Cerca de la puerta vi a un hombre alto, fuerte, de cara cuadrada y pelo muy corto, llevaba unas gafas metálicas y hacía rato que no me quitaba los ojos de encima, lo miré suplicante, y vi que poco a poco se abría paso a empujones entre la gente para ...
---No seas tonta, ¡si tu también lo quieres! ---dijo Fernando volviendo a abrazarla---
Ana se deshacía nerviosa, se daba cuenta que esto se le iba de las manos. Había sido una ingenua permitiendo la entrada a su casa a un extraño y ahora no sabía qu...