- Otra vez estamos con lo mismo, CARLA. – dijo furioso
- No lo puedo evitar, nací chico, pienso como chico y seguiré siendo un chico. – contesté airado.
- Todo se andará, de momento ya tienes nombre de chica y algo más. –dijo irónicamente.
- ¿Miguel, notas la hinchazón que tienen mis pezones? – pregunté
- Es cierto, los tienes bastantes hinchados, ¿te duelen?
- Bastante, apenas me rozo, siento el dolor. – respondí
- Puede que sea por tanto tiempo durmiendo, tres días son demasiado...
- Estoy cabreado contigo, cuando vas a aprender que tú eres mi esclavo, y solo debes obedecerme en todo lo que yo te diga, te guste o no te guste. – dijo furioso sin apartar su vista de mí.
Qué os parece mi nueva adquisición, viene del cuartel de servir a la patria. – mientras decía estas palabras acercó su mano a mi culo y tanteó el consolador –
Me acerque a un camionero que paro a repostar y pregunte si me hacia el favor de viajar con el. Se mostró amable y se ofreció a acercarme lo más posible.