Subimos los tres en el ascensor, las dos rojas como un tomate, pero excitadas, pues se les veía una cara de zorras impresionante, una vez dentro de la casa de mi perra, nos dirigimos a la habitación donde la dejamos atada
Empezó a meterse las dos zanahorias a la vez, y yo me iba a ir, pero me entraron ganas de mear, y como no le dije, “mira puta te voy hacer lo mismo que a tus dos zorras amigas” y en medio del cuarto me mee en su cuerpo, cosa que ella acepto sin rech...
De camino al ascensor la note inquieta y tocándose por encima de la ropa, yo me reí interiormente y le pregunte que le pasaba, ella solo me dijo que le parecía que había sudado mucho, pues se sentía como mojada.
Ya en el ascensor, y frente al espe...