Sergio y sus padres deciden regresar a casa para continuar ahí con sus aventuras incestuosas contando con el resto de la familia.
(Serie de temática bisex)
Dos hermanos se ponen muy ardientes al descubrir unas fotos pornográficas de su madre.
(Aunque la temática del relato es gay, la de la serie será bisexual)
Casi sesenta personas esperaban completamente desnudas y encerradas en una jaula de hierro forjado colocada a la intemperie a que los verdugos viniesen a asesinarlos.
Me han meado en la boca y he comido excrementos del culo de tipos sucios y grasientos… me han dado por el culo varios tipos en una noche, uno detrás de otro, sin dejarme descansar un minuto… han acabado en mi cara, me han pegado…
Podía tocar a su madre como deseaba hacerlo: la acariciaba el trasero y podía explorar por debajo del vestido y por debajo de las bragas. Podía acariciar sus pechos, podía quitarle el vestido y tenerlos en la mano y en la boca.
Espero que disculpéis que tome mi desayuno mientras hablamos — dijo señalando a la muchacha entre sus piernas — y si os apetece podéis probar vos también. No encontraréis un semen más exquisito que el mío…
En la tierra encontrarás a una legión de hombres deseando hacérselo contigo ¡Pero si eres la fantasía favorita de cualquier gay! Eres enorme, peludo, y tienes un miembro descomunal…
Colocados de lado Asmodeus metía y sacaba su pene del interior de su agujero. Sus manos palpaban hacia delante acariciándole el miembro y los testículos y su cara se acercaba por detrás a la cara del profesor buscando una lengua con la que jugar.
El miembro mayor de lo normal de aquel hombre penetró por el recto en toda su longitud y grosor sin problema ninguno. Ahora la Duquesa tenía un pene alojado en su vagina y otro, mucho más grande, en su recto.
Si se hubiera quedado en su finca de la selva estaría ahora masturbándose frente a una película pornográfica, con chicas sonrientes desnudas y haciendo cosas increíbles, quizá con algún juguete metido en el recto.
El verdugo procedió, quitándole la camiseta a Ryder, luego
hizo que se pusiera de espaladas contra la pared y colocó el hierro en el fuego. Cuando consideró que estaba ya lo suficientemente caliente se lo aplicó a la espalda.