He de confesar que los encuentros con mi suegra y con mi cuñada fueron cada vez mas seguidos,,aun cuando el verano se termino, buscaba cualquier pretexto para tener encuentros en casa de Bety
Después de numerosos encuentros con la madre de mi mujer, encuentros de lo mas excitantes, maravillosos y cachondos y de los cuales nunca se entero Tere.
Decidimos aceptar la invitación de mi suegra a vivir con ella por casi dos meses, meses en los que descubrí la gran mujer que es la madre de mi esposa...