Tengo que tranquilizarme, pero es que así vista de cerca es preciosa…Una carita blanca….dulce, delicada. Con unos ojos negros que creo me pueden derretir, unos labios jugositos. Y el pelo…negro. Vamos ¡Una morenaza! ¡¡¡y vaya escote!!!
Cuando entré en la habitación estabas tumbada boca abajo en ropa interior medio dormida todavía. ¡Quédate así tumbada que voy a hacerte disfrutar! Te dije en voz baja.