Lo que empezó como una simple cortesía para servir como guías de una hermosa y desconocida chica, terminó como un sensacional trío con placeres al límite.
Terminaba una semana más y no estaba dispuesta a pasar el fin de semana sin hacer realidad uno de mis tantos caprichos. Tenía mi víctima seleccionada y podía hacer con ella lo que se me antojara, y algo se me ocurrió…