Lo peor de los complejos de inferioridad es que los tienen las personas equivocadas, sin embargo, los hombres casados son horriblemente aburridos cuando son buenos maridos y abobinablemente presumidos cuan no lo son
De pronto unas lágrimas surgieron de sus verdes ojos y las dejó rodar por las mejillas tersas. No lograba, por mucho que lo deseaba, quitarse de la mente la cara de aquel hombre que tanto había significado en su vida desde las Navidades pasadas.
¡Qué hermoso me pareciste cuando llegaste al pueblo y bajaste de aquel gran tren eléctrico que nunca paraba en la estación! ¡Y en olor de multitud! Alto, fastuoso en tu traje gris de corte elegante, camisa de seda blanca y corbata azul eléctrico.
Re...
Los hombres, como regla general, no somos malas personas, egoísta tal vez, posesivos, sí, ruines no. Nos gustan las mujeres como nada en el mundo. Las buscamos frenéticamente para compartir con ellas nuestras creencias, nuestras vidas, ilusiones y am...
Cristina Salazar Romero abrió la puerta de la calle de su casa. Ante ella apareció un hombre mayor, bastante alto, delgado y muy elegante. Le calculó, a primera vista, unos cincuenta años. Le impactó su presencia, el aspecto varonil, el donaire de ho...
Tomó una rápida ducha pero no se vistió, sólo se puso encima un camisón semitranspa-rente y descalza salió de la alcoba. Encontró a Ricardo viendo televisión. Había cambiado la ropa anterior por otra más informal. Calzaba zapatillas y una de ellas ba...
Dos días y tres noches estuvimos Elisa y yo encerrados en la habitación, solos, amándonos intensamente mañana, tarde y noche. Sólo salíamos a almorzar, a cenar y a bailar un poco, para desentumecernos y estirar las piernas porque, unas veces ella, ot...
Acababa de bajar del avión 787 procedente de Canarias. Sólo iba a pasar cinco días con los compañeros de la célula 11. De pronto alguien tropezó conmigo, era una joven más alta que yo que llevaba gafas oscuras de cristales al aire, moderna. Fijó sus ...
Tac, tac, tac, Siempre igual, todas las mañanas y a la misma hora, aquellos golpes de un bastón a intervalos sobre el techo de mi casa, suaves, inseguros, dirigiéndose hacia la puerta de salida. Esta se cierra y una voz de mujer que dice algo a alg...
Deberías de hacer un acto de contrición ante Dios, nuestro Señor, porque Él también perdona a las alimañas inmundas como tú, pero has de mostrar arrepentimiento verdadero ¡Sólo el Señor o las almas puras te salvará de tu miserable existencia, Ernesto...
Carles está en Barcelona, ya no tiene esperanza de recuperar a su hija y marcha desolado rumbo a Kaiserlautern. Vanesa, por su parte, no deja de pensar en el catalán. Quiere volver a verlo porque es su razón de ser y, con sus amigos, regresa a Aleman...
Un hombre solitario, veterano de la vida y una mujer recién salida a ella, alegre y dinámica, se encuentra por primera vez en un acontecimiento internacional grandioso. Ambos se gustan, se buscan, desean estar juntos. El escenario es el Mundial de Al...