Fue una calurosa noche de verano del mes de julio cuando un chico y una chica terminaron lo que empezaron meses atrás, y que en su momento fue la causa por la que se apagara su historia durante un tiempo.
Mis pechos suben y bajan siguiendo el ritmo mientras cabalgo a ese hombre que me esta haciendo llegar al cielo. Tras unos minutos me corro y caigo exhausta a su lado. Por primera vez me fijo en su cara, tiene unos penetrantes ojos verdes y el cabello...
Sus palabras me hacen sentir deseada. La bachata de fondo hace que la situación sea puro erotismo. El se tumba encima de mi cama y yo comienzo a chapársela lentamente.
Ahora si que quería hacerlo. El roce de su verga en mi coño me excitaba cada vez mas. El me termino de quitar los vaqueros, me levanto la pierna derecha y seguimos haciendo la sierra.
Le empujo y cae justo encima de la lapida, me doy la vuelta y siento como su mirada se clava en mi espalda y mi culo. Saco un mechero y comienzo a encender las velas de la cripta una por una mientras el me come con la mirada.