Me encantaba que mi cuñado me llenase la boca con su polla, estaba en la gloria a pesar de lo que se tenía que abrir mi mandíbula para dejar paso a aquel rabo. Estaba en el séptimo cielo, pero quería probar algo más.
Tercera parte del relato "¿No quieres leche?", en la que Dani se las ingenia para comerle la polla a su colega hetero tras la negativa de su padre a tener más sexo con él.
Padre e hijo se comparan el tamaño de sus pollas al coincidir en el baño, lo que desencadena que el hijo acabe teniendo fijación por la polla de su padre.
He sonreído. Vivir tu vida tal y como quieres vivirla… parece una obviedad, parece algo sencillo… pero hay tanta gente que no logra hacerlo. ¿Existe un sentimiento que produzca mayor frustración que sentir que estás atrapado en el conformismo de una ...
-Mucho mejor –respondí-, no sé por qué te habías puesto tan lejos.
-Hombre, no quería que me malinterpretases una vez más… -dijo él con ironía.
-Tranquilo, esta noche hay algo que me ha quedado muy claro…
-¿Ah sí? ¿El qué?
-Pues eso… que la inten...
No estábamos saliendo, pero había algo entre nosotros… y estaba allí, conmigo, en la boda de mi padre. Y todo el mundo lo sabía, o se lo imaginaba, ¿y qué? Quedaban muy lejos las horas que pasé escribiendo lo mucho que me jodía sentir deseo por un ho...
Ariadna se despidió de ellos y nos alejamos caminando hasta la parada de metro más cercana. Ni siquiera me despedí de Dani, no tenía ganas de volver a mirarle a la cara, ni siquiera de hablar con él. Su sola presencia despertaba la peor de mis partes...
Graham me proponía una especie de rollo con derecho a algo más a la larga, mientras el sexo no sería en exclusiva, ni tendríamos que rendirnos cuentas. Durante aquella comida no llegué a plantearme realmente si era aquello lo que esperaba de mi vida....
Casi no me atrevía a acariciarle, desconfiaba incluso de que estuviese allí. Sentía que si le tocaba desaparecería. Es lo que tienen los rollos, se cuelan en tu vida, te transportan a la cumbre del placer instantáneo y luego… y luego no queda nada. S...
Las llaves girando en la cerradura, el tintineo del llavero de los Simpson de Carlos. Mi estómago se ha removido. Después de 2 meses, 60 días, 1.440 horas, 86.400 minutos, 5.184.000 segundos de añoranza, Carlos volvía a estar junto a mí.
hoy Barcelona es otra, como mi puta vida, que cada día es una u otra y ya no sé dónde estoy ni adónde voy. Estoy en obras permanentes, en estado de regeneración continua. Barcelona es como yo… un follón, pero ¿a qué somos fantásticos? Ven, descúbreno...
Cuando he salido del gimnasio, la amenazadora tormenta de problemas que se cernía sobre mí ha vuelto a descargar en un sonoro chaparrón… la llamada de Dani ha roto el delicado equilibrio mental que he estado construyendo en la tranquilidad del jacuzz...
Hay noches en las que los planes se tuercen hasta tal punto que es mejor salir corriendo. ¿Será Dani mejor o peor de lo que Juan se imaginaba? Una fiesta que dio para mucho...
En la fiesta de estreno de la nueva imagen del bufete Juan tendrá una importante conversación con su padre, que acabará con un precipitado final. De camino a la fiesta a la que le ha invitando Dani, Juan no dejará de pensar en lo sucedido.
Juan empieza a sufrir el extraño efecto Dani. Con su hermano en Argentina, compartiendo piso con Toni en una situación de lo menos agradable... ¿las cosas podrían ir peor?
Juan tiene un nuevo juguete, Dani, por lo que se permite el lujo de rechazar al irresistible Graham Newey. Y por lo que parece, Dani va a ser un juguete sin instrucciones de uso. En casa, la tensión con Toni se palpa en el ambiente.
Sin habituarse aún a la ausencia de Carlos y encadenando decepciones con Graham, Juan decide salir de marcha con sus amigos. Y cuando alguien como Juan busca algo o a alguien, está claro que lo encuentra.
Juan acompaña a Carlos al aeropuerto. Nadamás despedirse de él, ya empieza a echarle de menos. Sin Carlos, Juan estará avocado a cometer viejos errores, entre ellos, Graham Newey.
De compras por el centro Juan se encontrará en mitad de un Zara a Natalia, un reencuentro de lo más indeseado. Pero no es lo que más preocupa a Juan, la marcha de su hermano a Argentina es inminente...
Año nuevo, vida... ¿nueva? La vuelta al trabajo, con alguna sorpresa, la vuelta a la realidad, etc. Y al final el día, Carlos le anunciará a su hermanito sus planes laborales a corto plazo...
La última entrega del Fin de Año de 2003. Tras las campanadas la noche terminará en casa de Graham. A la mañana siguiente, el aterrizaje no será tan agradable.
La noche continúa. Juan entrará en el nuevo año junto a un especialmente interesado Graham Newey, que no se detendrá hasta lograr llevarle a un lugar más... tranquilo.
Justo antes de la cena de Nochebuena Carlos descubrirá aterrorizado que tiene un problema con una parte de su vestuario, su hermano Juan estará allí para ayudarle...
En su último día de trabajo antes de las vacaciones, Juan tendrá una última reunión con Graham. De vuelta a casa un breve encuentro con Toni que volverá a dejar las cosas como estaban.
Tras su conversación con Ariadna, Juan vuelve a casa y se da cuenta que había olvidado que Toni se mudaba esa misma tarde. Juan le ayudará en el más amplio sentido de la palabra a sentirse cómodo en su nueva casa...
Carlos finalmente rodea al tema Graham aunque todo parece indicar que la cosa no quedará ahí. De vuelta a casa, una cena con Rosa nos dará una visión algo distinta de Juan.
Juan parece obviar lo sucedido con Natalia mientras se deja llevar por el ritmo de su propia vida. En una tarde de compras con su hermanito, Juan descubrirá que Carlos parece guardar un secreto.