi nariz tanto como pude, inhalando el éxtasis de mi chico.
Luego mi lengua empujó más adentro buscando los tesoros escondidos.
Durante todo el tiempo, Danny estaba paseándose por toda mi
verga... moviéndose desde la base hasta la punta, arrollando su lengua alrededor
de ella y ensartándosela en lo más profundo de su garganta.
Pude ver que sus bolas se redibujaban y que se construía su
carga, decidí que quería que compartiéramos nuestros orgasmos y me moví hasta su
pico y me la sumergí en la boca. Envolví su verga con mis mejillas y chupé y
empujé como una bomba de succión sin moverme
Mi nariz se hundió en ese sedoso pubis acariciando adelante y
atrás para sentir esa suavidad.
Dany retrocedió sólo por un segundo, lo suficiente para gemir
"Oh, Dios, eso es fantástico... no pares, por favor, no pares!!"
Inmediatamente empecé a bombear con toda mi fuerza.
Acercándome arriba y abajo, chupando hasta el extremo. Pude sentir que estaba
cerca y envolví mi mano alrededor de su saco testicular, acariciando y
apretando, también tirando de él. Él me hacía lo mismo, todo el tiempo, chupando
como una máquina aspiradora volviéndome loco. Mantuvimos este ritmo por unos
tres minutos y no pude mantenerlo por mucha rato, él estaba listo para disparar.
Yo me deslicé su pico hasta el fondo de nuevo, empujando sus 15 cm profundo en
mi garganta y empecé a succionar de nuevo. Gimió, y empujó su pico tan adentro
como pudo. Aceleró sus acciones sobre mí y ambos nos movimos rítmicamente.
Finalmente no pude aguantar más y empecé a disparar chorro tras chorro profundo
en su garganta. Tan pronto como mi primer chorro aterrizó en su boca sentí una
pulsación y empezó a llenarme con la más grande carga de semen que yo haya
recibido nunca antes. Ambos gemimos y nos enterramos nuestras vergas mientras
acabábamos y acabábamos. Después de cinco chorros cada uno nos quedamos en esa
posición por un par de minutos, recuperando nuestras respiraciones y saboreando
nuestros jugos. Retirándose, se volvió y se puso sobre mí, frotando nuestros
blandos picos y sin ninguna palabra, empezó a besarme, abriendo su boca y
compartiendo mi descarga conmigo, hice lo mismo que él. Nuestras espermas se
juntaron, desplazándose una a la boca del otro unas cuatro veces hasta que
tragamos el néctar.
Se retiró de mis labios y jadeando me dijo entrecortado
"GUAU!! Tienes un sabor maravilloso, eso fue fantástico."
"¡Tienes razón hermoso mío, adoro el sabor tuyo, podría comer
eso para siempre!"
"Esta es la primera vez que yo saboree tu acabada, y es
fantástico... algo picante y dulce a la vez", jadeó sonriendo.
Continuamos besándonos por otros cinco minutos, hasta que le
dije, "Danny, quiero estar dentro de ti, quiero sentirte y amarte adentro. Te
prometo que seré suave y que te dañaré."
"Oh, por favor, hazlo, no he soñado con ninguna otra cosa!"
"Ok, date vuelta y ponte de espaldas" le dije y alcancé una
botella de lubricante con base agua y puse algo de ella en mi pulgar e índice.
Me moví hacia debajo de modo que mi cara estaba casi a la altura de su
reblandecida verga. Se la agarré y empecé a acariciarlo en la punta con mis
dedos lubricados, muy suave y lentamente. Gimió y su pico empezó inmediatamente
a levantarse de nuevo.. Cuando estuvo duro, puse un poco más entre mis dedos y
empecé a esparcírselo a todo lo largo de su rigidez.
"Oh, Randy, eso es muy rico... tan fantástico!"
Me mantuve deslizando mis dedos, arriba y abajo a lo largo de
toda vara hasta que quedó cubierta con el lubricante. Estaba en éxtasis,
saltando arriba y abajo, y gimiendo... "Oh, ooh, ohh!"
Manteniendo mis caricias en pico, cambié de posición de modo
que me quedé mirando sus piernas abiertas y puse más lubricante en mi otra mano
y empecé a masajear el rosado rugoso agujero, recorriendo con mi dedo sus bordes
y explorando la entrada. Puse más lubricante y lentamente, aún más lentamente,
empecé a empujar my dedo hacia dentro. Se tensó por un momento y se resbaló
hacia sun interior, luego gimió nuevamente y empujó hacia atrás, metiéndoselo
aún más adentro. Lentamente lo inserté hasta que estuvo completamente dentro y
lo revolví buscando su próstata. Cuando la encontré por primera vez, pensé que
acabaría en ese mismo momento.
Gritó, "AAAAhhh, que fue lo que hiciste, oh Dios, hazlo de
nuevo, por favor."
Lo hice de nuevo y obtuve la misma reacción.
Me reí y le dije "eso, mi amor, es tu punto secreto de
acabar, pudo volverte en mi esclavo amante sólo frotando ese punto, pero planeo
hacértelo con lago más que mis dedos."
Continué soltando su estrecho ano, poniendo dos y luego tres
dedos. Empujaba y se movía todo el tiempo gimiendo, en tanto yo mantenía la
lenta paja que le estaba haciendo a su verga. Retiré mis dedos y le dije que la
mejor manera de hacer esto por primera vez sin dañarlo sería que se sentara en
mi duro pico. Me puse sobre la cama y le pasé el lubricante y que me pusiera un
montón. La tomó y empezó a frotarlo de arriba abajo, lubricando mi duro, duro
pico.
