La juvenil, dura y ardiente verga era albergada por la rica y caliente vulva de doña Susy mientras el dedo índice, previamente ensalivado iba profanando aquel agujero que invitaba a la perversión...
Acababa de cumplir 38 años, se sentía más sexy, más guapa y más deseada que antes; ahora sólo deseaba sentirse poseída y penetrada por una virilidad que la llenara, imaginaba en su caliente mente lo que podía pasar en la tarde después de la comida, p...
Era el hombre más apuesto que había conocido en los últimos años; su porte de caballero y pulcritud en el vestir y el trato la derretía... le envió mensajes sugerentes, tan sutiles como candentes... era cuestión de tiempo
Nadie imaginaba lo que sus ojos veían; ahí, en el lecho nupcial, su bella esposa era ardientemente poseída. Sus sentimientos eran una mezcla de celos y furia, pero contra su deseo, una dura erección crecía con fuerza desmedida en su entrepierna. Los ...
El lecho nupcial era el testigo perfecto de aquella desenfrenada y pasional entrega. Los gemidos de placer y las palabras, que rayaban en la vulgaridad, llenaban el espacio donde noche antes Carlos, su marido, sólo dormía plácidamente a su lado. Hoy ...
La juventud de Raúl no podía pasar desapercibida para ella. Trabajando en la casa de al lado todos los días despertaba en ella los pensamientos más sucios y calientes; pero hoy lo tenía en su propia casa, frente a ella, con su juvenil y musculoso cue...
Era el momeo adecuado, la calentura de la abstinencia en que Carlos, su marido, la tenía no era para menos; y ahí ban ellos: los dos chicos, calientes, potentes y dispuestos a cogerla. Manuel y "el chino" con las dos vergas duras, ya sin recato algun...
No era su primera vez con dos al mismo tiempo, pero ahora tenía dos vergas jóvenes y dispuestas para lo que ella mandara y ordenara. Era la dueña de la situación, dominante pero deseosa y ardiente y dispuesta también para complacerlos en lo que quisi...
El vestido rojo se pegaba prácticamente a cada centímetro de su cuerpo dibujando perfectamente y palmo a palmo su sinuosa y apetitosa figura. Su vestido llegaba un poco más arriba de sus rodillas, a cada paso que daba se notaba claramente un par de p...
Esa noche mi esposa había elegido, para vestirse, algo muy fresco. Era una noche cálida, por lo que se puso una minifalda azul de tela muy suave, zapatillas del mismo color sin medias y una blusa sin mangas, para variar no quiso llevar brassier
Susy se sentó junto a nosotros, y al hacerlo la bata subió aún más dejando ver sus hermosas y bien torneadas piernas. Sus finos y descalzos pies, se cruzaron unos a otros, dejando ver su roja tanga que apenas cubría su triángulo perfectamente depilad...
La reaparición de Susy, casi me corta la “borrachera”, jamás pensé que ella fuera a regresar así, vestida, casi desvestida, era imposible quitarle la vista, definitivamente era obvio que estaba decidida: Un bata semitransparente, roja, de una sola ca...
las manos del viejo Margarito se deslizaban en sus senos por encima de la suave tela del vestido en el cual Susy se había enfundado, acariciando suavemente cada uno de ellos, y luego recorrían su figura sinuosa, desde el inicio de sus axilas hasta la...
- ¿Y su marido? Volvió a preguntar don Margarito, esta vez un poco más temeroso.
- Mi marido está de viaje, dijo ella, por eso pospuse la comida hasta hoy, iba a salir el lunes pero le cambiaron la fecha para hoy. Estoy sola
Margarito se sintió gratamente sorprendido, cuando antes de dejarla en la escuela de su niña; Susy, con un acento dulce y cachondo lo invitaba a desayunar en la casa de ella... al fin estarían solos, sin comensales, sin meseros ... solos ellos dos...
La parte baja del negligé rojo solamente se hizo hacia arriba descansando en la espalda baja de mamá, para dejar todo el espacio libre de sus nalgas y poder ser disfrutada a plenitud
Lo recuerdo perfectamente como si fuera ayer, ahí estaba ella, en cuatro, con las nalgas al aire, al filo de la cama, con la cabeza clavada en las sábanas, Roberto entraba y salía de mi madre como poseído.
Quise buscar un complice, era el, mi mejor amigo, mario... lo que nunca espere es que esa misma noche el disfrutara de las mieles del sexo...la monto salvajemente mientras ella gemia.