Una abogada que creyendo tener ganado un caso muy simple, pagará cara su soberbia, cayendo en sus propias redes gracias a la habilidad del abogado de sus sueños.
Ser maestro rural en una escuelita perdida en la mitad de aquel campo interminable le estaba resultando difícil. Los niños venían a estudiar desde varios kilómetros a la redonda: algunos caminando, otros a caballo, otros en algún tipo de transporte…
Durante toda mi vida había soñado con este día. Mi sueño de ser azotada se cumpliría por fin, y las mariposas revoloteaban en mi estómago mientras se hacía la hora de la cita con Alberto.
Cristina es la altiva mujer a la que todo dominante quisiera poner en su lugar. ¿Sería tan fácil? No será una tarea simple lidiar con una mujer con la frente muy alta, la lengua muy alta y la falda... muy corta!