Las comparaciones en mi mente se hicieron inevitables porque no lograba explicarme lo que estaba sucediendo. Hacerle el amor a Yuleisi y hacérselo a ella eran dos experiencias diametralmente opuesta.s pero en el mismo grado placenteras
Acaricio mis piernas y las recorría con su lengua, las besaba y se frotaba los senos contra ellas. Se incorporo y me beso, su lengua y la mía se movían como 2 serpientes librando una fiera batalla, yo acariciaba sus nalgas, besaba su cuello, sus pech...
Cuando mis dedos muy delicados y muy blancos, tocaron su piel sentí un salto en el pecho, mi corazón latía muy acelerado, y aunque aquello me parecía algo grosero y sin forma, no el rollito, sino la situación, me excitaba mucho. Le acaricie la panza ...
Por los ruidos que hacía, Mábel se dio cuenta de que se estaba quitando las ropas antes de unirse nuevamente a ella. Cuando se tumbó en la cama el viejo y usado colchón lleno de bultos se hundió bajo el peso adicional. Carlos, sin prisas, subió poco ...
Simplemente me cautivò, me hizo perder la razòn y eso que no estaba sòlo...pero nada se compara a ella, ni clara, mi novia, ni nadie...sòlo tengo pasiòn para cecilia.