De como encontre a una joven que conoci desde niña y me permitio revivir los momentos que su madre supo brindarme, entendiendo que lo que se hereda no se Hurta.
este relato fue escrito hace ya muchos meses atras trata de la confianza y el amor que ha permitido a mi mujer y a mi llevar nuestras relaciones a un punto donde alcanzamos nuestros orgasmos juntos porque sabemos lo que queremos y hasta donde podemos...
Quiero decirles que por lo apretado del tiempo solo inciare los detalles de lo que me sucedió cuando decidimos con mi mujer ir a un paseo con su familia en pleno.
Ya les he narrado que con mi suegra hemos tenido ya varios encuentros uno mas intenso que otro, hoy nuestra relación se hace cada vez mas estrecha, poco a poco se nos hace mas difícil ocultar lo que sentimos.
Como es que tuve que lidiar con el dilema de atender y proporcionar goce a mi ahijada y a mi sobrino con su mejor amigo en un solo día, mucha emoción y poca fuerza.
Luego de terminar mi relación con mi mujer visite a su hermana y pude comprobar que teniamos muchas cosas en comun incluso las mismas fantasias sexuales que acordamos hacer realidad.
Una tarde observando a mi sobrino, pude comprobar sus inclinaciones y me enetere que era un asiduo observador de mis hazañas con su abuela y su tia y la amiga de su tia, por lo que para guardar el secreto permiti que pruebe de mi cosecha.
Despues de muchisimos años me encuentro con quien se nego a
entregarme su virginidad, y hoy cometía el desliz de hacer el amor por la vieja amistad y viejo amor.
Al paso de los años encontre la forma de innovar para hacer de las relaciones con mi mujer mas interesantes y acabar con la monotonia que el tiempo genera.
Cuando estaba en lo mejor del sexo oral con mi suegra; mi mujer nos pillo y su mamá se vio obligada a decidir, y aceptarme oficialmente como su amante ante mi mujer, quien acepto nuestra relación con la condición de espiarnos cuando lo haciamos.