De tenerte enfrente de mí, desnudo, mostrándome esas formas diabólicas de sensual perfección no se que haría. No sabría a que atinar. Me quedaría horas embobada, mirándote, contemplándote y en fin, sumando todos los sustantivos que se me ocurran. Porque para escribir de ti hay que ser Neruda y yo de Neruda tengo bien poco.
Realmente existes? es que no deberías existir. Es una falta de respeto que exista y respire una criatura con tu forma. Eres una estatua, un monumento al arte exquisito de ser hombre. Al estilo más erótico de llevar ropa y quitársela. A la sublime espalda que me roba el aliento y me moja las bragas. Eres un ángel con mirada de demonio y de amante. Eres un triángulo sublime de hombre-cuerpo-sexo. Eres como pecar. Como atentar contra algo demasiado puro y perfecto.
Mataría por pasar una noche perdida entre tu cuerpo de acero y despertar amarrada a tu espalda de oro. Por hundirme -un minuto al menos- en tu olor dulce, salvaje, exótico y caníbal. Por vender el alma con tal de robar un beso mojado tuyo, pasar la lengua por tu cuello y chuparte hasta lo que no tienes.
Algunos dicen que cuando una mujer te quita tu marido la mejor revancha es dejar que se quede con él. Sabias palabras, definitivamente no hay mal que por bien no venga.
Es imposible describir el amor, la pasión, el deseo, las ganas salvajes y animales, la sensación de que vas a morirte en ese mismo instante o que estas naciendo a través de esa vagina que te proporciona tanto placer.
Todavía tengo casi todos los dientes, casi todos mis cabellos y poquísimas canas. Puedo hacer y deshacer el amor, trepar una escalera de dos en dos y correr cuarenta metros detrás del omnibus, o sea que no debería sentirme viejo. Pero el grave proble...
...el primer collar debes coserlo a un elástico o un liguero, formando una especie de tanga en la que el collar se meta entre tus labios vaginales y en el culo...
Ella sentía como si la bombardeara una M60 en su vagina, tan intenso era el movimiento, tan profundo, mucho más allá de lo que había estado hombre alguno. Era delicioso todo su peso oprimiéndola sin asfixiarla, dándole ese calor interno y externo y e...
Me levantó la camisola de dormir hasta la altura del cuello, enardecido, gritando que era suya, que era su mujer, su propiedad y otras sandeces más que seguro en sano juicio no diría.
Cuando estés excitada de verdad y tu coño este húmedo y caliente mete un bombón en la vagina y continúa masturbándote. Al poco el calor de tu excitación derretirá chocolate y comenzará a salir mezclándose con tus fluidos y manchándote los dedos. Así ...
Una corta pero intensa aventura buscando una película porno, luego una sesión de autosatisfacción muy original. Dos pruebas en una como la sumisa de Vudu Blanco.
Acerca de mis relatos y un poco sobre mi misma. Esta es mi publicación No. 62 cuando cumplo un año como escritora en esta página. Respuestas y agradecimientos.
Ya no había marcha atrás, ésta era la oportunidad que Sebastián siempre había esperado para tirarse a Juana. Pulsó ON en la filmadora y se preparó para la diversión, para comerse a la primera mujer de verdad de su vida.