No podia dormir y una amiga se encargo de excitarme, calentarme rico y hasta de humillarme. pude dormir tranquila pero luego de dos exquisitos orgasmos.
Ese calor profundo y sofocante se había apoderado de la atmósfera de mi habitación. La ventana estaba abierta pero el aire parecía haberse perdido en algún lugar de la galaxia. Mi cuerpo, delgado pero de buenas formas estaba empapado de transpiració...