Sonia no vio la pequeña motito hasta que fue demasiado tarde y la golpeó con su Volkswagen escarabajo... maldijo por lo bajo, por ser tan apurada y querer ganarle al semáforo.
Llovía de tal modo que parecía que el mundo se venía abajo esa noche de verano, mientras Analía caminaba buscando la dirección de Erica...le daba verguenza tener que molestarla a esa hora de la noche, pero era la única persona a quién podía recurrir.