Busco la originalidad en el anquilosado género del relato erótico. Es por eso que no me prodigo en este género: si no saco algo aunque sea ligeramente novedoso, no lo publico.
El Diablo es experto en dar lo que queremos sin ser exactamente lo que nos conviene. ¿Y si alguien deseara un pene de tamaño ajustable? ¿Y si una mujer hiciera música con el sexo?