Tu me ruegas “mi amor… no”… pero yo se que lo quieres, se que lo deseas y que estas jugando, jugando a la “decente” como has hechos desde que te conocí. Pero ahora no podrás fingir mas, serás puta, te sodomizare, te va a gustar.
Me encamine al encuentro de mi esposa, pensando que podría admirar “de pasada”, aquellos fascinantes ejemplares equinos, que esperaba algún día poder cabalgar. No fue agradable percibir que si al alguien estaban “cabalgando”, era a mi esposa.