Los hombres del siglo XXII eran esclavos por naturaleza. No
estaban forzados sino avasallados. Fisiológicamente y culturalmente hacían lo que siempre habían deseado...
El mejor ejemplar de marido es el cornudo y sodomizado. Al principio rinden poco. Ponen cara de superados. Luego de un tiempo de esclavitud alcanzan el máximo rendimiento. Dan la mejor calidad y cantidad de leche.
Muchas veces me han preguntado como obtuve esta personalidad femenina tan dominante y adquirí el arte de esclavizar a los hombres. No es lo mismo esclavizar a un hombre que sacarse una foto azotándolo. Yo no tengo fotos de mis esclavos.
Ante la mirada horrorizada de Mufy y July me acerqué a la polla durísima del cadáver y chupé esa leche tibia que era mi trofeo. Me la bebí toda antes que se enfriara.
Carlos se se habia corrido junto conmigo en el momento de expirar. Chupé su lecche sabrosa antes que se enfríe ante la mirada horrorizada de mis maridos.
Este verano puse en práctica mi antiguo deseo de someter a mi suegra y anexarla a mi corte de esclavos. Ella era una buena ama de casa y me vendría bien dirigiendo la mía.
Se quedó solo en la calle humillado, seco sin jugos y devorado en su orgullo en su machismo y en su personalidad. practicamente era un insecto pisoteado por mis botas y mi personalidad superior.
He convertido a mi maridop en un perro total. Pero no esos perros fingidos de las pagimas de BDSM. Este es un perro de verdad. Llevo muchos años dominando hombres.