Mi cuello sintió esos besos, mis hombros, mi cuello, mis senos, mis labios, mis ojos, mis labios, mis senos, mis senos, mis senos…..ahhhhhhh hhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh………
“Renato”, gritó espantada al ver que muchos otros espectadores observaban a los animales. No pudo la dueña correr más rápido que lo que “se corría” Renato. La perra aceptó sus líquidos.
Jorge miraba fijamente a Gabriela. Esta no bajó la vista. El besó que le dio fue intempestivo. Sus labios se unieron sellando un deseo de ambos de hacía tiempo. Jorge se acercó juntando su cuerpo al de ella acariciándole la espalda.
Su cabello se movía con cada empujón que le daba a Marla. Veía como entraba y salía ese pedazo de carne en el agujero de mi hija. Sus quejidos de amor y pasión me hicieron vibrar…
Su glande ya lubricado por mis besos se posesionó de la cavidad externa de mi ano. Poco a poco sentí como ese miembro de pasión ingresaba dentro de mí.....
Lo que vi me horrorizó. Estaba desnuda en aquella pantalla!!!! Poco a poco mis ojos pudieron entender que lo que veían era una edición de varias filmaciones.
Qué delicia!!!!.... Ahhhhhhhhhhhh, esa lengua de Gaby sabía hacer lo suyo. Se bebió hasta lo último que le di en ese orgasmo… siguió chupando como loca mientras que sentía como Oscar la cabalgaba.
Antonio se pegó un poco más para realizar un paso de baile…. Ohhhhhhh…. Pensé….. Qué es eso?. .. Sentí su miembro duro como una piedra. El ritmo pedía movimiento y esté llevó a que nos pegáramos más…. Lo sentí todo
Vi sus ojos cómo me miraban. Vi su cuerpo cómo reaccionaba a mi mirada. Noté, en el disimulo de mi mente, cómo su pene estaba crecido. Mi cuerpo sintió un rayo. Bajo éste de la cabeza y llegó a mi clítoris……. Fue tremendo.
Mi vida fue un fracaso en mi matrimonio desde un principio. Mi esposo, como todo latino, es totalmente machista y proclive a la fuerza antes que a la delicadeza y al amor real.
Llegó el día en que Marieta tuvo a Junior! Felicidad de nosotros tres y de todos aquellos que nos conocen. Vuelvo a escribirles y a narrarles algunos pasajes de nuestras vidas.
Apenas salimos de la casa la esfera mágica empezó a jugar con nosotras. Le di el volante a Daniel y nos dirigimos a la oficina. Volteé la cabeza para ver a Marieta y estaba mirándome y mordiéndose los labios. Cada movimiento del auto era una vibració...
Cerré mis ojos en intención de descansar. Marieta aparentemente estaba ya dormida. Se arropó con el edredón. Su cuerpo desnudo se pego al mío poniendo su cara en mis brazos.
Desperté temprano como siempre. Sentí el cuerpo de Marieta, desnudo, a mi lado. Lo besé con ternura no deseando despertarla. Sin embargo reacciono ese cuerpo a mis caricias. “Buen día amor, quise darte una sorpresa anoche…. Pero me dormí”, dijo poni...
Cuando regresé a casa, luego del suculento almuerzo, me retiré a mis habitaciones y dispuse que no me molestaran. Quería saborear nuevamente en mi pensamiento los minutos pasados en esa dichosa tarde.