Yo podría bajar los seis o cinco kilos que tengo de más, como ha sugerido mi suegra en más de una ocasión. Pero esos kilos se han distribuido muy bien entre mis pechos y mis caderas, que ya de por sí han sido siempre grandes.
Mi novio Sebastián me acompañó hasta la puerta de la casa de Dulce, mi modista. Quería entrar, pero se lo impedí, por aquella ley que dice que el novio no puede ver a la novia vestida de tal, antes del casamiento. Y como ahora Dulce me tenía que hace...
Como muy enamorada de mi novio, y vamos a casarnos. Con un vestido blanco ya que no hemos tenido relaciones. Pero la modista me resultó bastante puta...
Miguel es el novio de una amigo mía. Pero yo quería jugar con su enorme tranca. Así que cuando le dije que sólo quería besársela, me dejó. No sabía lo que le esperaba...