"Es fantástico, se siento muy rico. Bien, date vuelta y
déjame ponerte algo más de esto. No quiero dañarte."
Se volvió y le embadurné el hoyo.
"Bien, hermoso niño-hombre, te mostraré la mejor parte de
estar juntos. Quiero que te agaches sobre mí y te vayas bajando hasta que
sientas mi pico en la entrada, lo mantendré quieto mientras tú te lo ensartas
lentamente."
Se trepó sobre mí con una mirada de excitación y sólo con un
poco de aprehensión; empezó a bajar hasta mi pico. Sentí que lo tocaba con su
agujero y luego, lentamente, se fue bajando hasta que la cabeza estuvo dentro...
hizo una ligera mueca.
"Duele un poquito primero, relájate y de a poco te irás
acostumbrando."
Se detuvo por unos momentos, y continuó bajando lentamente,
centímetro a centímetro, hasta que estaba completamente empalado. Sus dulces
mejillas del culo tocaban los pelos de mis ingles. Tenía una cara de total
sorpresa, estuvo sentado ahí por un minuto.
"Me siento como si estuviera lleno, pero se siente muy rico."
Lentamente empezó a sacárselo hasta que sólo la cabeza estuvo
dentro de él, y luego volvió a ensartárselo.
"Oh, Oh, Oh, Mmmmmmm, eso se siente muy rico, me llenas tan
bien."
Empezó a acelerar sus movimientos, empezando con un bombeo
cada vez más rápido. Le agarré su tiesa verga y empecé a meneársela al mismo
ritmo de sus movimientos. Empecé a empujar con mis caderas para ayudarlo a
metérselo tan adentro como fuera posible.
Más o menos como a la tercera vez que se lo metí, yo podría
decir que le estaba estimulando la próstata porque empezó a chillar, "AHHHHH,
UHHHHH, AHHHHH, OOOOOHHH."
Oh, Dios, era magnífico, esto era por lo que yo esperaba,
esto es lo que yo quería, estar dentro de él, llenándolo de mi amor,
metiéndoselo y sacándoselo. Sabía que no podría aguantar mucho rato dentro de
él. Aceleré ensartándome más en él, tanto como podía, y él, a su vez, aceleró
ese rebotar de arriba abajo.
Ambos gritamos lo suficientemente fuerte como para despertar
a la muerte y empecé a acabar dentro se su caliente y apretado túnel. Cuando
sintió el primer disparo que le inundaba profundo dentro de su cuerpo, se
ensartó aún más y con toda su fuerza. Y él a su vez empezó a acabar disparando
sobre mi cara y mi pecho. Abrí mi boca justo para recibir el primer chorro.
Corrió por mi garganta, causando que yo disparara otras dos veces dentro de ese
apretadísimo túnel.
Cuando finalmente terminamos de acabar, se colapsó hacia
delante., con mi verga aún dentro de él. Se vino a mi cara y me plantó el más
cálido y largo beso que yo haya recibido jamás.
Jadeando y totalmente sin respiración "Oh, oh, oh... Nunca,
nunca antes había sentido esto nunca... es totalmente alucinante. Oh, Randy, te
amo más de lo que nunca te imaginarás."
"Mi hermoso, maravilloso bebé, tu eres la mejor criatura que
yo haya conocido nunca. Estoy feliz de que no te doliera y que te gustara. Lo
podemos cuando tú quieras."
Mi pico ya reblandecido se deslizó fuera de la ya suelta
abertura, y permaneció ahí, tranquilo. Jadeaba y recuperaba el ritmo de su
respiración. Me mantuve besándolo y abrazándolo, dejando que nuestras dos vergas
se resbalaran entrelazándose y que hicieran el amor una a la otra.
Luego de un par de minutos, miró profundamente a mis ojos,
sonrió, dejándome embeberme de esa hermosa cara con sus ojos esmeralda, sin
decir nada sólo mirándonos arrobados.
Me acerqué a su oído y le susurré, "La única otra cosa que
deseo es que me culees tú a mí."
"Cuando recuperes tu fuerza y puedas armar otra gran carga de
ese dulce jugo de muchacho, te quiero dentro de mí, llenándome con tu dulce
crema."
"Tú quieres!, tu quieres que te culee también?"
"Por supuesto querido, lo deseo a muerte, no sabes cuánto."
"Fantástico, no puedo esperar."
Acarició mi cara y empezó a besar mis ojos, nariz, boca,
orejas, cuello, por todas partes.
Empezó a cantar suavemente, "·soy feliz, muy Feliz, muy
FELIIIIIIZ!"
Sólo me reí y aproveché la oportunidad de de meterle un dedo
en el hoyo por última vez, le froté la próstata, una, dos, tres veces.
"AHHHHHHHHH, UGGHHH, OHHHHHH!!!!!"
"Te gusta, eh?"
"SI; SI; SI; SI; SI!!!! Se deslizó a mi lado abrazándome
fuertemente, mirando a mis ojos y sonriendo.
"Este relato es una traducción de una historia escrita originalmente en Inglés y que yo he traducido, --disculpen los localismos de Chile, pero he tratado de ser lo más universal posible--. No conozco el autor porque no se menciona, tampoco respondió mis correos para que me autorizara para publicar la traducción, creo que no es del todo incorrecto que se lo dé a conocer.
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