hola tengo 33 años, me gusta mucho las mujeres casadas, las timidas, las calladas, me gusta el sexo y soy muy apasionado al cunilinguis o sexo oral, me gustaria una dama ardiente por dentro y timida por fuera. soy fuego soy pecado.
toque aquello dejo marcado en mi una gran huella, algo que hizo de mi lo que soy ahora, un adicto por las mujeres casadas, del sexo oral y anal, un adicto por las mujeres de gran trasero.
Ella en verdad sabía que tenía buenos senos, y buenas nalgas, aprendió que era una hembra muy solicitada, y que fácilmente podía tener al hombre que deseaba.
Mi madre tenía un chochito precioso, de una hembra cachonda, Su vello era ralo, estaba bien cuidado, formando un perfecto triángulo, y bien afeitado, dejando ver perfectamente los labios. Era lo que podía adivinarse al ver el bulto que le formaba su ...
Mi madre ladeó ligeramente su cuerpo para que mi tío disfrutara de su perfil desnudo, de sus largas piernas, de la curva abierta que dibujaba su trasero. Colocó las manos tras la cabeza y se estiró excitada.
Mi tío, con mucha apetencia lamió y mordió por largo tiempo los hermosos senos que ahora tenía a su disposición, mientras mi madre dejaba escapar muchos gemidos sin importarle ser escuchada por alguien
Mi madre era muy formal al vestir, gustaba de usar vestidos enterizos llenos de botones en la parte delantera que cierren hasta la altura de su cuello, ella era de piel blanca, de cabello castaño ondeado y de labios muy rosados, como de una niña, era...
El viejo mecánico no supo valorar a su joven esposa, siempre le decía que para lo único que ella servía era para abrir las piernas. Ella siempre recordó esas palabras, así que se entregó, como la puta que siempre le dijo su esposo que era, a un extra...
El esposo que estaba a mil con todo esto, y casi nada ebrio, al notar el estado de la dama, la tocaba disimuladamente sus nalgas, esto fue un acuerdo entre nosotros con el fin de hacer creer a la dama que esto era producto del licor.
Ella con los ojos emblanquecidos solo miraba al vacío, mordía los labios y sacaba la lengüita para mojarse los labios, se retorcía al sentir el ingreso de mi pene, era una fiesta de sexo,
Aquella situación me ponía completamente a mil, ya que por un lado, estaba con una dama casada, con una esposa completamente “fiel” para su esposo, y por el otro, estaba descubriendo a una casada que en algún momento disfrutó el sexo con otro.
ummm que rara sensación no se si fue el licor, no sé si fue la rapidez con la que sentí esta nueva sensación fue de tal manera que, me sentí desvanecer
Ya para esto mi putita me había contado que su esposo era un tipo muy timorato que no reaccionaba ante nada ni nadie, que si alguien le faltaba el respeto a su esposa delante de su marido éste lo único que hacia era desquitarse con ella.
Recordé que hubo mujeres en mi vida, que estaban cansadas de ser tratadas con cariño, damas muy decentes que pedían a gritos ser tratadas como putillas, damas que necesitaban sentirse sumisa ante la voz de un hombre que les ordene que hacer.
Al final pensé que Dios había escuchado mis ruegos y que por fin mi vida volvería a transitar por la misma rutina que había tenido hasta que apareció Alex con más sadismo que nunca.
Aquella mujer casada me dijo “lo siento es que mi esposo es una persona que castiga mucho a Luis, y lo peor es que viene mareado a casa y me obliga a tener relaciones delante del niño”.
El Lunes he conversado con una amiga sobre lo acontecido y me dijo que eso no es violación y que no lo puedo denunciar a este hermano que abuso de mi necesidad de ser amada.
Soy como toda peruana recatada y muy moderada, llena de temores y muy pegada al evangelio, pero el abuso de mi confianza mientras mi marido estaba en la iglesia.