Esas fantasías de vivir nuevas experiencias, probar cosas nuevas, noches de pasión con otra persona habían pasado de ser locuras de juventud a fantasías en mi cabeza.
Nunca me había planteado mantener una relación sexual con otra mujer, ni me había sentido atraída por otras mujeres, hasta hace un mes que me sucedió algo que me hizo abrir mi mente.