¡Ahora me acuerdo lo que hicimos con tu abuelo! ¿Te acuerdas que a veces nos daba remordimiento? ¡No hay piernas que no se abran ni culos que no se dilaten!
Es hora que te confirme que al final de cada sesión…, poníamos en práctica lo que contaba, lo que inventaba o lo que imaginaba. ¡Y yo tengo mi versión!
Lo que te imaginas que sucedió entre el tipo y yo…, es justamente como lo imaginas. Más adelante te daré mi versión de los hechos; por ahora continúo con lo que me contaba el tipo.
El tipo me cuenta como una mujer madura, su profesora, lo “sedujo” cuando él tenía unos 20 años. Yo me pregunto, Katya, ¿estará justificando lo que pretende de mí?
Perdona los paréntesis que me impongo, pero como soy víctima de mi propio deseo, me cuesta transmitirte lo que me cuenta el que se apropió de mi voluntad. Ya sabrás por qué.
Perdona los paréntesis que me impongo, pero como soy víctima de mi propio deseo, me cuesta transmitirte lo que me cuenta el que se apropió de mi voluntad. Ya sabrás por qué.
Me parece que se está acercando el desenlace, por lo menos de mi parte… ¿Entiendes, no? Me siento tan tironeada entre el placer y el deber, que no sé hasta cuando podré aguantar… sin prescindir de él.
Este relato venció todos mis escrúpulos, Katya. Ni te imaginas lo que pasó luego…, bueno, tú me conoces… Más adelante te contaré y perdona por el suspenso.
¡Es la locura Katya, no puedo parar! ¡Este tipo me está volviendo loca! Antes que termine, pienso en cual será el siguiente. ¡Y ya tengo una doble vida!
Perdóname, no quiero hacerme la misteriosa, pero en todas estas semanas no sabía como explicarte lo que pasó… y no te lo explicaré ahora! Pero sigo contándote los pormenores de este “paciente” y como yo deseaba, cada vez más, ser una de las protagoni...
Empieza a insinuarme algunas cosas por las que sospecho que tiene el propósito concretar alguno de sus relatos conmigo. Pero no puedo cortarla aquí. ¡Quiero saber hasta donde llega!
Esta es la séptima sesión y no sé cuanto tiempo más voy a poder aguantar. Por lo que cuenta, su forma de tratar a las mujeres en el momento del coito, es entre ingenua y perversa. Me intriga y me inquieta. ¿Cuál será el desenlace?
Y la temperatura va en aumento ¡Mí temperatura es la que aumenta! Creo que el tipo se ha dado cuenta, por eso pretende hacerse el reservado, aunque lo estimulo para que sea más “explícito”.
Él me cuenta sus encuentros sexuales con palabras cada vez más guarras, y comienzo a creer que se está dando cuenta de mis propias sensaciones y deseos. ¡No sabes cuánto me cuesta mantenerme impasible!
Katia, en este momento yo estaba completamente enganchada, y sus “aventuras” se elevaban permanentemente de temperatura, con mi beneplácito, como podrás suponer.
Una terapia excitante. Katia, te cuento esto porque no lo puedo creer. Ni en mis sueños mas disparatados podría haberme ocurrido una cosa así. Tú sabes que en esta profesión aparecen los bichos más raros, pero hasta el momento jamás me había involucr...
Luego de aquella maravillosa noche en que “celebramos” el triunfo del torneo de voley, la vida para Myriam y Bruno cambió totalmente. Y mi fundamental contribución a que fuera así, fue generosamente compensada.
El debut con mi abuelo era una etapa superada. Mi objetivo seguía siendo Bruno, el hermano de mi amiga Myriam pero, ¡oh!, el destino me tenía preparada otra golosina…