Demasiadas vueltas para proponerle a Mónica el plan del fin de semana con Carol y su novio, un plan que escondía intenciones de lo más estimulantes. Lo que aún no sabía es que Mónica también tenía sus secretos...
Sabiendo que la espera se me está haciendo cada vez más cuesta arriba, Carol propone enfriar los ánimos con una tarde de piscina para volver a templarlos con un recorrido demasiado temerario por sus curvas...
La noche fue bien con Mónica. Carol tampoco puede quejarse, según el relato del regalo de cumpleaños para su novio. Un regalo demasiado especial, contado con todo lujo de detalles...
Hay mujeres que a uno le vuelven loco. Mujeres que se convierten en obsesión. Y también hay veces en las que las fantasías se convierten en realidad en los labios y en los cuerpos de más de una mujer. Así es Carol. Así es Mónica.
Por mucho que me empeñe en formalizar una relación con la vecina por el qué dirán, ¿quién renunciaría a seguir explorando cada uno de los rincones del cuerpo de mi hermanita?
El cuerpo de mi hermana y el de la vecina son el premio especial de un concurso no apto para todos los públicos. Entre Manu y yo,sólo puede quedar uno...
Con mi hermanita uno no sabe cuándo se tocará fondo en la espiral de vicio que suponían las vacaciones. Normal que uno después tenga unos sueños de lo más extraño...
Encontrar el lugar apropiado para seguir compartiendo el verano con los vecinos no es fácil, sobre todo cuando la sangre no se acumula en la cabeza para pensarlo...
Si no puedes con tu enemigo, únete a él. Y cuando en esas filas enemigas mi hermana y la vecina comparten algo más que ardor guerrero, qué mejor que unir fuerzas...