El tio de Chiquitin adopta a un adolescente de un pais del este, al que debe enseñar a ser un chico bueno y obediente. Y que mejor forma de hacerlo que con unos azotes...
Chiquitin se queda a cargo de su tio Sergio porque papi tiene que salir por la noche. Tio Sergio se encargará de que el muchacho reciba la disciplina y los azotes que necesita.
Chiquitin y su papá se van de fin de semana a casa del jefe y de su travieso hijo. Ante el mal comportamiento de los chicos, sus papás tienen que emplearse a fondo en castigarlos con azotes.
Prosiguen las travesuras de Chiquitin: después de una azotaina con el cepillo de madera, el muchacho lo esconde para que papá no lo encuentre. Papá pensará entonces en comprar un nuevo instrumento para castigarle.