Se dio un par de segundos para sentir el calor de sus pechos sobre el suyo, y la tierna caricia de las manos de la chica, la aparto un poco y observo las aureolas cafés de sus pezones, intensamente cafés…
los sentimientos encontrados en su interior contrastaban con el placer y el dolor, no era dolor físico, era un dolor interior en su alma que se desgarraba... -Mmmh, mmmh, mmh, ahh, mmmh,- era todo lo que se escuchaba en la oficina.
Se quedo inmóvil, pero se estremeció cuando una mano se escabullo entre su falda y su blusa dejando salir esta ultima, y para no quedarse atrás desabrocho los siete botones de la camisa de el...