Me recostó sobre el sillón y abrió por completo mi bata, sus manos comenzaron a recorrer mi cuerpo desde mis tetas hasta llegar a mi tanga la cual fue bajando poco a poco hasta quitármela por completo.
Ese día Juan me había comentado que saldría con sus compañeros de trabajo a divertirse, juerga segura me dije, así que opte por hacer lo mismo, claro que a mi muy personal manera, sabiendo que Juan no tendría inconveniente alguno en que yo diera rien...
La experiencia que vivimos había sido por demás placentera, por eso decidimos hacerlo nuevamente, la pregunta ahora era ¿Con quien?, yo tenia en mente uno que otro candidato, solo faltaba la aprobación de Claudia.