Yamira Malob quería ser actriz. No tenía definido el género que le gustaba interpretar ya que no tenía experiencia ni había estudiado arte dramático ni cosa parecida. Buscaba una oportunidad de probar sus dotes.
Detectadas las necesidades de Cintia, como se vio en el capítulo anterior, el sicólogo llamó a Plinio y lo puso al tanto de los acontecimientos. Esta historia está dedicada a Sifaxnumida
Le hubiese gustado agradecer a su sicólogo lo que había hecho por ella, pero como esclava no podía tener contacto con el exterior. Todas las noches rezaba una oración de agradecimiento.