Es una locura tener relaciones con madre e hija, pero a la vez es una delicia, porque en una encuentro el placer de una mujer madura y en la otra todo el impetu de su juventud...
Esta relación con mi vecinita se ha convertido en un calvario, ha cambiado mi vida y mi comportamiento, pero lo volvería a vivir otra vez, aún en contra de mis valores.
Las cosas han ido sucediendo así, he perdido la cabeza por esta criatura,no se si me arrepiento o la necesito cada día mas, me enloquese su carita y ese menudo cuerpecito...