Juan echó un ojo alrededor del corro. Rita reía nerviosamente. “Pablo, sácale las bragas a Rita.” Bien, ahora iba en serio. “No vale,” se opuso Rita. “Él me tendrá que quitar mis pantalones primero.” Alguien dijo: “Todo lo mejor.” Otro dijo: “Todo es...
Lo brindo al género femenino, a todas las mujeres fieles a esos individuos egoistas y exigentes que dan todo por adquirido, que desatienden y se permiten ser infieles a sus mujeres, sin aceptar la recíproca.
Esa noche mi hermana descargó conmigo años de lujuria retenida, fue un maratón de sexo. Durante ese viaje celebramos nuestro festival de amor, pensando en nuestro pasado, Lisa había asumido y recordaba que en fin de cuentas, yo había sido su primer ...
Entre la rajita de Jenny y mi polla no quedaba más que su fina y reducida braguita, por cierto ya bastante empapada. Rina escandalizada protestó: -Por Dios, Jenny ¿Qué haces?
Cuando vi este superdotado hombre de color masturbándose, no dudé en que debía hacerlo mío por lo menos una vez. Una bella historia ilustrada que termina como una bella sinfonía.