Macho dominante para mujeres sumisas (o parejas). No te trataré como una reina, pero te daré estricta disciplina, cariño y ternura. Serás una puta zorra, pero porque ya lo eres. Una puta zorra deliciosa, elegante y con clase. No puedo prometerte nada, pero tendrás lo que sueñas entre una severa disciplina y una delicada ternura. Y te daré unos azotitos en tu culo en la noche de bodas, vestida con el traje de novia. Soy un romántico sentimental. No puedo evitarlo.
Y también para parejas sumisas. Tengo experiencia con maridos que quieren sentirse cornudos.
Te lo suplico, por favor, Haz conmigo lo que quieras. Úsame sin pedir permiso. Hazme tuya de verdad. Quiero ser tu objeto de placer, ser usada por ti y por quién a ti se te antoje. Hazme más puta, más perra, más zorra. Solo te suplico eso, amor mío.
Quiero que vayamos avanzando, mi Amo, en mi entrega y sumisión a ti para que cuando lleguemos a fin de año pueda mirar atrás y sentirme orgullosa de haber avanzado en mi entrega. Quiero estar muy orgullosa de haberme entregado cada día más y ser más ...
Le confirmo lo que comentamos en nuestra última charla por teléfono y a partir de ahora dejamos libre a su querida esposa para que sea ella la que vaya eligiendo el nivel de emputecimiento.
Sólo quiero recordarte, una vez más, que te quiero, que te amo y soy tuya. Completamente tuya, mi Amo. Desde la raíz de mi pelo a las uñas de mis pies. Toda tuya, entera, al completo. Incluidos mis pensamientos, mis deseos, mis anhelos porque son los...
Sólo eso. Tanto y tan poco. Un mueble, un culo que se deja junto a la pared, quieto, con las piernas abiertas, el coño mojado y anhelando que te follen. Serás usada y ni tan siquiera sabrás por quién
Le adjuntamos informe y fotos del proceso de emputecimiento de su amada esposa, tal y como convenimos tras suplicarle ella que procediera a su emputecimiento total. Tras ser ingresada en esta Escuela de Putas o de Emputecimiento, hemos ido adiestránd...
Te he dicho que quiero emputecerte un poco más porque ya lo estás, con los machos, pero hace falta que también lo seas de quién yo quiera, sin exclusión. Quiero emputecerte con mujeres, con las que pueden ser mis amantes para que les comas el coño an...
Compréndelo, cariño. Él no es dulce como tú. Él llega seguro de sí mismo, me dobla sobre el suelo a cuatro patas, me levanta la falda, me baja el sujetador para que mis tetas bailen y me penetra con furia, sin pedir permiso, sin ninguna complacencia....
Me siento sobre ti y me restriego. Restriego mi coño contra tu polla y me comes las tetas y no se te pone nada de dura, porque eres un impotente. Y yo lo sé. Sé que eres un impotente desde que éramos novios y me case contigo. Por qué lo hice.
Quiero hacer más por ti, mi Amo, porque me parece poco lo que hago, muy poco, y quiero ser más puta, más sumisa y más perra. A veces creo que no te merezco.
A veces es imposible convivir contigo, mi sumisa, porque eres muy absorbente, y posesiva, y necesitas que esté pendiente de ti todo el día. Y por eso, cuando trabajo en el ordenador y has terminado todas las tareas domésticas que sueles hacer vestida...
Tenías dudas. Eso me dijiste. Fantaseabas con ser una sumisa zorra, puta y perra, pero tenías miedo de fracasar, de no poder soportarlo. Me llamó tu marido al teléfono y me dijo que su mujer era sumisa, y que quería emputecerla un poco porque él tamb...
Hasta las orejas todo es puta, por los mismos motivos que hasta el rabo todo es toro. Eso te dije, mi Amo, cuando me ofrecí a ti para que me uses de nuevo, para que no se te olvide que puedes usarme. Que debes usarme para tue xclusivo placer.
A veces soy yo misma la que me tengo que ofrecer, la que tengo que obligarte, la que tengo que hacerte ver que soy tu puta zorra, porque eres tan distraído que se te olvida. Estás leyendo el periódico y ni me miras, ni me atiendes.
Soy tu puta, mi Amo. Tengo que repetírtelo continuamente porque se te olvida y no me tratas como debes, como te suplico que hagas. Como me merezco pues soy tu puta sumisa y quiero que no se te olvide jamás.
Luis tenía la fantasía de ser cornudo. Se lo había comentado a su mujer, a Laura, pero ella le había dicho que estaba loco, que ella no era una puta y que no. Luis creía, no sin razón, que su mujer tenía miedo de que en realidad él la pusiera a prueb...
Una sumisa caprichosa
Átame y azótame, me pides insistentemente. Y no lo hago porque no quiero consentirte, hacer caso a todos tus caprichos como una niña sumisa mimada que recibe siempre los azotes que quiere y que se sale con la suya.
Carlos tenía la fantasía de ver a su mujer follar con otro delante de él, porque quería sentirse cornudo. Se lo había comentado a su mujer y ella lo había rechazado de plano. “Sólo te quiero a ti y nunca lo haré con otro”, le había respondido. Carlos...
Ella me obliga a que la trate como una puta zorra sumisa e incluso quiere que la lleve a un club de carretera para que pueda sentirse puta, junto a sus colegas. Son sus deseos, es una dictadora, pero todo tiene un límite.
Adela y Carlos son una pareja sumisa, los dos son sumisos y aunque al principio de su matrimonio trataran de intercambiar los papeles, intercambiar los roles siendo un día él sumiso y ella Ama, y al día siguiente ella sumisa y el Amo, pronto comprend...